“La gente del campo no es Iberdrola”, señaló ayer Francisco Javier Cobos, director de Desarrollo de Negocio de la compañía asturiana Imasa Technologies, en relación a la necesidad de ajustar la normativa de instalaciones energéticas a las necesidades de transición ecológica del sector agroalimentario asturiano.

Cobos, que participó ayer en Gijón en la jornada “Sostenibilidad e innovación en el sector agroalimentario”, organizada por la Asociación para el Progreso de la Dirección (APD), destacó las dificultades con las que se encuentran proyectos en el campo asturiano para valorizar residuos o generar energía a partir de biomasa. “Es necesario un ecosistema legislativo que ayude a la inversión en el campo”, señaló el directivo Imasa Technologies, compañía que ha aplicado su innovador ciclo higroscópico a centrales de biomasa de cooperativas agrícolas de Andalucía.

Cobos compartió mesa de debate y opiniones con Gerardo Nieto, director comercial de Campoastur, cooperativa asturiana que apuesta por el desarrollo sostenible y que ya vende su pienso ecológico “en la mitad del territorio nacional”. Apuntó que “la innovación está muy presente” en la cooperativa y puso como ejemplo el programa de predicción de la demanda de alimentación animal que ha desarrollado (que incluye sensórica en las explotaciones agrarias) y que ahora está afinando.

En la mesa redonda también participó Ana Fernández, directora de Innovación de Klockner (la antigua Terpla), que tiene una de sus principales plantas en Pravia. “No fabricamos envases, fabricamos protección de alimentos que evitan el desperdicio alimentario, un problema mayor que el del mal uso de los plásticos”, señaló.