El presidente de CaixaBank, José Ignacio Goirigolzarri, señaló ayer en su intervención en la primera Junta General Ordinaria de Accionistas del nuevo grupo, que la fusión de CaixaBank y Bankia es “la respuesta estratégica a los enormes desafíos a los que se enfrenta el sector”, y defendió que la labor de los gestores “es asegurar la sostenibilidad del proyecto”.

La fusión “nos permite afrontar el futuro desde una posición inicial privilegiada”, aunque, al tiempo, “nos va a obligar a tomar decisiones estratégicas muy importantes, pero, sobre todo, a ser una organización enormemente flexible”, apuntó Goirigolzarri, que añadió que CaixaBank se ha convertido en el principal grupo financiero del país, con el respaldo de más de 21 millones de clientes

La junta de accionistas votó la futura remuneración de la cúpula directiva, a la que se opuso la Autoridad de Resolución Ejecutiva, el FROB, el órgano del Gobierno que controla el 16,1% de la entidad.