Aunque es cierto que muchos los superalimentos como el bimi o la chía presentan el nutriente específico que les caracteriza y ejercen efectos beneficiosos en la salud, "su precio elevado no está justificado y la mayoría de estos se pueden encontrar en productos comunes, según ha indicado el responsable de la consulta de nutrición en el Hospital IMSKE, farmacéutico y graduado en Nutrición y Dietética, Álvaro Domínguez.

El experto en nutrición ha explicado que se atribuye ese precio como un reclamo comercial al vender propiedades exclusivas de estos alimentos haciendo entender que no se puede conseguir de otros. "Pero estos nutrientes, pueden encontrarse, a su vez, en otros alimentos de consumo cotidiano", ha indicado.

Un ejemplo de ello es la relación nutricional que existe entre el brócoli, el kale y el bimi. Los tres aportan muy pocas calorías (menos de 50 en 100 gramos) y son ricos en minerales -principalmente hierro, calcio, potasio y magnesio- y vitaminas -A, C, B6, B12, D- fibra y agua.

Nutricionalmente son muy parecidos. Sin embargo, la diferencia de precio es "abismal", según el experto que ha argumentado que tomando como referencia una conocida cadena de supermercados, el brócoli, a 1,19 euros el kilo, es el más barato; el kilo de kale sale a 6,20 y el de bimi a 11,25 euros.

Otro ejemplo de desfase entre las propiedades nutricionales de un alimento y su precio es el de la chía, que se vende como superalimento por su aporte en w-3, un ácido graso esencial que nuestro cuerpo no sintetiza, por lo que se debe conseguir mediante los alimentos. "Sin embargo este ácido también se puede encontrar en pescados azules, y además, el aporte con este alimento será mayor que con lo que normalmente podemos añadir de chía a un yogur; "por ello, y como la mayoría de nutrientes que contiene aparecen en otros alimentos comunes, se podría decir que su precio no está justificado", ha afirmado Domínguez.

Superalimento naturales

Los superalimentos han tenido una gran repercusión en los últimos años por las propiedades específicas a nivel nutritivo, que en muchos casos se califican como "milagrosas" pero los nutricionistas ponen el foco en opciones mucho más comunes, y sobre todo mucho más asequibles, que siempre han estado en nuestra cesta de la compra, según las mismas fuentes.

"Aunque el consumo cotidiano de ellos nos ha hecho no darles la importancia que se merecen, nuestra cesta de la compra se ha llenado desde siempre con superalimentos tales como el aceite de oliva, el pescado azul como los boquerones, sardinas, caballa y el aguacate, entre otros. El aceite de oliva virgen extra, se puede clasificar como el superalimento estrella y más consumido por todos desde hace años", ha indicado.

Se puede considerar como tal por ser una grasa saludable, con efecto antioxidante y antiinflamatorio, según el experto que, destaca entre otros alimentos, el cacao, al que se le pueden atribuir las mismas propiedades que al aceite de oliva virgen extra por la presencia de componentes como los polifenoles. Los pescados azules nombrados, por ser de carácter salvaje (no criados en piscifactorías y consumidores de placton marino) ricos en proteínas de calidad y grasa de calidad del tipo Omega 3.

Falsas creencias

La falta de respaldo científico que justifique la distancia entre algunos superalimentos y su valor añadido frente a otros alimentos, se extiende también, desde siempre, a otra serie de falsas creencias instauradas en la sociedad, según Domínguez.

Entre estas destaca, por ejemplo, la de que el desayuno debe ser la comida más fuerte del día por la energía que nos va a aportar durante todo el día lo que depende de cada paciente. Lo importante es escuchar la sensación de hambre fisiológica de nuestro cuerpo y responder ante ella cuando nuestro cuerpo nos lo pida. A esta justificación se le añade que la mayoría de desayunos no son saludables y tendemos a elegir opciones rápidas como la bollería industrial.

Ha destacado también la creencia de que el consumo de huevos va a aumentar los niveles de colesterol en sangre, mientras que estudios científicos han concluido que esta afirmación es falsa. De hecho, el huevo es la proteína de referencia, además de aportar numerosas propiedades beneficiosas a nuestra salud.

En cuanto a la realización de cinco comidas al día, no es esencial, sino que hay que adaptar el número de tomas a las necesidades y contexto social de cada paciente, según Domínguez, que ha explicado que cada digestión supone la inflamación del tubo digestivo, y realizando numerosas comidas al día no se deja que éste descanse, ya que trabaja continuamente, mucho antes incluso de que el proceso de digestión haya finalizado.

Tampoco es cierto que la fruta engorde ya que ningún alimento engorda por sí solo pues lo que hace aumentar de peso es consumir más calorías de las que quemamos, según el experto que frente a la idea de que beber agua con limón detoxifica ha explicado que los procesos de detoxificación dependen de nuestros órganos, no de la dieta. "Si te gusta tomar agua con limón en ayunas lo puedes hacer, pero no esperes que tu salud vaya a mejorar drásticamente, porque se trata de eso: agua con limón", ha subrayado.

El Hospital IMSKE es un centro focalizado en la prevención y atención de patologías que afectan a los músculos y articulaciones y una buena alimentación puede ayudar a cuidarlos, según el centro que ha explicado que la atención a la nutrición se integra enuna visión multidisciplinar.

De esta forma no solo se dan pautas para mejorar la alimentación; también se trabaja de forma estrecha con preparadores físicos que elaboran planes ajustados a las necesidades de cada paciente y que buscan afianzar hábitos de vida saludables, fundamentales paraconsolidar, entre otros muchos beneficios, un peso saludable, ha subrayado el centro.