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Los asturianos son los que más dudan de que la tecnología resuelva la transición energética

La región, menos proclive que la media del país a una política nacional sobre el cambio climático, según un estudio de Gad3 e IE para Engie

La térmica de Soto de la Barca

La térmica de Soto de la Barca Luisma Murias

Los asturianos son, tras los navarros, los españoles más concienciados con el cambio climático, según un estudio realizado por Ei Energía Independiente, compañía del grupo energético portugués Galp especializada en autoconsumo solar fotovoltaico. También son, tras valencianos y murcianos, los que más vinculan el cambio climático con la actividad industrial aunque son los que más dudan de que las nuevas tecnologías puedan corregir la contaminación y el efecto invernadero y resolver la transición energética, según otro informe promovido por la energética francesa Engie y realizado por la empresa demoscópica Gad3 e IE University.

Según el estudio de Engie (cuya filial española dirige la ingeniera ovetense Loreto Ordóñez), Asturias es, tras Cataluña, la región que más vincula el cambio climático a la actividad humana (lo opinan el 72% de los asturianos frente al 65,8% de los españoles) y la que menos lo atribuye a un fenómeno natural: esta tesis sólo la mantienen el 3%, menos de la mitad de los que lo hacen en el país (6,3%).

Respecto a las causas humanas del efecto invernadero Asturias destaca entre las regiones que priorizan las emisiones industriales como factor más relevante (74%, dos puntos más que el promedio nacional), seguido por los vehículos (62,8%) y la deforestación (61,4%). Sin embargo, es la tercera comunidad que menos vincula el fenómeno al uso de la energía fósil: lo hace el 48% frente al 51,3% de los españoles. Los cierres de minas en la comunidad durante los últimos decenios y la reciente clausura o parada de grupos termoeléctricos puede estar detrás de la relativización del peso de los combustibles fósiles en el origen del problema, aunque se admita la relevancia del CO2 y otros gases (Asturias es la cuarta comunidad que más apunta a este factor, aunque no al CO2 como causa exclusiva), así como la responsabilidad de la industria.

Los asturianos son los más interesados en saber el origen de la energía, según Ei, del grupo Galp

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Intervención del Gobierno. El temor a los desmantelamientos fabriles y la incertidumbre ante la sustitución que pueda producirse en los procesos fabriles y energéticos tradicionales podría explicar que, siendo uno de los territorios más sensibilizados ante el cambio climático, según ambos estudios, sea, sin embargo, algo menos proclive (lo es el 87,6% de los asturianos) que el conjunto de los españoles (88,7%) a que la lucha contra el cambio climático deba ser una prioridad “alta” o “bastante” de las políticas de los gobiernos. Los asturianos que opinan que la intervención de las autoridades debe ser poca o nula son minoría (9,7% y 8%, respectivamente), pero suman un colectivo superior al existente en España: 7,7% y 2,2%, en el mismo orden.

En coherencia con lo anterior, Asturias es, tras Cataluña, la segunda comunidad menos proclive a que el Gobierno central acometa un plan nacional contra el calentamiento (aunque lo apoya el 65,4%, es cinco puntos inferior a la media española) y la tercera (tras Castilla y León y Aragón) con menos respaldo a posibles planes autonómicos: sólo lo apoya el 17,3%.

Empresas. Por el contrario, es la quinta comunidad en la que más encuestados (42,5%, 2,2 puntos superior a la media) creen necesario que las empresas acometan planes de sostenibilidad. El 58,1% de los asturianos (un punto más que en el conjunto de España) entiende que las empresas prestan más atención a los aspectos ambientales desde hace años (es la sexta región en la que más abunda esta apreciación) y el 14,5% (el mayor porcentaje tras Galicia) cree que las compañías han acentuado esta inquietud desde el covid.

Junto con Cantabria, Asturias es, sin embargo, la cuarta región en la que más ciudadanos (23,7%, frente al 17,9% de los españoles) creen que la industria no ha hecho esfuerzos adicionales. Sólo País Vasco, Navarra y La Rioja concentran un colectivo mayor.

Ciudadanos que confían en que

la tecnología revierta el cambio climático

En porcentaje

Galicia

63,3

Com. Valen. y Murcia

61,1

Baleares y Canarias

60,3

Madrid

59,9

Media de España

57,6

C.-La Mancha y Extremad.

57,0

Castilla y León

56,5

Andalucía

56,4

Cataluña

56,1

Aragón

54,1

P. Vasco, Navarra y La Rioja

53,6

Asturias y Cantabria

45,4

Fuente: Engie con la colaboración de Gad 3 e IE University

Ciudadanos que confían

en que la tecnología

revierta el cambio climático

En porcentaje

Galicia

63,3

Com. Valen. y Murcia

61,1

Baleares y Canarias

60,3

Madrid

59,9

Media de España

57,6

C.-La Mancha y Extremad.

57,0

Castilla y León

56,5

Andalucía

56,4

Cataluña

56,1

Aragón

54,1

P. Vasco, Navarra y La Rioja

53,6

Asturias y Cantabria

45,4

Fuente: Engie con la colaboración

de Gad 3 e IE University

Ciudadanos que confían en que

la tecnología revierta el cambio climático

En porcentaje

63,3

Galicia

61,1

Com. Valen. y Murcia

60,3

Baleares y Canarias

59,9

Madrid

57,6

Media de España

57,0

C.-La Mancha y Extremad.

56,5

Castilla y León

56,4

Andalucía

56,1

Cataluña

54,1

Aragón

53,6

P. Vasco, Navarra y La Rioja

45,4

Asturias y Cantabria

Fuente: Engie con la colaboración de Gad 3 e IE University

Escepticismo tecnológico. Los asturianos destacan por su escepticismo tecnológico para solventar el problema. En pleno inicio del proceso de transición energética, sólo el 45,4% de los asturianos cree que el uso de la tecnología puede frenar el desafío climático. En ninguna otra comunidad el porcentaje es tan bajo. El promedio español se sitúa en el 57,6%, 12,2 puntos superior. Los que niegan la capacidad tecnológica para frenar el calentamiento y la contaminación son minoría (26,1%) pero es la segunda más alta de España por detrás de Aragón (28,4%). En España esta posición baja al 22,6%. Asturias también es la región en la que más abundan los que no tienen opinión sobre ello o no contestan: 28,5% cuando en el conjunto del país este colectivo se reduce al 19,8%.

Deforestación. Según la encuesta de Gad3 e IE, los asturianos vinculan el calentamiento del planeta al deshielo de los glaciares y la subida de temperaturas como riesgos inherentes principales, pero su preocupación sobre estos fenómenos y otras consecuencias ligadas al efecto invernadero es inferior al promedio español, mientras que expresan una preocupación mucho más alta que la existente en el conjunto del país por la deforestación y desertización (en ninguna otra región es más acusada esta inquietud), la afectación a la producción alimentaria (es la tercera región que más apunta a este riesgo) y la extinción de especies. El estudio indica que son los lugares con paisajes más verdes (como Asturias, Galicia y Cantabria) donde es mayor la preocupación por la deforestación.

Carestía. Galicia, seguida por Asturias y Cantabria, son las regiones en la que los ciudadanos que creen que las energías renovables son más caras suponen un porcentaje más bajo: 40% de los gallegos y 47,2% de los asturianos y cántabros, frente al 52,5% de los españoles.

Según el informe de Ei Energía Independiente (grupo Galp), los asturianos son los más preocupados por el consumo responsable, por el impacto ambiental de los hogares y los que más ambicionan conocer el origen de la energía que consumen.

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