La vicepresidenta tercera del Gobierno español y ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, ha tenido ya “alguna conversión informal” en Bruselas para pedir una reforma del mercado eléctrico porque el actual sistema marginalista impacta “de manera regresiva” en los consumidores. “Hemos tenido alguna conversación informal y seguiremos trabajando. Es muy importante que, en el marco europeo que regula el funcionamiento del mercado eléctrico, haya margen para poder abordar esta realidad”, subrayó Ribera a “Efe” durante la reunión del G20 de Medio Ambiente y Energía que se ha celebrado en Nápoles.

“Las tecnologías ya no tienen precios parecidos, sino muy diferenciados, y esto impacta de forma distinta a cada uno de los países, pero impacta probablemente de manera regresiva en los consumidores con menos recursos, porque toda la electricidad la pagamos el precio más caro”, añadió. La vicepresidenta tercera ha escrito una carta al vicepresidente de la Comisión Europea (CE), Frans Timmermans, en la que afirma que si se quiere asegurar el éxito de la transición energética hay que repensar el diseño de los mercados de energía.

La misiva, con fecha 29 de junio, indica que, pese a que en tres años las plantas de energía de combustibles fósiles han pasado de suponer el 25% de la energía generada a entre el 10% y el 12%, la rápida subida del precio de los derechos de emisiones de CO2 está teniendo un gran impacto en las facturas de la luz (en España se paga la luz más cara de Europa).

La carta llega, además, en la misma semana en la que el precio de la electricidad ha batido récords en España. Y eso que el precio medio de la luz en el mercado mayorista cayó ayer sábado un 4% con respecto a los 95,89 euros por megavatio hora (MWh) que se había anotado viernes, registrando así su tercer día consecutivo a la baja. El miércoles la luz marcó su récord histórico al pagarse a 106,57 euros por MWh.