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Carlos Paniceres Empresario, volverá a ocupar la presidencia de la Cámara de Comercio de Oviedo

“El Noroeste se muere si no hay ayudas, hay que crear un gran lobby para pesar en Madrid”

“Cuando haya que negociar a cara de perro la financiación autonómica, el Presidente tiene que acudir con un mandato unánime del Parlamento asturiano”

Carlos Paniceres

Carlos Paniceres

Carlos Paniceres, consejero delegado de Transinsa, empresa líder del transporte sanitario en Asturias, dejó transitoriamente la presidencia de la Cámara de Comercio de Oviedo en junio de 2020, por prescripción médica. El 11 de agosto se oficializará su regreso, en el transcurso de un plenario conjunto de las tres Cámaras asturianas. Es natural de Priandi (Nava), tiene 51 años, fue elegido “Ovetense del año” 2020 y militó en el Centro Democrático y Social (CDS) hasta 1993, cuando el fracaso en las elecciones generales supuso el inició de la disolución del partido, aunque esta solo llegaría oficialmente en 2006. En el seno de este partido trabajó con el que fuera presidente de Renfe Alejandro Rebollo, ya fallecido, para el que reclama una calle en Oviedo, como “impulsor y promotor” de la variante de Pajares y responsable “de que el AVE llegue un día a Asturias”.

–¿Qué significará la variante de Pajares para Asturias?

–Es una prioridad absoluta para Asturias. Habrá un antes y un después de esa conexión, que para los asturianos tiene hasta un componente psicológico: tener Madrid a tres horas nos pondrá en otra división, nos acercará a la centralidad y todo lo que ello supone. Al Ministerio de Transportes le diría que los compromisos hay que cumplirlos, le pediría el máximo esfuerzo, porque la Variante es clave para Asturias. Además, esta conexión enlaza con otro asunto en el que la región debe ponerse las pilas, el turismo, más allá del estacional. Este paraíso que tenemos tiene que estar dando réditos y generando actividad económica durante todo el año. Y para ello necesitamos una conexión ferroviaria potente.

–Vuelve usted a la presidencia de la Cámara de Comercio de Oviedo. ¿Qué planes y qué tono trae en su regreso?

–Vienen unos meses apasionantes, fundamentales para la economía asturiana. Tenemos que acertar, no nos podemos equivocar en esta ocasión. Va a ser fundamental la capilaridad de la Cámara para llegar a la pequeña y mediana empresa y que puedan acceder a los fondos europeos. A partir de septiembre recorreremos los sesenta y ocho municipios adscritos a la Cámara de Oviedo y mantendremos encuentros con todos los empresarios. Pero tenemos más proyectos en marcha.

–¿Por ejemplo?

–Es fundamental que Asturias tenga una entidad de capital riesgo público-privada. Los instrumentos que ya existen cumplen su función, pero son capital participativo. Somos muy necios y vamos a seguir peleando como martillo pilón, porque necesitamos crear actividad económica en Asturias. Estamos trabajando con la Fundación Telefónica para traer a Asturias el proyecto “Academia 42”, que tiene un cien por ciento de empleabilidad entre sus alumnos. También seguimos con la captación de empresas, a través del proyecto “Engrandecer Asturias”. Se puede hacer, lo hemos demostrado al haber participado muy activamente y en primera línea en el proyecto de Amazon. Y como se consiguió Amazon se pueden conseguir otras cosas. De hecho, ya estamos trabajando en otros proyectos que en pocos meses pueden ser realidad.

–¿Qué proyectos?

–De momento no se puede hablar de ellos porque están bajo una cláusula de confidencialidad, como en su día estuvo el de Amazon.

–¿Cómo valora la labor de su sustituto, José Manuel Ferreira, al frente de la Cámara?

–Encuentro la Cámara mejor de lo que la dejé. Ha hecho un trabajo extraordinario, incorporando nuevas iniciativas y proyectos y abriendo nuevos campos. Mantuvo abierta la Cámara, y prestando servicios, todo este año de pandemia. Hay que darle las gracias por su trabajo y por su sacrificio. Tenemos amistad desde hace treinta años y eso se nota porque compartimos muchas maneras de pensar y de hacer las cosas. Seguirá teniendo un protagonismo importantísimo en la Cámara.

–¿Se ha marcado como objetivo la unificación de las tres Cámaras asturianas?

–Cuando llegué a la Cámara de Comercio de Oviedo llevaban años encargando estudios jurídicos a despachos de abogados y más allá de eso nunca se avanzaba. Dije entonces que la manera de empezar era hacer cosas en común. Tres años después, el cincuenta por ciento de todos los proyectos de las Cámaras de Asturias se hacen de manera conjunta. Es una cuestión de confianza, de sumar. Haremos una propuesta concreta al Gobierno de Asturias para modificar la ley y dar entidad jurídica a la Cámara de Comercio de Asturias.

–¿Una nueva Cámara?

–No es crear una nueva Cámara, sino una marca, una especie de Consejo Regional de Cámaras donde una persona pueda actuar en representación de todas. Es un paso intermedio, pero con el tiempo habrá que tender a unir cada vez más las tres Cámaras y buscar un formato con el que todo el mundo esté cómodo. El objetivo es sumar, porque sumando se es más fuerte. La realidad asturiana es metropolitana y las Cámaras tienen que dar ejemplo. Para competir en el mundo tenemos que rescatar el proyecto del área metropolitana, que quedó un poco en el olvido.

–¿Qué pasó con el proyecto metropolitano?

–Se desvaneció por las premuras electorales. Mi idea es volver a ponerlo encima de la mesa, reactivarlo. Es un proyecto clave para Asturias. A veces nos perdemos en localismos, que deben dejarse para el fútbol y poco más. Los municipios que integran el área son territorios absolutamente complementarios. Necesitamos revulsivos, sumar y no restar, defender el proyecto Asturias, y el eje económico de la región está en el área metropolitana.

–¿Cómo valora la elección de María Calvo como presidenta de la FADE? ¿Habrá cambio en la relación de esa entidad con las Cámaras?

–En este punto hablaré como socio de FADE, no como presidente de la Cámara. Considero a María Calvo una amiga y le deseo lo mejor. Ahora estamos a la espera de que María mueva ficha y nos diga qué planteamientos tiene. Otra cosa es el procedimiento de elección, que ha sido lamentable.

–¿Por qué?

El presidente anunció que se iba una vez terminada la asamblea y designó a su “heredera”. Las cosas no se hacen así. No le ha hecho ningún favor a María. Había mecanismos perfectamente establecidos en los estatutos para haber hecho un proceso “normal”, con el que habría salido reforzada. Ahora lo que necesitamos es que FADE recupere las esencias; que vuelva a prestar servicios, no como ocurrió durante la pandemia, que desapareció; y que reconstruya las relaciones, por ejemplo, con Otea. Y, sobre todo, que en FADE manden quienes han sido elegidos democráticamente, los empresarios; no los funcionarios, que tienen un papel importante, pero no el de tomar decisiones. Nuestra mano está tendida. Hay que pensar en positivo, en el futuro.

–¿Cómo deben repartirse los papeles la FADE y las Cámaras, ya que a veces parece que se disputan el liderazgo en la representación empresarial?

–Son dos ámbitos distintos y complementarios. Las Cámaras tienen más de cien años de historia, una trayectoria, una ley que las regula y un ángulo de interés general, pues a ellas pertenecen todos los empresarios. FADE es una federación de empresarios que voluntariamente se adscriben a ella. En cierta manera es un sindicato de empresarios. FADE actúa en todo lo que tiene que ver con la negociación colectiva, asuntos laborales, relaciones con el Gobierno y los sindicatos… Las Cámaras estamos más sobre el territorio. Lo que no tiene sentido es que si la Cámara de Oviedo, por ejemplo, tiene una antena cameral en Cangas del Narcea, FADE vaya allí a hacer una actuación sobre emprendimiento. Es una pérdida de energía y de tiempo. Espero que nos sentemos y resolvamos estas cosas. Se trata de sumar, pero la suma tiene que llegar desde la generosidad.

–Las Cámaras presentaron un plan para la captación de inversiones foráneas en Asturias. ¿Ya ha habido contactos?

–La creación de la oficina de captación de inversiones público privada fue un acuerdo histórico, una negociación que llevé con el presidente Barbón. Uno de los resultados fue el proyecto de Amazon. Lo está liderando la Cámara de Avilés, en coordinación con las otras dos y con la Consejería de Industria. Estamos vendiendo la marca Asturias, explicando que este es un sitio interesante para invertir. La manzana del acero de Avilés, la milla del conocimiento de Gijón, los polígonos de Llanera y Bobes, La Vega… Estamos continuamente conectando con inversores, con fondos, con asturianos que están en empresas fuera de Asturias... Hay un espacio de oportunidad, pero las cosas no llegan solas, hay que ir a buscarlas y pelearlas. Amazon vino a Asturias porque algunos peleamos para que viniera, porque el Gobierno fue proactivo y porque el vicepresidente Juan Cofiño tuvo un papel preponderante y clave. Cuando lo público y lo privado se ponen de acuerdo y trabajan con un objetivo, se consigue.

–¿Qué significará Amazon para Asturias?

–Amazon es un éxito mucho más allá de cualquier aspecto localista: es un éxito para Asturias. Nos pone en otra liga. Nos pone una bandera logística, que es uno de los sectores que más esta creciendo en el mundo. Pasarán años para que veamos la verdadera importancia de Amazon, lo que va a suponer. No son los mil o dos mil empleos directos, sino todo lo que generará alrededor. Un polígono en el que no había ni una parcela (Bobes) vendida ya tiene lista de espera. El efecto de atracción de Amazon es enorme.

–Fondos europeos. De momento solo se ven proyectos de grandes empresas y corporaciones. ¿Qué se puede hacer para que lleguen a las pymes?

–Vamos a estar muy cerca de las pymes. Cambiaremos el sistema de gestión de la Cámara. Yo me dedicaré mucho más al territorio y José Manuel (Ferreira) se centrará en otros proyectos. Hablamos muchas veces del reto demográfico, de la despoblación y de la España vacía. Necesitamos generar actividad económica en el territorio, porque si no la gente se va a seguir yendo. Me preocupa muchísimo lo que va a pasar en el Suroccidente y en las comarcas mineras. Hay que evitar que se conviertan en guetos. Hay espacios de oportunidad para ello. La transición debe hacerse, pero debe ser justa con los territorios que más la van a sufrir. Nuestra experiencia es que si hay ayudas y asesoramiento la gente responde.

–¿Ha quedado la Alianza Noroeste rezagada con respecto al lobby mediterráneo?

–Hemos perdido peso demográfico y político, hemos perdido muchos diputados. El Noroeste se muere si no hay ayudas. Debemos retomar la Alianza, hay que crear un gran lobby del Noroeste para pesar más en Madrid. Seremos más fuertes si vamos unidos.

–¿Cómo debe afrontar Asturias la reforma de la financiación autonómica?

–Escuché hace unos años a José Luis Escrivá (actual ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, ) decir que lo mejor que le podría pasar a Asturias es que la financiación autonómica quedara como está. Tiene que haber compromiso y sensibilidad hacia estos territorios periféricos y envejecidos, lo que supone más gasto sanitario, más gasto social. En la función de redistribución que tiene el Estado deben primar estas cuestiones, y las dificultades añadidas que generan la falta de dinamismo económico y la transición ecológica en un territorio como Asturias. Me consta que el presidente Barbón tiene la idea de pelear euro a euro. Pediría que no seamos tan cainitas en Asturias, donde siempre estamos peleándonos entre todos. Necesitamos unidad política, poner por delante lo que nos une y no lo que nos separa. Y un gran acuerdo político para que cuando haya que ir a defender a cara de perro en Madrid la financiación autonómica el Presidente acuda con un mandato unánime del Parlamento asturiano. Es un tema de Asturias, de región, que va mucho más allá de cuestiones políticas a corto plazo. Hay que pelear porque nos va muchísimo en ello.

–¿Qué futuro desea para la antigua fábrica de La Vega?

–La Vega tiene que ser una realidad sí o sí, no o podemos dilatarlo más. No podemos seguir estando a la cola de España. La Universidad genera miles de alumnos en distintas ramas del ámbito de la ciencia, pero muchos se van fuera de Asturias. La Vega debe ser un gran polo de atracción económica en el ámbito biosanitario. Es un proyecto metropolitano, para Asturias, no solo para Oviedo. Hay que poner en valor este espacio, bien situado y conectado. Queremos un espacio abierto, donde ocurran cosas, donde haya actividad económica y donde mucha gente encuentre su futuro laboral.

–¿Qué le diría a quienes afirman que su verdadera aspiración es el regreso a la política?

–No voy a decir que no soy político, porque siempre lo he sido. Pero en este momento no está en mis planes volver a la política partidista. Se puede hacer política desde la sociedad civil. La Cámara es también en cierto modo política empresarial. Mi idea es volver a presidir la Cámara, tirar adelante con un proyecto apasionante e influir en los gobiernos para que haya menor burocracia hacia los empresarios. La ley de esta casa es hacer. Somos más de propuestas que de protestas.

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