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Sorpresa en Arcelor por la “vertiginosa recuperación” de los pedidos

La multinacional no da abasto para atender la demanda y apunta que en breve los talleres de largos volverán al nivel previo a la crisis

Varias piezas de chapa gruesa fabricadas por Arcelor en Asturias. | Miki López

ArcelorMittal asegura que está “sorprendida” por la fuerte recuperación de la demanda. Tanto que asegura que “no es capaz” de atender la enorme cartera de pedidos que se le acumulan en sus talleres, también en los asturianos. “La recuperación está siendo vertiginosa”, trasladaron ayer los directivos de la multinacional a los representantes sindicales durante una reunión del denominado comité europeo. Lo que no ha decidido todavía la multinacional es el futuro de sus instalaciones de la región. Es decir, si apostará por la construcción de una acería y un horno eléctrico o si su apuesta va en la dirección de adoptar tecnologías como el hidrógeno verde. Los representantes sindicales preguntaron en reiteradas ocasiones sobe el futuro de Arcelor en la región, sin que los directivos (en el encuentro estaban los portavoces de recursos humanos y de las divisiones de largos y de planos) soltaran prenda.

Lo que sí trasladó la dirección de la multinacional fue su preocupación por cómo abordar la descarbonización de sus plantas europeas, donde tienen diversos planes en marcha para afrontar ese paso, todas en fase experimental. De hecho, por más que los representantes sindicales preguntaron por sus planes para Asturias, no hubo manera. “Eso sí, parece que están más inclinados a explorar algunas energías renovables antes que apostar por el hidrógeno verde”, señaló un representante sindical al término del encuentro. Eso supondría impulsar la electrificación de muchas de sus plantas para intentar rebajar sus emisiones contaminantes. De hecho, los sindicatos preguntaron de forma directa si la siderúrgica iba a continuar apostando por sus hornos altos. La respuesta no fue clara, sino más bien ambigua, sostienen los representantes sindicales. La cuestión venía a cuento porque uno de los caminos que está explorando la multinacional para descarbonizar su producción en la región supondría la desaparición del horno alto A de Veriña y su sustitución por uno nuevo de arco eléctrico que se alimentaría de chatarra y utilizaría energía renovable. La multinacional prometió que tomaría una decisión este mismo año. Aún no la tiene tomada. O, al menos, aún no la ha desvelado.

Otra historia es la de la demanda, que está disparada. A este ritmo, trasladaron los directivos, los talleres de planos –chapa gruesa, hojalata y galvanizado– recuperarán en breve los niveles de demanda que tenían antes de que comenzara la crisis sanitaria.

En ese encuentro, la multinacional aseguró que tiene previsto poner en marcha un nuevo plan de ajustes a nivel mundial con el objetivo de ser “más productiva”, que los sindicatos temen que se traduzca en recortes de empleo. Aunque, eso sí, Arcelor no concretó en qué ni en dónde tiene previsto meter la tijera.

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