España celebra hoy la primera subasta de energías renovables desde 2017. En juego, 3.000 megavatios, de los cuales dos tercios serán copados por la fotovoltaica (1.000 megavatios) y la eólica (1.000 megavatios). El resto de potencia no tiene restricción tecnológica. La principal novedad de esta puja es que pone en marcha un nuevo sistema por el que no se pagará a todos los adjudicatarios el precio marginal, sino el precio que pida cada inversor.