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Las multinacionales se implican en la preparación de proyectos de los fondos europeos para Asturias

Du Pont, Arcelor, Thyssen, Azsa y otras compañías participan en un grupo de trabajo de FADE | La red 5G, la “economía plateada” y la industria de residuos, entre las apuestas del Principado

Factoría de Thyssen en Mieres.

Factoría de Thyssen en Mieres. Silveira

La definición de la hoja de ruta y de los proyectos con los que Asturias intentará sacar partido de los nuevos fondos europeos está siendo abordada por ahora en dos ámbitos distintos: de una parte, el Gobierno asturiano ha ideado últimamente una arquitectura institucional (próxima creación de un consejo asesor y de una oficina técnica, así como la elaboración de un documento de estrategia) para guiar el proceso; de otra, la Federación Asturiana de Empresarios (FADE) ha tomado la iniciativa para orientar al sector privado ante la oportunidad que supone el plan que Europa ha bautizado como “Next generation EU”. En este último escenario empresarial están participando de manera singular buena parte de las principales multinacionales presentes en la región.

Estrategia privada

FADE tiene activos desde el verano varios grupos de trabajo relacionados con los fondos europeos. Uno de ellos, liderado por Ángela Santianes, presidenta de Du Pont para España y Portugal y responsable del complejo asturiano de la corporación estadounidense, está formado por representantes de compañías transnacionales con presencia en la región: además de Du Pont, ArcelorMittal, EDP, Azsa, Thyssenkrupp Elevator, Orovalle, Fertiberia y Bayer, entre otras.

Según explicaron fuentes de la FADE, ese grupo está trabajando en ideas de planes y proyectos suceptibles de acceder a los fondos europeos con el siguiente patrón: que se trate de propuestas lideradas por grandes compañías, pero que al mismo tiempo propicien la participación de otras empresas asturianas de menor tamaño. Tal estrategia tiene al menos dos propósitos: alinear los proyectos con los criterios de la UE, que en los procesos de evaluación tendrá muy en cuenta el impacto de las inversiones sobre el tejido productivo y el empleo, y aprovechar la capacidad técnica y económica de las multinacionales. Los expertos dan por sentado que la potencia innovadora condicionará el grado de acceso a los fondos de cada región y, dentro del sector privado, esas capacidades están altamente concentradas en Asturias en las multinacionales y en las empresas de capital asturiano de mayor dimensión (TSK y Capsa, entre ellas).

Estrategia pública

Aunque en algunas reuniones de ese y otros grupos de FADE han llegado a participar cargos directivos del Principado, los citados trabajos se desarrollan por el momento separados de los pasos que está dando el Gobierno regional. En su caso, la coordinación de un primer documento estratégico (titulado “Mapa de Estrategias del Principado de Asturias 2030”) ha correspondido al consejero de Ciencia, Innovación y Universidad, Borja Sánchez.

El texto traza líneas generales sobre la orientación que deberían tener los proyectos asturianos para rentabilizar los recursos de la UE. No se citan proyectos concretos, sino objetivos y ámbitos de actividad en los que, estima el Gobierno, la región puede tener ventajas comparativas. Aparece esta reflexión: “Asturias necesita proyectos público/privados grandes, ambiciosos, transformadores, generadores de valor y de empleo. (...) En principio pocos proyectos con indicadores de desarrollo y resultados que permitan seguir su implementación”.

140.000

Asturias podrá optar, al igual que el resto de las comunidades autónomas, a los fondos del plan europeo “Next generation EU”, del que España recibirá 140.000 millones entre subvenciones y préstamos hasta 2023.

17.500

Las regiones europeas que pierden empleo por los cierres de minas y térmicas, entre ellas Asturias, optarán a al Fondo de Transición Justa, dotado con 17.500 millones hasta 2027.

¿Dónde localiza el “mapa” del consejero Sánchez las oportunidades? Con carácter general, habla de que Asturias “se apalanque en su industria, en su sistema tecnológico y empresarial y se especialice de forma inteligente”. “En el futuro de Asturias está la transformación de sus industrias tradicionales (metalurgia, química, agroalimentaria, cemento, etc.) en industrias más competitivas, digitales, sostenibles e innovadoras”. Junto a la adaptación de esa industria tradicional a los procesos de digitalización y transición ecológica, el Principado alude a “sectores emergentes” en los que la región podría especializarse, como “la economía de los residuos y subproductos” (también llamada economía circular, con un protagonismo singular de las tecnologías relacionadas con el agua), la “silver economy” o economía plateada (productos y servicios asociados al envejecimiento demográfico) y la biotecnología. El medio rural, se añade, está “llamado a ser el gran catalizador de la banda ancha y la conectividad de nuestro territorios, y de albergar a todo un universo de personas interesadas en teletrabajar en nuestra región”.

El departamento de Borja Sánchez habla de “posicionarse como líderes regionales en el despliegue de la tecnología 5G en Europa” y enumera, entre otras fortalezas de Asturias, las que siguen: “Un amplio parque de suelo industrial vacío y listo para ocupar”; “riqueza de la materia prima quizá más esencial: el agua”; “nuestro sector agroalimentario rebosa calidad y lo saben fuera, aunque nos siempre sabemos venderlo”; “contamos con un rico patrimonio cultural” y “la crisis pos-covid facilita la percepción social de la necesidad de cambiar”.

Necesidad que el documento identifica de manera especial en el sector público asturiano: “No podemos seguir con un modelo administrativo del siglo XX para afrontar el XXI; necesitamos una Administración magra, ágil, eficaz y facilitadora. Una Administración que lidere los cambios tecnológicos y acompañe al sector privado en su transicion digital”.

Planes estrella de otras regiones

Galicia: 800 empleos en una planta de fibras textiles ecológicas

La Xunta de Galicia, presidida por Alberto Núñez Feijóo (PP), presentó en público algunos datos de siete proyectos de la región que optarán a los fondos europeos y que, según el gobierno autonómico, están “maduros”. Por su impacto en el empleo destacan dos: una fábrica de fibras textiles “sostenibles” a partir de viscosa (800 empleos y 700 millones de inversión) y un “centro de economía circular” que incluiría una fábrica de fertilizantes y otra de biogás (800 empleos y 525 millones de inversión). Se incluye asimismo una planta de hidrógeno “verde”. La Xunta los ha catalogado como proyectos “tractores”, si bien no ha precisado aún sí tales planes disponen de respaldo empresarial. 

País Vasco: una “gigafábrica” de baterías de 1.120 millones

El Gobierno del País Vasco del peneuvista Íñigo Urkullu ha divulgado una primera lista de proyectos susceptibles de acogerse a los fondos del plan europeo de recuperación. La inversión total prevista asciende a 11.603 millones, e incluye, además de recursos de la UE, dinero de las instituciones vascas, de la Administración central y del sector privado. Entre las propuestas fruto de la colaboración público-privada, la estrella es una iniciativa para hacer una fábrica (“gigafábrica”, según la terminología utilizada) de baterías de ion-litio para coches eléctricos. La idea requiere la inversión de 1.120 millones de euros y, asegura el Ejecutivo de Urkullu, cuenta con el apoyo de un consorcio de empresas formado, entre otras, por Mercedes, Iberdrola y Enagás.

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