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Campaña

Adolfo Domínguez “se come” a Burger King

La iniciativa de la compañía hace apología de la “belleza real”, aunque aplicada a los alimentos, para seguir marcando distancias con la idea de comida basura

A la izquierda, respuesta de la textil gallega a la campaña de Burger King (derecha).

A la izquierda, respuesta de la textil gallega a la campaña de Burger King (derecha).

La nueva campaña publicitaria de Burger King bien podría ser el spot de una firma de cosmética concienciada con la realidad de la calle por su apología de la “belleza real”, aunque, claro está, en los alimentos para seguir marcando distancias con la idea de comida basura contra la que lucha desde hace tiempo. “Ser real sabe muy bien: sin colorantes, conservantes ni aromas artificiales”, asegura la cadena de hamburgueserías, en todos sus productos. El lema y el mensaje se repiten en todas las variantes del anuncio, diseñado por la agencia La Despensa.

Una, donde se ve claramente que la lechuga no es perfecta. Otra juega con las formas del bacon para aplaudir las curvas y en una tercera las patatas fritas sirven para quitar importancia al tamaño de las cosas. Con la última es imposible no pensar en la historia del marketing en Galicia. Mostrando las formas del pan, Burger King proclama: “La arruga es bella”. Y a los verdaderos dueños de esa defensa no les ha pasado desapercibido.

Adolfo Domínguez marca territorio en las redes sociales. Tanto en Twitter como en Instagram, la histórica textil gallega replica los 'claims' de Burger King con el emoticono reflexivo. “La arruga es bella” todavía forma parte del imaginario de la moda española y del patrimonio del grupo capitaneado por Adriana Domínguez, que hace casi 40 años, en 1982, removió los cánones de belleza de la industria de la ropa con el lema acuñado por el publicista Luis Carballo “como expresión para apreciar la belleza intrínseca de los tejidos y de las personas”. Y la cosa no se quedó ahí. El equipo de redes de Adolfo Domínguez exprimió el fenómeno del copy y, con la misma tipografía, publicó una imagen del fundador comiendo una hamburguesa –pero vegana– y una auténtica reivindicación: “Aquí yo soy el King”.

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