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Graham invertirá 3,5 millones para potenciar su planta de piezas de magnesio de Gijón

La vieja Vauste logra contratos de dos fábricas de autos | La línea de amortiguadores tiene un pedido y prevé cerrar un acuerdo a largo plazo

Vauste pasa a denominarse Graham Corporate

Vauste pasa a denominarse Graham Corporate

La empresa gijonesa de componentes de automoción Graham Corporate (antes, Vauste) pretende invertir 3,5 millones de euros en los dos próximos años en sus instalaciones del polígono de Roces para incorporar una nueva línea de fabricación de piezas de magnesio por inyección tras los contratos de suministro firmados en 2020 para dos multinacionales automovilísticas, lo que le ha permitido iniciar 2021 con una producción plurianual de 190.000 unidades tras haber superado en octubre un proceso concursal.

La sociedad dijo que espera lograr este año contratos para otras 750.000 piezas de magnesio anuales y aspira a cerrar 2022 con una cartera de pedidos de más de 1,5 millones de unidades, lo que exigirá realizar la inversión de 3,5 millones en sus instalaciones. De materializarse las previsiones, Graham prevé triplicar su plantilla tras el recorte de empleo realizado el año pasado, que supuso 60 despidos tras la crisis de la entonces Vauste.

La compañía, controlada desde 2019 por el fondo suizo-dubaití DSA, considera que, aun con toda la cautela, las piezas de inyección de magnesio tienen un “tremendo futuro” por su mayor ligereza que el acero y el aluminio y, al tiempo, por sus propiedades mecánicas y sus características de dispersión del calor y bloqueo de ondas electromagnéticas, óptimas para integrar las estructuras internas de automóviles (caso de los eléctricos), ferrocarriles y fabricaciones de la industria aeroespacial. La compañía ha logrado la certificación para ser proveedor de piezas para dos fabricantes de componentes originales para marcas automovilísticas, lo que le habilita también para acceder al mercado ferroviario.

Amortiguadores.

El grupo dijo que mantiene su apuesta por el desarrollo de su unidad de fabricación de amortiguadores, la actividad original de la empresa con sus sucesivas denominaciones precedentes y cuya planta se localiza en Pumarín (Gijón). Graham pretende concentrarse con este tipo de componentes en mercados selectivos mediante el aumento del valor de su producto y la capacidad de diseño. “Tienen que ser dos líneas de negocio paralelas y que se apoyen mutuamente”, dijeron fuentes de la compañía.

La planta de Pumarín tiene en este momento un pedido de amortiguadores para automoción y espera firmar pronto un contrato a largo plazo para un “sector estratégico” no revelado y que, de materializarse, daría el volumen de actividad a la planta.

Graham tiene 70 empleados tras el ajuste laboral de octubre, que se justificó por el impacto de la pandemia en la industria automotriz y la decisión de Tenneco (anterior propietario de la empresa gijonesa) de no renovar el contrato de suministro suscrito con la sociedad.

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