–¿Cuáles son las perspectivas para las empresas del sector?

–Se tiende a personalizar la parte anatómica de los audífonos. Ya no se adaptan audífonos con olivas standard de silicona, terminan dando problemas y un alto grado de fracasos en las adaptaciones. Es necesaria la adaptación mediante un molde que sea una copia exacta de la parte anatómica del paciente. Llevamos muchos años trabajando en esta línea. Somos la única empresa asturiana con laboratorios propios para fabricar moldes totalmente personalizados.

–La sostenibilidad está presente en todos los campos. ¿Cómo la llevan a la práctica?

–El reciclaje de las pilas y de las partes metálicas se aplica desde hace años. Así como la utilización de plásticos biocompatibles y elastómeros que respetan el medio ambiente, para la toma de impresiones.

–¿Es importante contar con un buen aliado financiero?

–Los audífonos tienen un nivel tecnológico muy avanzado. Igual que es necesario contar con un audioprotesista con conocimientos, también es importante tener un buen aliado financiero como BBVA, que ofrece soluciones de financiación personalizadas para comprar audífonos en mensualidades, lo que pasa desapercibido para el bolsillo.

–¿Cómo será la audiología del futuro?

–Ya vemos audífonos recargables, con conexión inalámbrica a dispositivos de audio como televisiones, teléfonos, móviles y audífonos programables a distancia. Pero hay una parte anatómica y de programación que no podemos olvidar. Siempre necesitaremos un audioprotesista con experiencia.