ArcelorMittal y los sindicatos retomarán mañana las negociaciones para intentar revertir el cierre patronal de la acería de Gijón decretado por la siderúrgica el jueves por la tarde. Lo harán en territorio neutral, en la sede del Servicio Asturiano de Solución Extrajudicial de Conflictos (Sasec) que intermedió para que el encuentro fuera posible.

Lo que no está claro, señalaron algunas fuentes, es cómo será el formato de la reunión ya que los ánimos entre todas las partes están muy caldeados. Tanto que algunos sindicatos, como UGT, habían asegurado ya que no se iban a sentar a negociar con la empresa hasta que no levantara el cierre patronal de la acería.

El conflicto ha ido creciendo en intensidad. CC OO y la CSI habían convocado unos paros en este taller en protesta por los planes de la multinacional que pretendía amortizar 23 empleos. La fuerza de la movilización sorprendió a Arcelor que decidió cerrar la acería para evitar daños "irreparables" en las instalaciones que pudieran afectar al personal.

El primer día de cierre patronal de la acería gijonesa amaneció con el comité de empresa de Veriña (Gijón) denunciando ante la inspección de trabajo la decisión de la multinacional porque entienden que la clausura es, a todas luces “ilegal” y que “atenta contra los derechos fundamentales de los trabajadores”, según recogieron en un escueto comunicado. Y prosiguió con una asamblea de los trabajadores de la acería en la que decidieron incrementar el tono de sus protestas.

Comenzaron por impedir el paso de los camiones en Sotiello, uno de los accesos a las instalaciones gijonesas de la siderúrgica, durante varias horas y acordaron repetir las protestas durante los próximos días. “Tuvimos que echarles el freno porque querían cortar todos los accesos, pero eso ya eran palabras mayores”, señala el portavoz de CC OO, José Manuel Castro.

Mientras que Manuel Ángel Pulgar, de la CSI –el otro sindicato que convocó los paros– señaló que “la gente está muy enfadada porque ve que esto es un atropello, hemos tenido que frenarlos porque querían que las protestas fueran a más”.