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Las compañías pujantes en Asturias: Triditive, un futuro industrial en 3D

La empresa, con sede en Siero y dedicada a la impresión de piezas, capta 1,8 millones para consolidar su “crecimiento explosivo”

Mariel Díaz con una de las piezas en 3D fabricadas en su empresa. | Luisma Murias

Mariel Díaz con una de las piezas en 3D fabricadas en su empresa. | Luisma Murias

Una nave del polígono de Meres (Siero) guarda una de las nuevas joyas de la industria asturiana, un sector necesitado de alegrías. En esas recién estrenadas instalaciones, una compañía bautizada como Triditive se dedica a proveer al sector industrial de piezas de todo tipo y formas. Hasta aquí todo parece normal, nada extraordinario. Pero las piezas están realizadas con impresoras en 3 dimensiones (3D), mediante lo que se conoce como fabricación aditiva. Hasta el ejército español usa sus máquinas. La cofundadora de la compañía, Mariel Díaz –junto con José Camero y Sergio Martínez– asegura que “somos la única española que está creciendo al ritmo que lo estamos haciendo”. A velocidad de vértigo.

El crecimiento está siendo explosivo. Díaz y su equipo llevan unos años luchando por sacar la cabeza. Y lo están logrando. Acaban de cerrar una ronda de inversión por 1,8 millones de euros en la que ha participado la empresa norteamericana Stanley Black and Decker; la plataforma de innovación, Techstars; la empresa pública Hunosa; el grupo Cuarta Financiación; el Instituto de Desarrollo Económico del Principado (Idepa); y un grupo de los llamados “bussines angels” (inversores privados) de España, Francia y Suiza. Y lo lograron en plena pandemia.

Uno de los trabajadores de la firma asturiana en plena impresión. | Luisma Murias

“Nosotros lo que estamos intentando es escalar la fabricación aditiva, queremos industrializar el proceso”, apunta Mariel Díaz, “muchas veces nos vienen los clientes con una pieza rota, con planos o dibujos en el ordenador y nosotros lo que hacemos es diseñarlo todo en 3D, encontrar el material que mejor le encaje y, luego ya, fabricarlo. Es un proceso de ingeniería complejo, pero das una solución que no se puede tener de otra manera”. Entre sus clientes figuran grandes compañías industriales de la región. Díaz sujeta una pieza que acaba de fabricar una de sus impresoras y señala: “Esta es para un proyecto de ‘oil and gas’ de una empresa asturiana”. También en plena pandemia le dieron un fuerte empujón a su plantilla. Pasaron de ser cinco trabajadores a los 17 de ahora. Y con vistas a seguir aumentando mucho más la nómina. Aunque, Díaz, reconoce que les empieza a costar encontrar talento. “Nos nutrimos mucho de la Universidad de Oviedo, especialmente de los estudios en mecatrónica, pero nos faltan también perfiles más tradicionales”, explica.

Nosotros lo que estamos intentando es escalar la fabricación aditiva, queremos industrializar el proceso

Mariel Díaz - Cofundadora de Triditive

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Díaz estaba aún terminando el grado en ingeniería mecánica en la Universidad de Oviedo cuando se lanzó a esta aventura empresarial junto con Camero y Martínez. Fue, como se suele decir, antes de ayer, en 2017. “Hubo un inversor que apostó por nosotros. Y ahora estamos en un momento de crecimiento explosivo”, señala.

Tras presentar sus productos en una feria de Alemania donde sus desarrollos llamaron “mucho la atención”, señala Díaz, comenzaron a moverse por el mundo para ir mejorando su negocio y así llegaron a Techstars, una de las aceleradoras de empresas emergentes (start ups), ubicada en Estados Unidos, más potentes del mundo. Solo seleccionan al 1% de las compañías que presentan su candidatura. Allí fue donde consiguieron captar la financiación para que su negocio despegara. “La mayoría de los inversores solo han visto nuestras máquinas en vídeos, porque no se pueden trasladar”, dice orgullosa Díaz. La condición que le pusieron a los inversores fue que la empresa tenía que quedarse en Asturias. El objetivo: imprimir un nuevo futuro industrial para la región.

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