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Francisco J. Delgado | Experto en innovación y en gestión de fondos europeos

“No debe haber una pelea regional por los fondos europeos, necesitamos colaborar”

“Las estadísticas dicen que en Asturias invertimos poco en I+D, pero las sensaciones son que se hace más de lo que señalan los números”

Francisco J. Delgado, en su despacho de la Universidad de Oviedo. |  Miki López

Francisco J. Delgado, en su despacho de la Universidad de Oviedo. | Miki López / José Luis SALINAS

José Luis Salinas

José Luis Salinas

Oviedo

Francisco J. Delgado es doctor en Economía por la Universidad de Oviedo, experto en innovación y desde hace unos días lidera la oficina de proyectos europeos que acaba de poner en marcha la consultora asturiana Llana. Fue director general de Innovación y Emprendimiento del Principado y en las siguientes líneas reflexiona sobre cómo Asturias puede beneficiarse del reparto de estas ayudas.

–¿Cómo afronta esta nueva responsabilidad?

–Fue una oportunidad que surgió y que supone incorporarme a un asunto, el de los proyectos europeos, que es muy transcendente para la región y sobre el que me apetecía aportar mi granito de arena. Además, porque hay un poco de desinformación o quizás de sobreinformación sobre el tema de estas ayudas europeas, y las empresas necesitan asesoramiento.

–¿Cuál será el papel de la oficina?

–Frente a la tradicional consultara nosotros tenemos la idea de hacer un acompañamiento con las empresas. Sobre estas ayudas todos los días hay alguna novedad y las compañías pueden verse un poco desbordadas en temas como por ejemplo como la fiscalidad o la fechas en las que se va a repartir el dinero. Hay que preparar a las empresas, acompañarlas durante todo el proceso.

–¿Han notado que haya ya interés de las empresas asturianas por estos fondos?

–Hay movimiento. Hemos recibido ya varias llamadas de compañías interesadas. Hay otras empresas que se están dirigiendo directamente a Madrid, al Gobierno central, en lo que se han llamado las manifestaciones de interés. Y dentro de Asturias me parece una buena iniciativa la oficina de proyectos europeos que ha puesto en marcha el Principado, es positivo que haya esos canales de intercambio de información.

–¿Cuándo estima que pueden comenzar a repartirse las ayudas?

–El plan España Puede (una guía sobre los sectores hacia los que puede orientarse el dinero que vendrá de Europa) tiene que cerrarse el 30 de abril. Ahora mismo lo que hay son las manifestaciones de interés y se están lanzando algunos planes específicos como el de la digitalización de las pequeñas y medianas empresas. Estimamos que las primeras convocatorias puedan llegar para marzo y las licitaciones definitivas de los proyectos se realicen durante el verano. Tenemos aún tiempo por delante.

–Uno de los puntos fuertes será la colaboración público-privada.

–La colaboración público privada funciona bien en este país, aunque, como todo, también es mejorable. Se acaban de regular los Proyectos Estratégicos para la Recuperación y Transformación Económica (PERTE) mediante un decreto que fija cómo tiene que ser esa colaboración público-privada. Por lo que ya tenemos camino andado en ese sentido y ahora lo que hay que hacer es darle un empujón. La colaboración público-privada lleva tiempo existiendo en algunos ámbitos y en otras escalas. En la primera convocatoria realizada por el Ministerio de Industria se han presentado 750 proyectos como tractores, es una cantidad muy elevada.

–¿Se le puede atragantar a la administración la gestión de una cantidad tan elevada de ayudas?

–Viendo como ha funcionado los repartos estos años, hay grandes lagunas, pero se están poniendo en marcha normativas que se van a traducir en una mejor gestión de las ayudas. No se va a crear un cuello de botella, confío en que no sea así.

–¿Cómo puede aprovecharse una región como Asturias de estos fondos? ¿Qué potencialidades tiene la región?

–Europa ha dejado claro que los fondos del “Next Generation” (los fondos estrictamente dedicados a la recuperación de la economía europea tras la infección de la pandemia) vienen con unas condiciones que implican una serie de reformas, como la de las pensiones, que son importantes. En cuanto a las inversiones es relevante que en su mayor parte estén orientadas hacia dos objetivos, el de la economía verde y la digitalización. Hay que tener claro también que, aunque se han regionalizado, estas no son unas ayudas regionales. En las convocatorias van a ser importantes las ideas relacionadas con la descarbonización, con el desarrollo de proyectos ligados con el hidrógeno verde... En Asturias tenemos ya sectores muy relevantes como el TIC o el de la eólica marina. Estas ayudas pueden impulsar proyectos para reducir el coste de la luz de las industrias electrointensivas asturianas.

–Al Gobierno asturiano se le ha echado en cara que ha tardado mucho en divulgar cuántos proyectos tiene ya.

–Lo que hay que evitar es el conflicto regional por captar estos fondos. No puede haber una pelea regional por los fondos, tiene que haber colaboración y lealtad. Sería positivo buscar alianzas con otros territorios.

–A sumar a todo esto también vendrán ayudas por el cierre acelerado de las térmicas. ¿Qué pueden suponer para Asturias?

–El objetivo de los fondos de transición justa es ayudar a las regiones que tienen ese condicionante. Es importante acertar con los proyectos y no caer en los errores del pasado, tenemos que impulsar iniciativas que ayuden a generar actividad.

–Las estadísticas dicen que el pulso en I+D es menor que en otras comunidades. ¿Es así?

–Hay dos visiones, la de las cifras y la de la realidad. Si miras a las estadísticas dicen que la inversión es I+D en la región no llega al 1%, sin embargo, la impresión es que hay más innovación de la que dicen los números.

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