El año 2021 traerá una subida del gas cercana al 6% y un aumento del IVA de los refrescos al 21%, al tiempo que las pensiones y los sueldos públicos se revalorizarán un 0,9%, lo mismo que la inflación prevista, y el salario mínimo (SMI) comenzará el año congelado en 950 euros brutos mensuales.

Las pensiones contributivas suben el 0,9% y las no contributivas el 1,8%, revalorizaciones que afectarán a casi 8,9 millones de pensionistas, mientras que el aumento del 0,9% del salario de los empleados públicos alcanzará a 2,6 millones de trabajadores.

El salario mínimo interprofesional (SMI), que afecta a alrededor de 2 millones de trabajadores, se mantendrá prorrogado en los 950 euros brutos mensuales fijados para 2020, a la espera de que en el marco del diálogo social se pueda acordar una nueva cuantía para 2021.

No obstante, cabe destacar que las pensiones del futuro serán más bajas. El Gobierno prepara una nueva fórmula para calcular las prestaciones, que se reducirían un cinco por ciento: un jubilado que recibiera una pensión media de 1.100 euros perdería más de 50 euros al mes. La rebaja se produciría porque el cálculo se haría sobre 35 años de vida laboral, lo que obligaría a que entraran en el cómputo los primeros trabajos, generalmente peor pagados. El Estado ahorraría en pensiones gracias al sacrificio de quienes se jubilen en los próximos años, porque a los pensionistas actuales no se les tocaría el bolsillo. Se cumpliría así la exigencia de Bruselas de reformar un sistema cuya factura sube año a año, pero con la amenaza de abrir un nuevo frente en el Gobierno. Desde Podemos ya han calificado de inaceptable la propuesta.

La reducción máxima en el IRPF por aportaciones a planes de pensiones baja de 8.000 a 2.000 euros en los individuales y sube de 8.000 a 10.000 euros en los de empresa, en tanto que se incrementa del 6 al 8% el impuesto sobre las primas de seguros.

El Gobierno propone ampliar el periodo de cálculo de las pensiones desde los 25 hasta los 35 años de cotización Agencia ATLAS / EP

Correos

El envío por correo de una carta nacional ordinaria con un peso de hasta 20 gramos, el producto más utilizado, subirá 5 céntimos de euro a partir del 1 de enero, para tener un coste 0,70 euros, según ha notificado este miércoles Correos.

Las cartas y tarjetas postales internacionales (ordinarias y normalizadas hasta 20 gramos) se franquearán con 1,50 euros (1,45 euros en 2020) cuando el destino sea Europa, incluido Groenlandia, y con 1,60 euros (1,55 euros en 2020) para el resto de países excepto Estados Unidos, Canadá, Japón, Australia y Nueva Zelanda. Para estos últimos, el franqueo será de 1,90 euros (1,55 euros en 2020).

Gas

Las tarifas de último recurso (TUR) de gas natural, a las que pueden acogerse principalmente los usuarios domésticos (con consumos anuales inferiores a los 50.000 kilovatios/hora (Kwh), subirán de media el 5,97% respecto a las vigentes en la actualidad.

El incremento para el primer trimestre del nuevo año se debe a la importante subida que ha experimentado el coste de la materia prima en los mercados internacionales, de un 21,7%, respecto a la anterior actualización, que se empezó a aplicar el pasado 1 de octubre.

A pesar de esta subida, la factura anual con la nueva TUR para un consumidor medio desciende respecto a enero de 2020 entre un 2,3% y un 5,2% en función de si el usuario está adscrito a la TUR 1 (consumos anuales menores de 5.000 Kwh) o a la TUR 2 (consumos anuales entre 5.000 Kwh y 50.000 Kwh).