Duro Felguera, la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) y la banca buscan de forman urgente, y ya casi en el tiempo de descuento, un acuerdo para la refinanciación y reestructuración de la deuda financiera de la ingeniería asturiana y la reactivación de los avales que Duro reclama a los acreedores bancarios, y cuyo diseño permita dar satisfacción al mismo tiempo a la condición que plantean los prestamistas de no incurrir en un mayor riesgo con la empresa asturiana del que ya tienen contraído en este momento.

Esta pretensión de la banca es la que ha llevado a plantear sucesivas propuestas y contrapropuestas, con diversas variantes y combinaciones, ninguna de las cuales ha logrado hasta ahora el consenso a tres bandas que se precisa para garantizar el respaldo financiero, que es a su vez imprescindible para que la SEPI eleve a su propuesta de auxilio al grupo asturiano a la comisión gestora del fondo de rescate y al Consejo de Ministros.

Aunque ahora las partes se han dado diez días más de plazo (hasta el 10 de marzo) para alcanzar un acuerdo, la negociación ha evidenciado la dificultad para cuadrar una fórmula de refinanciación que sea asumible por las tres partes y que sea aceptada a su vez por la aseguradora estatal Cesce, a la que se le pide un esfuerzo en la cobertura del riesgo de los avales. La suspensión de pagos de Abengoa anteayer, tras no lograr la refinanciación de su deuda (6.000 millones, frente a los 85 millones de Duro), actuará como un factor de presión en el tramo final de la negociación.

Mientras tanto, Duro sigue con su expediente de regulación temporal de empleo (ERTE), previsto para un máximo de 425 empleados. En enero estuvieron 44, y en febrero, 69. La filial DFOM tiene dos trabajadores en ERTE. Felguera Calderería Pesada y Epicom no están afectadas por el expediente.