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Alsa aspira a un contrato de 1.000 millones en el transporte urbano de Dubái

La compañía asturiana pretende penetrar en el mercado en expansión de Oriente Medio

Un autobús de Alsa.

Un autobús de Alsa. Miki López

Alsa quiere seguir creciendo en el exterior y tiene puesto el punto de mira en Oriente Medio. La compañía asturiana de transporte de viajeros, perteneciente al grupo británico National Express, ha sido seleccionada por las autoridades de Dubái, la capital de Emiratos Árabes, para que participe en la puja que ha abierto para la explotación del transporte urbano de la ciudad y su red de interurbanos durante los próximos 10 años por un importe superior a los 1.000 millones de euros.

Según apuntaron fuentes de la compañía, Dubái ha dividido la licitación en dos lotes y a los que opta Alsa. De conseguir ambas adjudicaciones podría recibir más de 120 millones al año por la gestión del servicio de autobús en la capital Emiratos Árabes, que cuenta con más de tres millones de habitantes.

Entre los principales rivales de Alsa que también han sido invitados a presentar oferta por el servicio destacan la francesa Transdev, la italiana Italiabus y la inglesa Stagecoach.

La empresa ganadora no deberá contar con flota (más de 1.000 autobuses entre los dos lotes) ni construir intercambiadores, ya que en ambos casos son propiedad del administrador estatal, Dubái Roads and Transport Authority (RTA), que es el responsable de planificar y suministrar el sistema de transporte integrado en el Emirato de Dubái.

Mercado prioritario

De obtener el contrato, Alsa entraría en el mercado de Oriente Medio, en el que ya lo intentó anteriormente al pujar por el transporte urbano de La Meca (Arabia Saudí). Un contrato como el de Dubái sería la puerta de entrada a un mercado con muchas expectativas de crecimiento. En esta parte del mundo, el transporte de viajeros en autobús es el medio masivo más competitivo al requerir menos volúmenes de inversión que el ferrocarril. Además se está quitando la etiqueta de contaminante con la electrificación y la utilización de combustibles alternativos como el gas natural o el hidrógeno. De hecho, Alsa ha anunciado que a partir de 2030 todos sus vehículos serán cero emisiones.

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