Naviera Armas Transmediterránea está en la cuerda floja y en pocos meses ha pasado de desmentir una quiebra a solicitar un rescate público para mantenerse a flote. La compañía negaba a principios de mes que se hallara en situación de preconcurso de acreedores, sólo reconocía que por la crisis del covid había iniciado “conversaciones” con los representantes de sus principales bonistas para refinanciar los bonos con vencimiento en 2023 y 2024. Y esta semana trascendía que había acudido a la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) para solicitar su rescate.