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El consumo eléctrico creció en Asturias el 10,43% hasta julio, liderado por la industria

Las centrales de gas y carbón aportan el 86% de la producción aunque la hidráulica se dispara

Tendido eléctrico

Tendido eléctrico

El consumo de energía eléctrica en Asturias ha estado en lo que va de año permanentemente por encima del ejercicio pasado, con la salvedad del mes de marzo. Esto ha sido así incluso en comparación con los meses previos a la eclosión de la pandemia y los confinamientos en 2020. Así se deduce de los datos de la Sociedad Asturiana de Estudios Económicos e Industriales (SADEI) hasta julio.

La mayor demanda de energía en el conjunto de España y Europa por la fortísima recuperación económica poscovid es uno de los componentes de la espiral alcista del precio de la electricidad, a lo que también contribuyen las condiciones meteorológicas y aún más el ascenso disparatado del precio de los combustibles fósiles (carbón y gas) y de los derechos de emisión de CO2, que penalizan a ambas fuentes energéticas, sobre todo al carbón. El crecimiento económico, muy acusado en España (sólo superado por Irlanda con datos del segundo trimestre, según Eurostat), está motivando un aumento de la demanda energética y la mayor entrada del gas en el mercado mayorista.

Este efecto de la recuperación económica se constata en los datos de SADEI: mientras el consumo doméstico de energía creció en julio casi el 5% anual en Asturias, el uso industrial y otros se acercó al 14%. La electricidad total consumida aumentó el 12,48%. A su vez, la demanda de gas natural también creció el 5,5%. En el acumulado de los siete primeros meses del año, el consumo de electricidad creció el 10,43% en la región y el del gas, el 2,73%.

Pese a la clausura de las térmicas de carbón de Lada y Soto de la Barca, las centrales térmicas asturianas (los ciclos combinados de Soto de Ribera y los grupos de carbón de Soto de Ribera –para el que está solicitado el cierre– y Aboño) siguen liderando la producción de energía en la región. En julio aportaron el 85,75% de la producción eléctrica asturiana, aunque han bajado 1,24 puntos respecto al mismo mes de 2020 pese a haber aumentado la generación el 13,55%. La menor contribución relativa de la energía térmica está causada por el fuerte aumento de la hidráulica, que creció el 46,73% hasta aportar el 7,47% de la producción total en julio. La eólica aumentó el 9,45% y supuso el 6,78% del total de energía.

La electricidad sigue desbocada en Europa y España alcanza hoy un nuevo máximo

El precio de la electricidad en el mercado mayorista mantiene su escalada y hoy superará por vez primera en la historia los 154 euros por megavatio hora tanto en España como en Portugal. Con un precio medio para la jornada de 154,16 euros en ambos países (1,84 euros más que el récord del viernes), el coste de la electricidad oscilará entre los 125 euros como valor mínimo (entre las 5 y las 7 de la mañana) y un precio máximo (entre las 21 y 22 horas) de 170 euros, un hito también insólito en la historia energética ibérica. España y Portugal lideran hoy la carestía en Europa, por detrás de Reino Unido, donde la escalada es muy superior: la semana pasada el megavatio ya rebasó en el mercado británico los 322 euros (277,30 libras esterlinas).

El coste de la electricidad sigue disparado en el conjunto de Europa por la crisis global del gas natural, el alza de la cotización de los derechos de emisión del CO2, la insuficiencia de viento y el incremento de la demanda a causa de la recuperación económica y de las condiciones meteorológicas.

Hace un mes (el 13 de agosto) sólo ocho países de la UE superaban los 100 euros por megavatio y hoy están generalizadas cifras muy superiores a ese umbral en el grueso de las naciones europeas.

El país que lidera el incremento de precio de la electricidad en estos 30 últimos días en el mercado entre empresas de generación y de comercialización (mercado mayorista) es Alemania y esto ocurre pese a que la canciller conservadora Angela Merkel ha mantenido de momento las centrales térmicas de carbón para poder cerrar todas sus plantas nucleares antes de que finalice el año próximo, según el compromiso asumido en 2011.

 Aunque el precio mayorista germano será hoy 12,84 euros inferior por megavatio que el de España (0,012 euros menos por kilovatio), Alemania, que hoy pagará 141,32 euros, ha experimentado en el último mes el mayor incremento del coste energético en Europa tanto en términos relativos como absolutos. Pese al concurso del carbón -cuya carestía está en máximos no vistos en trece años-, el megavatio alemán se ha encarecido en los últimos 30 días el 121,95% frente a un aumento en el caso español en el mismo periodo del 34,41%. En términos absolutos, la energía eléctrica se ha encarecido en Alemania en el último mes en 77,65 euros por megavatio mientras que en España lo ha hecho en la mitad: 39,53 euros. Francia, el segundo país más importante de la UE y con una gran aportación nuclear, casi dobló su precio en el periodo (aumentó el 97,18%), con un incremento de 68,71 euros, lo que supone 1,74 veces el encarecimiento español en el mismo plazo.

Entre el 13 de agosto y hoy (13 de septiembre) España es el decimotercer país por el aumento del precio pese a haber marcado sucesivos récords nacionales de cotización de la electricidad en el mercado mayorista en ese periodo.

El precio mayorista se traslada directamente al recibo de los abonados a la tarifa regulada (que son el 39,71% de los consumidores españoles) pero sólo en un tercio. El 60,28% de los usuarios, que están en el mercado libre, no sufren estas fluctuaciones aunque podrán ver encarecido su recibo cuando sus empresas actualicen sus condiciones.

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