Sin acuerdo para rescatar la planta de Arcelor en Gijón del callejón en el que se encuentra, y con los sindicatos fraccionados en dos bloques y visiblemente enfrentados. Así finalizó ayer la maratoniana reunión –duró unas once horas– entre la dirección de la empresa y los representantes sindicales para buscar una solución a la crisis abierta en la acería, en cierre patronal desde el jueves por la tarde para, alega la compañía, protegerla de la huelga convocada por CC OO y CSI en protesta por la amortización de 23 empleos que amenaza a este taller. No hubo manera, y eso que, por momentos, pareció que el acercamiento durante el encuentro era posible. Los dos sindicatos convocantes de los paros continuarán con las movilizaciones, pese que enfrente tienen a UGT, USO y ACIAA que hicieron valer su peso en el comité de empresa de ArcelorMittal Gijón. En una asamblea exprés, este comité acordó exigir a CC OO y CSI que den marcha atrás y que, “en un ejercicio de responsabilidad”, abandonen las protestas, acaben con la conflictividad y se pueda volver a negociar un plan para salvar a los talleres de largos. Pero ni Comisiones ni la Corriente están por la labor. De hecho, para hoy ya están convocados nuevos paros en Veriña.

Jordi Torné, director de la división de largos, a la llegada a la reunión. |

José Manuel García, portavoz de UGT, lamentó que el acuerdo no hubiera sido posible. “Es una pena, sobre todo por los 300 trabajadores de esta instalación”, aseguró. Al final, la reunión entre los sindicatos y Arcelor –propiciada por el Sasec para acercar a las dos partes– terminó en una especie de círculo vicioso. Arcelor accedía a levantar el cierre patronal si CC OO y CSI retiraban las movilizaciones, mientras que estos pedían a la multinacional reiniciar la negociación de cero. La siderúrgica no aceptó. Además, estos sindicatos exigían que cualquier acuerdo que se alcanzara fuera votado en una asamblea general de trabajadores y que esa decisión tuviera un valor vinculante a la hora de decidir si se daba marcha atrás con las protestas o no. UGT, USO y ACCIA no respaldaron este planteamiento.

El comité de la acería llama a acabar con las protestas “en un ejercicio de responsabilidad”

José Manuel Castro, portavoz de CC OO, destacó que la negociación ahora está dividida en “tres bloques”. “Hubo un momento en el que había predisposición por parte de la empresa, pero una actitud nula por parte de otros sindicatos”, criticó. Y añadió: “A partir de ahora nos toca un periodo de reflexión para analizar dónde estamos, todos tenemos que hacer autocrítica”. Eso sí, tampoco habrá mucho tiempo para pensar. CC OO y la CSI le dan a la empresa hasta el miércoles –hasta el final del puente– para intentar un nuevo acercamiento o retomar las negociaciones, de lo contrario aseguran que elevarán aún más el tono de las protestas. Incluso, barajan ya extender la movilización al resto de los talleres de la multinacional. “Hay varios puntos en la negociación con la empresa que evitaron el acuerdo”, reconocía el portavoz de la CSI, Manuel Ángel Pulgar. Uno de ellos, era el de reiniciar las negociaciones de cero, para poder discutir un plan para las instalaciones de productos largos (la acería, carril y alambrón) más a largo plazo y que sacara a estos talleres de las pérdidas en las que están sumergidos. No fue posible. Sin embargo, se habían conseguido limar algunas asperezas. Por ejemplo, los sindicatos habían reclamado una auditoría externa de estos talleres, a lo que la multinacional se niega en rotundo. A cambio, Arcelor ofrece dar a los representantes sindicales una información mucho más detallada sobre el estado de salud de estas instalaciones, lo que acabó por convencer a las centrales.

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Tensión en el inicio de las negociaciones con Arcelor IRMA COLLÍN

La siderúrgica se limitó a señalar que el cierre patronal de la acería de Gijón continuará al no haber sido desconvocados los paros. Para hoy mismo, de hecho, CC OO y la CSI tienen convocadas nuevas movilizaciones en Veriña (Gijón). Allí, celebrarán una asamblea con los trabajadores de la acería para explicarles el contenido de la reunión con la empresa y para decidir las siguientes acciones a tomar.

José Manuel Castro, de CC OO: “Toca un periodo de reflexión, todos tenemos que hacer autocrítica”

La reunión de ayer en Oviedo comenzó con un ambiente muy tenso. Los trabajadores de la acería –que llevan desde el jueves por la tarde suspendidos de sueldo, como consecuencia del cierre patronal, y sin derecho tampoco a cobrar el paro– se manifestaron frente a la sede del Sasec, donde iba a tener lugar inicialmente el encuentro entre la dirección de la empresa y los sindicatos. La protesta fue acalorándose, lo que obligó a intervenir a la Policía Nacional para apaciguar los ánimos.

Los momentos de máxima tensión se vivieron cuando los rectores del Sasec comprobaron que dentro de sus dependencias no había sitio para todos los que iban a tomar parte en la reunión. Cambio de escenario. Hubo que mudarse a unas oficinas que estaban a unos metros de distancia, lo que obligó a los directivos de la compañía a salir a la calle para recorrer unos cien metros de distancia. Fue en ese momento cuando los trabajadores la tomaron con Jordi Torné, el director de la división de largos para España de ArcelorMittal. Los policías tuvieron que emplearse a fondo para protegerle.

José Manuel García, de UGT, lamenta la falta de acuerdo: “Es una pena por los 300 trabajadores”

Tras este fracaso, otros de los damnificados colateralmente son los empleados del tren de carril que ayer por la noche realizaron su última producción en el taller. Hoy mismo, la gran mayoría de los 270 trabajadores de este taller –un retén se quedará haciendo labores de mantenimiento– será enviado al ERTE que tiene en marcha la multinacional y que esta misma semana anuló la Audiencia Nacional, aunque la siderúrgica ha recurrido la sentencia. La misma suerte seguirán en unos días los empleados del tren de alambrón, el otro taller que bebe de la acería gijonesa.

Alta tensión en el inicio de la negociaciones con Arcelor IRMA COLLÍN