La filial española de Coca-Cola European Partners (CCEP Iberia) presentará un expediente de regulación de empleo (ERE) que afectará a 360 empleados en España (incluida Asturias), equivalentes al 10% de la plantilla, que suma 3.550 personas.

Esta decisión, que se produce después del cierre de la planta embotelladora en Málaga, se ha trasladado ya a las organizaciones sindicales. Los puestos afectados se centran fundamentalmente en la estructura comercial, atención al cliente y área de informática.

CCEP Iberia anunció a los sindicatos que acometerá un proceso de la reorganización, optimización y homogeneización de su área comercial para culminar la implantación del modelo de comercialización y distribución de sus productos denominado “Route to Market” que permite garantizar, dijo la empresa, la eficiencia, eficacia y calidad de estas actividades en un contexto de mercado cambiante.

Según CC OO, 45 centros de trabajo se verán afectados por la medida: nueve de Andalucía, seis de Castilla-La Mancha, cinco de Castilla y León, otros cinco de Cataluña, tres de la Comunidad Valenciana y de Baleares, dos de Canarias, Galicia, Madrid, Extremadura y Euskadi, y otros cuatro que se parten entre Aragón, Cantabria, Asturias y Murcia.

CC OO de Industria calificó la decisión de la compañía de “desproporcionada y oportunista” y, tras reconocer que las empresas están en constante adaptación al mercado, lamentó que “se aprovechen de la pandemia para ejecutar medidas de reducción del empleo que tienen como único objetivo maximizar sus amplios beneficios”.

CSIF exigió una solución negociada y un plan de viabilidad y dijo que defenderá todos los empleos.