El sector asturiano de la distribución mayorista de productos alimentarios detecta cambios inevitables en el comportamiento social y en los hábitos de consumo tras la dura experiencia de la crisis sanitaria por la pandemia y apunta a que los modelos de negocio también sufrirán transformaciones, que ya se están produciendo y que tenderán a consolidarse. Al tiempo, avanzará la incorporación de las nuevas tecnologías en el sector y un formato mixto de trabajo presencial y a distancia, con adaptaciones en las formas de afrontar las tareas. Así lo expusieron ayer en las jornadas “La Asturias que funciona” el director general del grupo Fruteros Asturianos (Fruasa), Héctor Secades; Javier Escalada, gerente de Bebalia, y Daniel Menéndez, director general de Vimen Selección Gastronómica. Los tres representan un ámbito de negocio empresarial que la moderadora del debate –la vicedecana de Asuntos Económicos y Relaciones con la Empresa de la Facultad de Ciencias Económicas, Susana Pérez López– calificó de “actividad esencial” para garantizar el abastecimiento alimentario y de bienes de primera necesidad al conjunto de la población y para que la ciudadanía pueda “realizar sus compras a precios competitivos”.

En el coloquio, que forma parte del ciclo sobre la empresa asturiana organizado por el Club Prensa Asturiana, de LA NUEVA ESPAÑA, y la Universidad de Oviedo con el patrocinio de Liberbank, todos los intervinientes expresaron su respaldo y solidaridad con el sector de la hostelería –del que son proveedores– ante las difíciles circunstancias por las que atraviesa, con cierres temporales para combatir la pandemia.

La empresa de servicios debe volcarse en el cliente y escuchar y atender sus demandas

Héctor Secades, de Fruasa, testimonió “el aumento de la solidaridad” que se ha constatado en sus centros de distribución, con “muchos casos” de personas que se han acercado en estos meses a sus instalaciones para comprar productos alimentarios (que les fueron donados por la empresa) para preparar comida para personas en apuros. “Nos gustaría que estos comportamientos se quedaran” y continuaran después de que se supere la actual crisis, señaló Secades. Este proceder debería convivir con la “recuperación” de lo que Daniel Menéndez calificó como los “hábitos sociales que teníamos con anterioridad” al covid. “El distanciamiento social nos está trastocando psicológicamente. Se está haciendo tremendamente duro”, apostilló. “Espero que las cosas vuelvan a ser como antes”, abundó Secades.

Para Javier Escalada, de Bebalia, la pandemia ha obligado a todos a “aprender a trabajar de otra manera, a ser más flexibles, a tomar decisiones con mucha rapidez” y en ocasiones equivocándose, “de lo que también se aprende”, indicó. En el mismo sentido, Daniel Menéndez, de Vimen, sostuvo que el gran desafío es la necesidad de “ser ágiles estando en un terreno virgen”. “En el pasado”, explicó, “se tuvieron que afrontar otras crisis sanitarias (mal de las vacas locas, gripe aviar, peste porcina...), pero no fueron tan explosivas como esta pandemia, que lo ha devastado todo”. “En las primeras semanas estuvimos a ciegas, tomando decisiones (no siempre acertadas) sin información y sin entender lo que pasaba”. A su juicio, “siempre hay oportunidades de negocio, aunque no siempre se ven. En tiempos de incertidumbre no hay que ser temerarios, pero sí valientes”, agregó. “A veces los objetivos no se cumplen de forma directa y hay que hacer un recorrido adicional”, apuntó Héctor Secades.

Para Javier Escalada la crisis comportará “cambios en los hábitos de consumo”, con la expansión de las compras por internet y el reparto a domicilio (limitado antes a la “comida rápida”); Héctor Secades enfatizó que “las nuevas tecnologías vienen para quedarse, e incluso en el sector agrario ya se están implantando”, y Daniel Menéndez coincidió en que “las nuevas tecnologías y el teletrabajo han entrado con mucha fuerza y van cambiar hábitos, y seguro que será para mejor”.

La crisis obligó a tomar decisiones rápidas y sin información, que no siempre fueron acertadas

Para Menéndez, “la mejora continua es parte del día a día” y pronosticó que a partir de ahora se acentuará “la estacionalidad, con mayor diferencia entre las campañas altas (verano y Navidad) y los periodos de transición, lo que obligará a adaptar la logística y la relación con el cliente”.

La diversificación se planteó como una opción de fortaleza para afrontar riesgos sectoriales. “No existe la satisfacción plena y no todas nuestras sociedades están alineadas: hay años de una mala campaña en un determinado producto y otros en los que el mal resultado se produce en otro tipo de fruta y a la inversa. En Fruasa hemos salido de algunos negocios de frutas, hortalizas y verduras y hemos vuelto a entrar después en esos mismos”, narró Secades. En Bebalia, según su gerente –y cofundador con su padre y hermano–, “la estrategia de una empresa de servicios debe estar totalmente orientada al cliente, al que hay que escuchar y satisfacer sus demandas dirigiendo el grueso de la inversión a la mejora de los procesos”. Bajo este prisma, la diversificación en el catálogo de productos de la empresa obedeció a “las demandas de los clientes, que querían simplificar su gestión de compras”, detalló Escalada. En el mismo sentido, “la transmisión de confianza y cercanía a los empleados” es necesaria porque contribuye a “una baja rotación de nuestro personal: al cliente no le gustan que le cambien el interlocutor”, dijo el gerente de Bebalia. Su diversificación en canales (además de la hostelería incorporaron tiendas de alimentación y particulares) nació precisamente como defensa frente a los confinamientos y cierres.

Daniel Menéndez alertó de “un futuro incierto”. “No sabemos bien lo que va a pasar, aunque ahora tengamos un rayo de esperanza con el anuncio de la vacuna. Pero persiste la incertidumbre. El cambio de modelo de negocio está siendo precipitado y está también cambiando el modelo social”. El director general de Vimen demandó que si hay futuras medidas de restricción se “planifiquen” en la medida en que se posible.

Un sector esencial, “sobre todo en estos tiempos”

Susana Pérez López.

Susana Pérez López, vicedecana de Asuntos Económicos y Relaciones con la Empresa y ayer moderadora del coloquio de la “Asturias que funciona”, ensalzó el papel de las compañías de distribución alimentaria para “garantizar que todos los ciudadanos tengan acceso a una cesta de productos variada y de calidad”. “Sois un sector siempre esencial y lo sois más en estos tiempos”, comentó también. Pérez López, profesora de Administración de Empresas, destacó asimismo la “responsabilidad social” de las compañías para el mantenimiento del empleo y su apuesta por la formación.

Los plátanos de Canarias maduran en Gijón

Héctor Secades.

Héctor Secades.

Héctor Secades, director general del grupo Fruteros Asturianos (Fruasa), explicó que en la compañía se usa de manera recurrente la expresión “no existe la satisfacción plena”, en referencia a que las contingencias a las que están sujetos los cultivos y el comportamiento de los mercados hacen muy difícil que todas las sociedades y negocios que conforman el conglomerado empresarial de Fruasa coincidan a la vez con resultados óptimos. Secades narró también, a propósito de cambios que son consustanciales al mundo de la distribución de frutas y hortalizas, cómo Fruasa salió de ciertos momentos de algunos subsectores para retornar tiempo después. Puso como ejemplo el caso de los plátanos. Hace ocho años, la compañía dejó el negocio de su distribución, singular porque conlleva también la maduración en la Península de los plátanos, que salen verdes de Canarias. Cuatro años después, Fruasa volvió a esta actividad, realizando la maduración en grandes cámaras situadas en las instalaciones de la compañía en Gijón.

Siete millones de litros de bebidas en circulación

Javier Escalada.

Javier Escalada.

Bebalia es una empresa nacida en 2011, en medio de la anterior crisis, por iniciativa de la familia de Javier Escalada, su gerente. La combinación de la experiencia de su padre en la distribución mayorista de bebidas, de los conocimientos comerciales de su hermano y de su propia formación como licenciado en la Facultad de Economía y Empresa los movieron a emprender un negocio que, detalló Javier Escalada, mueve dentro de Asturias siete millones de litros de bebidas al año. Bebalia comenzó con un almacén en alquiler, unos pocos vehículos y siete personas (los tres fundadores y cuatro empleados). Hoy tiene treinta trabajadores, una flota de veinte camiones, furgonetas y coches comerciales y dos mil clientes. El directivo expuso que uno de los grandes hitos de la compañía se produjo al conseguir el contrato de distribución de las cervezas del grupo Hijos de Rivera, fabricante de capital gallego que ha protagonizado una magna expansión de su negocio en España. En 2015, Bebalia abrió sus actuales instalaciones en Llanera.

De la charcutería al plancton de gourmet

Daniel Menéndez.

Daniel Menéndez.

Vimen Selección Gastronómica nació en 1991 por iniciativa de los padres de Daniel Menéndez, actualmente su director general. La experiencia acumulada por su padre, Leandro Menéndez, como trabajador de la distribución alimentaria durante los años 70 movió a la familia a dar el paso del emprendimiento. “Empezaron con charcutería y otros productos perecederos”, explicó el directivo. Hoy la compañía mueve dos mil referencias distintas de productos que distribuye principalmente a establecimientos minoristas y negocios de restauración. “Movemos desde café congelado hasta el plancton marino del chef Ángel León”, detalló también. La compañía tiene su base en el polígono de Asipo, donde posee 3.000 metros cúbicos de capacidad en cámaras frigoríficas. Daniel Menéndez, segunda generación de la familia al frente de Vimen, citó como anécdota cómo le impresionó una visita que, siendo un muchacho, hizo con sus padres a una granja de patos. La empresa inició con productos derivados de esas aves la distribución en el canal de restaurantes.

Hoy, los discursos ganadores de los estudiantes

La séptima edición de las jornadas “La Asturias que funciona” se cierra hoy con un acto de clausura en el que los principales protagonistas serán los estudiantes ganadores del II Concurso de Discursos de la Facultad de Economía y Empresa. Manuel Ángel Vázquez y Diego González Camporro, primero y segundo en el certamen, expondrán sus puntos de vista sobre el tema “Covid-10 como oportunidad”. El acto se retransmitirá en directo por internet a partir de las 12.30 horas y podrá ser seguido en directo a través de la página web de LA NUEVA ESPAÑA (lne.es).