ArcelorMittal propuso ayer a los representantes sindicales una reordenación de su actividad en la división de ferrocarriles –aquella que traslada el material entre sus talleres asturianos– y que incluye la amortización de diez empleos. En concreto, la multinacional quiere prescindir de los encargados del mantenimiento de las máquinas y vagones, según denunció CC OO. No es la primera vez que la siderúrgica quiere hacer ajustes en ese departamento. En el anterior intento se encontró con la frontal oposición sindical.