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Liberbank y Unicaja se abren a incorporar más entidades a su fusión en el futuro

Los bancos no prevén un ajuste acusado en regiones de origen como Asturias | Destinan 1.200 millones a reforzarse y esperan ahorros anuales de 192 millones

Desde la izquierda, Manuel Azuaga, presidente ejecutivo de Unicaja Banco, y Manuel Menéndez, consejero delegado de Liberbank, ayer en Málaga.

Desde la izquierda, Manuel Azuaga, presidente ejecutivo de Unicaja Banco, y Manuel Menéndez, consejero delegado de Liberbank, ayer en Málaga.

Liberbank y Unicaja Banco, que constituirán el quinto mayor banco español por volumen de activos (109.000 millones) mediante la absorción del primero por el segundo, no descartan incorporar en el futuro a otros bancos si surgen oportunidades rentables de ganar tamaño y eficiencia mediante otras operaciones corporativas y que permitan garantizar “como mínimo” el quinto puesto por tamaño en España. Lo afirmaron ayer en Málaga el presidente ejecutivo de Unicaja Banco, Manuel Azuaga, y el consejero delegado de Liberbank y en el futuro de Unicaja, Manuel Menéndez, en una comparecencia conjunta.

Aunque no existen contactos en ese sentido ni perspectivas inmediatas de acometer nuevas fusiones, Azuaga señaló que, si bien todo el esfuerzo está centrado en la actual fusión, “el grupo seguirá valorando todas las opciones que puedan dar valor”. Y Menéndez corroboró que hoy las dos entidades están centradas en su proyecto compartido aunque “estarán abiertas a analizar las posibilidades que puedan surgir para nuestros accionistas”. “Todo es posible. Por dimensión y por las características del mapa español, hay posibilidades aunque hoy no es posible determinarlas”, afirmó.

La entidad, que nace como la segunda en solvencia del país, destinará 1.200 millones a gastos de reestructuración, reducción de costes, saneamiento del balance mediante un plan acelerado de provisiones, merma de la mora y dotación de activos de riesgos con la pretensión de convertirse en la entidad bancaria cotizada con la ratio de capital de alta calidad más elevada (12,4%), mayor cobertura de activos improductivos (67%) y la segunda con menor mora (3,8%).

Los costes de la fusión se estima en 540 millones, de los que 370 millones corresponden a ajustes de capacidad (empleo, oficinas y estructura), 135 millones obedecen a la cobertura del deterioro de activos intangibles y 27 millones, a la migración tecnológica para unificar las plataformas informáticas, informó Azuaga.

La intención es generar unos ahorros de costes recurrentes de 192 millones anuales (159 millones por sinergias de la fusión y 32 millones por un plan pendiente de Unicaja) equivalentes al 42% de la base de costes combinada de los dos bancos. Esto permitirá mejorar la ratio de eficiencia (gasto en el que incurre el banco para generar sus ingresos) en unos once puntos porcentuales y elevar el beneficio por acción en el 50% sobre las previsiones del mercado para 2023. Una vez que el Banco Central Europeo (BCE) restablezca el libre reparto de dividendos por los bancos, la futura entidad fusionada (Unicaja Banco) prevé destinar cerca del 50% de su beneficio a remunerar a sus accionistas.

Para financiar los 1.200 millones de costes de reestructuración, el banco utilizará 540 millones contra el fondo de comercio negativo que va a aflorar la fusión (los bancos cotizan en Bolsa por debajo de su valor en libros) y el resto, con parte del exceso de capital que tienen las dos entidades respecto a los requerimientos de los reguladores. Con una capitalización de máxima calidad superior al 14%, el banco la reducirá al 12,4%, aún así superior a la norma. De los 1.200 millones, 540 millones se destinarán promover sinergias (de las que dimanarán los 159 millones de ahorros anuales por este concepto) y 700 millones, a reforzar su balance y reducir activos problemáticos o dudosos en unos 400 millones. La mejora de rentabilidad se obtendrá, según Menéndez, tanto del ahorro de costes como de la mejora de ingresos, que provendrán de “combinar las mejores prácticas de cada banco”, un mayor aprovechamiento del negocio de fondos y seguros, y de ganancias de cuotas de mercado en áreas de negocio (“brokeraje”, divisas, comercio exterior, banca corporativa y otros) en las que, por razones de su tamaño, Unicaja y Liberbank tenían limitaciones por separado.

La posición de liquidez seguirá siendo elevada en el banco resultante, como ya lo es ahora en los dos que promueven la fusión, y la implantación de modelos internos de riesgo en vez de los convencionales (una vez que lo autorice el BCE) permitirá ganancias adicionales en la tasa de capital de máxima calidad.

El ajuste de empleo

Los bancos ya tienen una estimación del ajuste laboral necesario pero no lo harán público hasta que se lo comuniquen a los sindicatos, dijo Menéndez. Azuaga comprometió el máximo diálogo con la representación laboral y el respeto a la legislación laboral. Según Menéndez, el impacto por duplicidades en los territorios de origen (caso de Asturias) “será muy limitado”. Menéndez manifestó la vocación de arraigo en esos mercados regionales y expresó que la mejor garantía de continuidad de la actividad y el empleo en ellos es “tener una buena cuota de mercado”. Menéndez descartó el abandono de zonas rurales, que seguirán siendo atendidas, dijo, con agentes u otros mecanismos. Azuaga afirmó que Málaga será la principal sede operativa pero no la única y que coexistirá con otras de Liberbank, cuyos principales centros están en Madrid y Oviedo.

Azuaga descartó que la posible tensión por el puesto de consejero delegado se haya aplazado a 2023: “Si así fuese, hoy no estaríamos aquí. Desde hoy remamos todos en la misma dirección”, expresó el presidente ejecutivo de Unicaja Banco.

El calendario previsto apunta al cierre de la fusión, según lo ya anunciado, entre fines del segundo trimestre de 2021 e inicios de tercero, pero la integración plena de los negocios y la operatoria no se consumará totalmente hasta 2023, dijo Menéndez.

“El acuerdo de fusión es beneficioso para las dos entidades”, asegura la FADE

La Federación Asturiana de Empresarios (FADE) considera que el acuerdo de fusión que han alcanzado Liberbank y Unicaja es, hasta donde conoce, “positivo y beneficioso” para ambas entidades.

“Después de un largo periodo de negociación y varios intentos, finalmente Liberbank ha encontrado un socio que permite a la entidad asturiana ganar en tamaño, muy necesario a la vista de las tendencias en el sector, sin que aparentemente esto suponga un gran impacto sobre su negocio ni sobre su red de oficinas y clientes”, señalaron fuentes de FADE.

Según la patronal asturiana, presidida por Belarmino Feito, la fusión permitirá a Liberbank ganar músculo para encarar los muchos retos a los que el sector financiero ya se está enfrentando en el presente y deberá profundizar en el futuro. “Seguramente la operación ha requerido una compleja y larga negociación, pero la solución legal encontrada parece ser bastante rápida y relativamente sencilla, y contribuirá a su culminación final sin mayor problema”, auguró la FADE.

Fuentes de la organización que agrupa a los empresarios asturianos apuntaron que la entidad resultante de la fusión “se asegura una importante capacidad de intervención presente en el complejo y cambiante mercado bancario y, sin duda, estará en una inmejorable posición para seguir ganando competitividad en el futuro, puesto que se convierte en el quinto banco del país por volumen de activos y depósitos, con una ratio de solvencia de las más altas entre las entidades bancarias españolas y teniendo detrás una sólida base accionarial”.

FADE confía que la operación pueda culminar con éxito y felicitó a ambas entidades y “muy especialmente al presidente de Liberbank, Manuel Menéndez, y a su equipo por la negociación que han realizado”.

Reacciones en Andalucía

El presidente de la Confederación de Empresarios de Andalucía (CEA), Javier González de Lara, subrayó que con la fusión de Unicaja y Liberbank la nueva entidad será “más fuerte, solvente y rentable manteniendo su ADN andaluz”. González de Lara señaló que la valoración que hacen los empresarios andaluces del proceso de fusión “es altamente positiva”, porque “fortalece la presencia de Málaga (donde tendrá la sede el banco) y de Andalucía en el sistema financiero español”. Además destacó “la magnífica complementariedad de la cultura de ambas entidades” y ha previsto “la mayor capacidad financiera de sus fundaciones para la obra social”.

Por su parte, el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, valoró este miércoles la fusión como “una oportunidad para reforzar la solidez del sector bancario” y “una palanca clave para la economía en un 2021 que tiene que ser el año de la recuperación”. Moreno destacó que “el quinto mayor banco de España tendrá raíces andaluzas”.

Liberbank sufre una de las mayores caídas en la Bolsa y Unicaja sube

Las acciones de Unicaja Banco se anotaron ayer una subida en Bolsa del 1,97%, al tiempo que las de Liberbank cayeron un 3,69%, después de que los consejos de administración de ambas entidades aprobasen a última hora de la tarde del pasado martes su proyecto común de fusión. La caída de Liberbank fue una de las mayores de la sesión de ayer y podría interpretarse como que los inversores ven a Liberbank como la parte menos beneficiada de la fusión. Sin embargo hay que tener en cuenta que en las anteriores siones, incluso cuando ya se conocía detalles de la fusión, las acciones de Liberbank subieron.

Los títulos de Unicaja cerraron la sesión de ayer en un precio de 0,723 euros (1,97% más) y las de Liberbank, en 0,261 euros (3,69% menos). La ecuación de canje acordada, de una acción de Unicaja Banco por cada 2,7705 acciones de Liberbank (se atenderá con acciones de nueva emisión de Unicaja Banco), supone que los accionistas de Unicaja Banco contarán con el 59,5% del capital de la nueva entidad y los de Liberbank, con el 40,5%.

El Principado espera que se mantenga la vinculación histórica con Asturias

El Gobierno del Principado confía en que las decisiones tomadas por Liberbank, incluida la fusión con Unicaja, “redunden en beneficio de la entidad, la fortalezcan y consoliden su porvenir, algo que, sin duda, sería beneficioso para Asturias”. Además, el Gobierno de Asturias espera que “cualquier paso que se dé tenga en cuenta el mantenimiento del empleo así como la raigambre y vinculación histórica de Liberbank con nuestra comunidad”.

Todos los grupos políticos de la Junta General coincidieron en destacar la necesidad de que se mantenga el empleo de Liberbank en la región. “Esperamos que la fusión sea positiva para Liberbank y para Asturias. Que se garantice el mantenimiento del empleo y su vinculación con esta tierra”, señaló Dolores Carcedo, portavoz del PSOE en la Junta. “Nosotros respetamos las decisiones empresariales, siempre y cuando se mantengan los puestos de trabajo así como el nivel de prestaciones en la región”, señaló Pablo González, portavoz adjunto del PP.

El coordinador autonómico de Ciudadanos, Ignacio Cuesta, espera que, “dada la escasa implantación de Unicaja en Asturias, la fusión no acarree ajustes drásticos. Asturias sigue necesitando una entidad financiera propia fuerte que mantenga su presencia y vinculación con la comunidad”. El portavoz de Podemos, Daniel Ripa, criticó la falta de transparencia de la operación y señaló que le preocupa “el mantenimiento del empleo, si se van a cerrar oficinas y si habrá implicación en inversiones estratégicas que tiene Liberbank en Asturias”. Angela Vallina, portavoz de IU, señaló que es “la culminación de lo que fue el expolio a las cajas y que ha supuesto la pérdida de una herramienta de desarrollo regional”.

“Una entidad más fuerte y solvente manteniendo su peso en Asturias es lo mejor que podía pasar.”, señaló Ignacio Blanco, portavoz de Vox. Y el portavoz de Foro, Adrián Pumares, afirmó: “supone alejar los centros de decisión del Principado e ignorar sus intereses”.

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