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Liberbank transmitirá a Unicaja su participación en EDP, Capsa, Sedes, Imoma, Hoasa y SRP

El banco malagueño participa en empresas de energía eólica, autopistas, ingeniería y la multinacional aceitera Deoleo, dueña de Carbonell

Logos de Unicaja y Liberbank

Logos de Unicaja y Liberbank EP

La fusión por absorción de Liberbank con Unicaja Banco supondrá que la entidad malagueña pasará a ser la titular de las participaciones accionariales que el banco de origen asturiano posee en empresas con alta relevancia y significación en Asturias, como la energética portuguesa EDP, la láctea CAPSA (filial industrial y comercializadora de Central Lechera Asturiana), la Sociedad Regional de Promoción de Asturias (SRP), Hoasa (dueña del Hotel de La Reconquista, de Oviedo), el Instituto de Medicina Oncológica Molecular de Asturias (IMOMA) y la empresa constructora pública Sedes, amén de otras sociedades directamente vinculadas a la actividad financiera del banco participado por la Fundación Cajastur.

Liberbank comparte con el grupo asturiano Masaveu el 7,19% de la multinacional energética portuguesa EDP a través de la sociedad de cartera Oppidum Capital, lo que convierte a la alianza asturiana en el segundo grupo accionarial más relevante, sólo por detrás de la compañía estatal china CTG, dueña del 21,47%. En Oppidum Capital, Masaveu controla el 53% y Liberbank, el 47%. Oppidum tiene representación en el consejo de supervisión de EDP en Lisboa en razón de su peso accionarial.

Liberbank y Masaveu también son socios en el Instituto de Medicina Oncológica Molecular de Asturias (IMOMA). Masaveu suscribe el 66% del capital del Instituto, y Unicaja Banco pasará a tener el 33% restante, hoy en poder de Liberbank.

En Corporación Alimentaria Peñasanta (Capsa), filial de Central Lechera Asturiana (Clas), Liberbank posee el 10,9% y está presente en el consejo. Capsa, con sede en Siero y uno de los grandes operadores lácteos nacionales, tiene fábricas en cinco regiones y se hizo recientemente con el 50% de Flor de Burgos.

Principales participaciones no financieras

Unicaja Banco pasará a tener a su vez el 39% de Hotelería Asturiana (Hoasa), dueña del hotel de La Reconquista, de Oviedo, así como el 40% de la constructora de mayoría pública Sedes, también con domicilio en Oviedo. En el accionariado de las dos sociedades es hegemónico el Principado de Asturias. En Sedes, el Gobierno autonómico participa de forma directa mientras que en Hoasa lo hace a través de la Sociedad Regional de Promoción, compañía mixta de mayoría pública que actúa como brazo inversor del Instituto de Desarrollo Económico del Principado de Asturias (Idepa). En la SRP Unicaja Banco heredará el 29% que hoy posee Liberbank.

Unicaja también recibirá de Liberbank el 100% en tres “parkings” en Cáceres, León y Madrid, una sociedad agrícola en Cáceres y tres sociedades de hostelería en Cáceres y Madrid.

A resultas de la fusión, los accionistas de Liberbank pasarán a tener el 40,5% de Unicaja Banco y de su grupo de empresas participadas, entre las que figuran 23 sociedades vinculadas a su operatoria financiera, el 100% de la empresa eólica Uniwindet y participaciones en concesionarias de autopistas, gestión integral de aguas, ingeniería, perforación y construcción, así como en la multinacional aceitera Deoleo, dueña de marcas como Carbonell, Hojiblanca, Koipe, Koipesol, Bertolli y otras.

La doble función de las fundaciones bancarias

“Las fundaciones bancarias seguirán cumpliendo su labor como hasta ahora”, dijo ayer en Málaga Manuel Menéndez, consejero delegado de Liberbank y próximo consejero delegado de Unicaja Banco tras la fusión. Y Manuel Azuaga, presidente ejecutivo de Unicaja Banco, explicó que la mejora de los márgenes y de la rentabilidad que se pretende con la fusión permitirá una mayor remuneración a todos los accionistas, incluidas las fundaciones bancarias, con lo que éstas dispondrán de más recursos para el desempeño de sus funciones.

Las fundaciones bancarias son las antiguas cajas de ahorros, a las que la ley de diciembre de 2013 forzó a convertirse en una nueva figura jurídica. Al haber traspasado por imperativo gubernamental en tiempos de Mariano Rajoy sus negocios financieros a bancos filiales o participados, las antiguas cajas, una vez reconvertidas en fundaciones, ya no gestionan su negocio financiero directamente, como habían hecho en los dos siglos precedentes (en Asturias, desde 1881), sino que actúan como accionistas que desde los consejos de los bancos velan por la correcta conducción de su patrimonio.

En el futuro Unicaja Banco, la Fundación Bancaria Unicaja tendrá el 30,23% de su capital y será el principal accionista, y la Fundación Bancaria Caja de Ahorros de Asturias actuará como segundo propietario más importante, con un peso accionarial del 9,87%, del cual el 6,53% es propio y el resto lo ejercerá por delegación de las fundaciones bancarias Caja Extremadura (1,94%) y Caja Cantabria (1,36%), con las que tiene concertado un pacto de sindicación de acciones.

  • Banca. Las fundaciones bancarias ya no gestionan el negocio financiero –como hacían sus antecesoras, las cajas de ahorros–, pero velan por sus intereses como accionistas desde los consejos de los bancos.
  • “Alma social”. Las fundaciones mantienen la actividad propia de la antigua Obra_Social y Cultural de las cajas de ahorros. La crisis de 2008, la baja rentabilidad de la banca y el veto del BCE a los dividendos en 2020 les ha lastrado los recursos.


Más allá de la preservación de sus intereses patrimoniales, las fundaciones bancarias se limitan a ejercer, con los recursos que obtienen de los bancos vía dividendos (muy escasos en los últimos años, y prohibidos en 2020 por el Banco Central Europeo), las actividades que antaño representaron lo que se dio en llamar el “alma social de las cajas” y que se correspondían con su desaparecida Obra Social y Cultural.

La Fundación Cajastur se ha focalizado en la investigación y la labor social, mientras que se ha replegado de la antigua actividad cultural, que ahora considera cubierta por otros operadores. Su patronato está integrado por exdirectivos de Cajastur, su Obra Social y Liberbank (César Menéndez Claverol, que ejerce la presidencia; María Inmaculada D’Ocon y Gregorio Pérez) un representante de la Federación Internacional de Centros Asturianos (Manuel de Barros) y un doctor en economía y profesor universitario (José Luis García Suárez, vicepresidente). El parlamento asturiano, como entidad cofundadora de Cajastur, tiene un representante (el catedrático de Derecho del Trabajo Jaime Montalvo) y el Ayuntamiento de Gijón, también cofundador, está representado por la notaria Monserrat Martínez. Está vacante un puesto por el fallecimiento de la científica Margarita Salas. El exdirectivo de Cajastur Carlos Siñeriz es su director.

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