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Los economistas premio “Sabadell” alertan sobre la desigualdad y el proteccionismo

“Las consecuencias sociales de la crisis están por venir”, afirma Oliu en la entrega de los galardones a Mónica Martínez y Eduardo Morales

Por la izquierda, Josep Oliu, Mónica Martínez Bravo, Eduardo Morales y Ana Cárcaba. | Fernando Rodríguez

“El futuro de la humanidad puede depender” de que el mundo sea capaz de progresar hacia “sociedades donde haya igualdad de oportunidades” que puedan frenar el populismo y la sensación de “abandono” de amplias capas sociales”, señaló ayer la profesora barcelonesa Mónica Martínez Bravo, experta en economía política y desarrollo, que ayer recibió en Oviedo el premio de la Fundación Banco Sabadell de investigación económica de este año. Para Martínez Bravo, “la movilidad social en España sigue siendo limitada” y “tendencias” como la de “Trump en EE UU y Bolsonaro en Brasil” pueden ir “en aumento en los próximos años” porque “amplias capas de la población han perdido su confianza en el sistema” y porque “nuevas tecnologías como la inteligencia artificial, la robótica y la creciente concentración empresarial pueden conllevar un aumento notable de la desigualdad”.

Por la izquierda, Josep Oliu, Mónica Martínez Bravo, Eduardo Morales y Ana Cárcaba. | Fernando Rodríguez

Su colega madrileño Eduardo Morales, especialista en comercio internacional y que recogió con un año de demora el mismo premio en su edición de 2020, alertó de los costes y riesgos del proteccionismo y abogó por reglas supranacionales como las que dicta la Organización Mundial de Comercio (OMC) o la Unión Europea (UE). “Las barreras comerciales que un país levanta impactan no sólo a sus propios ciudadanos sino también a los ciudadanos de otros países”, señaló. Para Morales, “la capacidad de comerciar entre países puede tener un impacto positivo en nuestro bienestar”.

Ambos economistas e investigadores enfatizaron la relevancia de la educación para el fomento de las capacidades, el aprovechamiento del talento y la igualdad de oportunidades. Morales rindió reconocimiento a su colegio y a su paso por la Universidad Carlos III, de Madrid (“un lujo que el sistema educativo español nos lo daba prácticamente gratis”, señaló) y Martínez Bravo destacó “el acceso a una educación pública de calidad” como factor “clave”, así como “la existencia de becas”, una “revelación” porque “la desigualdad de oportunidades es en primer lugar” –indicó– ”una desigualdad en el acceso a la información”. “Algunas personas en mi entorno creían que, incluso si había becas, el sistema estaba probablemente amañado e irían a parar a algunos elegidos. La desigualdad de oportunidades es también una desigualdad en ambiciones y en confianza en el sistema”, afirmó.

Josep Oliu, presidente del Banco Sabadell, previno también contra aquellos planteamientos “más populistas para agradar al votante” y que son “ajenos a la racionalidad económica”. Oliu, catedrático de Economía y exprofesor de la Universidad de Oviedo, expresó su confianza en la recuperación y destacó que “se haya recobrado la normalidad en un tiempo récord”.“Miramos el futuro con bastante optimismo económico tras un año oscuro”, apuntó. Medidas del Gobierno como los avales ICO y los expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE) han sido “fundamentales”, dijo, “para que la gran caída del PIB no haya tenido peores consecuencias”. Pero avisó de que “las consecuencias sociales de la crisis están por venir” y que, amén del populismo, se afronta un “contexto geopolítico convulso y agitado”, caso del “fracaso de la democracia en Afganistán”. Y sobre la marcha de la economía anotó que “la demanda y el consumo van lanzados pero hay cuellos de botella que pueden reducir el crecimiento potencial”, con “encarecimiento de materias primas y transporte, y escasez de profesionales” en muchos ámbitos. Este “shock de oferta debe afrontarse”, demandó, “con la racionalidad y el rigor debidos”.

La consejera de Hacienda del Principado, Ana Cárcaba, profesora de Contabilidad de la Universidad de Oviedo, reclamó la máxima relevancia para la investigación “en todos los ámbitos” (incluido el económico) como factor “clave para nuestro progreso como sociedad” e invitó a los dos galardonados a “colaborar con la tarea pública” y contribuir con sus trabajos y acción a “aumentar la confianza en lo público”.

El profesor Pol Antrás (premiado con este mismo galardón en 2009) calificó a su discípulo Eduardo Morales como “sumamente íntegro y escrupuloso” y con “una gran pasión por la economía”, y el también profesor Manuel Arellano destacó de Martínez Bravo su capacidad “original y creativa” para “aportar ideas nuevas y plantear preguntas que nadie antes había formulado”.

Morales: “Las decisiones de exportación están relacionadas”

Eduardo Morales. | F. Rodríguez

Eduardo Morales. | F. Rodríguez

“El impacto de las políticas comerciales depende de la información que las empresas tienen sobre el entorno económico en el que operan”, sostuvo Eduardo Morales a partir de una de sus investigaciones. En ella demostró que era incorrecto el supuesto de que las decisiones exportadoras de una empresa a unos u otros países eran independientes entre sí. “Están estrechamente relacionadas”.

Martínez Bravo: “La economía debe contribuir a que nadie quede atrás”

Mónica Martínez Bravo. | F. R.

Mónica Martínez Bravo. | F. R.

“La ciencia económica debe avanzar en entender mejor las barreras (económicas y también psicológicas) a la movilidad social. Nos queda mucho por hacer. Quiero estudiar mucho más cómo las personas vulnerables se sienten abandonadas y contribuir a un sistema político que trabaje para todos y que no deje a nadie atrás”, proclamó la profesora Mónica Martínez Bravo.

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