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La industria regional pagó un 43% más de luz en abril, el recibo más caro en 10 años

Bruselas permitirá que regiones como Asturias den ayudas directas a sus empresas para compensarlas por el estatuto electrointensivo

Hornos altos de Arcelor en Veriña

Hornos altos de Arcelor en Veriña

La gran industria asturiana pagará el precio más caro de la electricidad para un mes de abril de los últimos diez años. El recibo está disparado con respecto a lo que abona su competencia en Alemania y bastante por encima de lo que abonan las vecinas fábricas francesas. La anomalía en la factura la ha detectado en su “barómetro energético” la Asociación Española de Empresas de Gran Consumo (AEGE), la patronal de la que forman parte compañías como ArcelorMittal y Asturiana de Zinc (Azsa), para quienes el recibo eléctrico representa hasta la mitad de su coste de producción. Más en detalle, el precio medio de la luz en España durante abril fue de 65,02 megavatios por hora, un 268% más que hace justo un año –aunque este espectacular porcentaje se explica porque por aquellas fechas España estaba en pleno confinamiento duro– y un 43,1% más que el pasado marzo. Para el usuario doméstico el recibo también subió con fuerza, según las cuentas de la organización de consumidores Facua. El recibo subirá, de media, 26 euros.

Comparando las tarifas de la gran industria asturiana con la alemana y la francesa las diferencias son notables. Las factorías germanas pagaron este abril un 21,6% y las francesas un 2,9% menos por la luz. Con esos datos AEGE ha realizado una prospección ya de lo que pueda ocurrir en lo que queda de año. Según sus cuentas, las grandes empresas de la región pagarán este año una media 62,28 euros por megavatio hora, un 82,8% más que en 2020 y un 4,8% más que los alemanes. Estas comparaciones no incluyen los impuestos, si se añaden a la comparación los peajes y cargos del sistema que soportan en su factura las electrointensiva los porcentajes son aún más sorprendentes. Agregada esa variable la industria asturiana acabará el año pagando más del doble que los franceses y 25 euros más por megavatio hora que los alemanes.

¿Por qué se produce esta distorsión en los precios? El caso es que abril no suele ser un mes demasiado conflictivo, desde un punto de vista energético. No hay una gran demanda y el mal tiempo va quedando atrás, lo que permite que las energías renovables aumenten su aportación al sistema rebajando su factura. Algunos analistas apuntan a que está anormalidad se debe a la elevada especulación en el mercado de los derechos de CO2. Hay inversores que están comprando esos títulos para venderlos cuando los precios suban. Estos derechos se crearon para intentar limitar las emisiones y se asignaron a las industrias que, por su actividad, emiten gases contaminantes. Cada empresa tenía una cantidad asignada y si alguien emitía menos de lo que se le había concebido podía vender ese excedente a quien le sobrara. Y es ahí donde encontraron un jugoso mercado los fondos de inversión.

Por otro lado, la Comisión Europea levantará la mano para que regiones como Asturias puedan dar ayudas directas a sectores en problemas o en especiales dificultades, como la industria regional, sin riesgo de resultar penalizadas por competencia desleal, como ocurre hasta ahora. Una fórmula que ayudaría a compensar al sector electrointensivo tras el chasco que estas grandes empresas se llevaron con el estatuto aprobado en diciembre, que apenas rebajaba su factura de la luz y dejándolas en clara desventaja frente a sus competidores de Alemania y la vecina Francia. Bruselas pretende de esta forma echarle una mano a regiones que corren riesgo de despoblamiento. La vicepresidenta ejecutiva y comisaria responsable de la política de competencia de la Comisión Europea, Margrethe Vestager, aseguró que “hemos ampliado las posibilidades para que los Estados miembros ofrezcan apoyo a las regiones que se enfrentan a dificultades derivadas de la transición energética o de carácter estructural, como la despoblación”. Las ayudas podrían comenzar a repartirse a partir del uno de enero de 2022. Antes de esa fecha cada estado podrá definir cuáles son las zonas beneficiadas.

Diego Canga, consejero principal de la Comisión Europea, aseguró que esas ayudas “con cero problemas, podrían utilizarse para compensar a la industria afectada por el estatuto de las electrointensivas”. Lo dijo durante unas jornadas organizadas por las Compromiso Asturias XXI y las Cámaras de Comercio de Asturias sobre los próximos fondos de reestructuración de la Unión Europea en el que también participaron los eurodiputados del Parlamento Europeo, Jonás Fernández (PSOE); Susana Solís (Ciudadanos) y Pedro Cervilla, director de la asamblea y de los servicios jurídicos del Comité Europeo de las Regiones. En líneas generales, los participantes resaltaron que Asturias debe aprovechar el tren de estas ayudas. Jonás Fernández resaltó que la región también se beneficiará de las ayudas para regiones en transición. Solís resaltó que estás ayudas son una oportunidad para que el Principado deje de perder población; mientras que Cervilla puso el acento en que “estamos en un momento crucial”.

La tercera ola contrae la economía española un 0,5%

La tercera ola del covid 19, unida a la tormenta Filomena en el centro peninsular, provocó una recaída de la economía española del 0,5 % en el primer trimestre del año, después de que el último trimestre de 2020 se consiguiera mantener en positivo aunque con la actividad estancada (0,01 %). No obstante, el INE alerta que para este avance de la contabilidad nacional la mayoría de indicadores coyunturales son de enero y febrero, que han sido los peores meses del trimestre, por lo que cabe esperar que la futura revisión del dato sea de una magnitud mayor. Además, el Principado de Asturias cerró febrero con un superávit de 9 millones de euros, equivalente del 0,04 por ciento del producto interior bruto de la comunidad, frente a los 55 millones del mismo periodo del año pasado (0,26% del PIB). El Gobierno central, por su parte, revisó al alza su previsión de déficit público para el cierre de este año, que sitúa ahora en el 8,4 % del PIB, 0,7 puntos por encima de la estimación de otoño (7,7 % del PIB) ante la rebaja del crecimiento económico.

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