Banco Sabadell disparó su beneficio un 51,5 % en el primer semestre del año, hasta los 220 millones, gracias a la aportación positiva de su filial británica TSB, y anunció la vuelta al pago de dividendo en efectivo, al que destinará el 30% del resultado de este ejercicio.

La entidad presentó ayer resultados, que muestran una mejora del negocio bancario, que crece un 0,7 %, hasta los 2.395 millones, y un recorte de los costes de más del 3 %, situándose en los 1.512 millones. La cuenta de resultados viene marcada también por un menor nivel de dotaciones y, sobre todo, la buena marcha de TSB, que aporta al grupo 39 millones en el semestre, frente a los 71 millones de pérdidas del mismo período de 2020.

El consejero delegado del Sabadell, César González-Bueno, destacó “la aportación cada vez mayor” al grupo del negocio en Reino Unido y aseguró que el banco “está en la senda correcta para cumplir con los objetivos del plan estratégico para este año”.

Por su parte Sabadell Herrero, la marca en Asturias, cerró el primer semestre con crecimiento en negocio y clientes en la práctica totalidad de los epígrafes de negocio. Su balance alcanza 12.294 millones de euros y amplía su base de clientes con 5.700 incorporaciones. Los recursos de clientes acabaron el semestre en 8.332 millones de euros, lo que supone un crecimiento del 4,1 % interanual. Los fondos de inversión fueron el componente más dinámico con un aumento interanual 14,8%. El saldo de la inversión se situó en 3.962 millones gracias al impulso en la concesión de hipotecas a particulares que aumentaron un 31%.