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Las aportaciones a los planes de pensiones individuales caen un 22% con el límite del Gobierno

La contribución ya no puede exceder de 2.000 euros anuales para incentivar los planes de pensiones de empleo, con poco peso en Asturias

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Las aportaciones a planes de pensiones individuales cayeron casi un 22% durante el primer semestre del año. Entre enero y junio entraron en estos instrumentos de ahorro para la jubilación 1.112 millones de euros, lo que supone 309 millones menos que en el mismo periodo de 2020, según datos de la asociación de instituciones de inversión colectiva y fondos Inverco. Expertos consultados, señalaron que tras la fuerte caída de aportaciones están los nuevos límites que ha fijado el Gobierno.

Desde el pasado 1 de enero, el límite máximo de aportaciones anuales a planes de pensiones individuales pasó de 8.000 a 2.000 euros. Con esa medida el Gobierno de Pedro Sánchez pretendía reducir el atractivo fiscal de esos planes (las aportaciones pueden descontarse de la base imponible del IRPF) para que no abusen de ellos las rentas más altas. Además, con el desincentivo el Gobierno también pretendía impulsar los planes de pensiones de empleo (que se promueven dentro de empresas y administraciones públicas) para los que se mantiene el límite máximo de aportación en 8.000 euros e incluso se pretende elevar a 10.000.

La medida del Gobierno se ha traducido en una fuerte caída de las aportaciones a los planes de pensiones individuales, del 21,7% durante el primer semestre, y no ha conseguido engordar los planes de pensiones de empleo, que incluso han bajado un 0,3% al pasar de unas aportaciones de 583 millones en el primer semestre de 2020 a 581 en el mismo periodo de este año, según los datos que maneja Inverco.

Los planes en la región

En Asturias hay más de 130.000 cuentas de partícipes en planes de pensiones individuales, lo que representa casi el 13% de la población regional. Es una de las tasas más bajas de España, solo por encima del País Vasco, donde, a diferencia de Asturias, sí están muy extendidos los planes de jubilación del sistema de empleo.

En España había acumulados, al cierre del primer semestre del año, más de 124.000 millones de euros en planes de pensiones, de los que el 70% corresponden al sistema individual. El patrimonio total se elevó en 2.734 millones entre enero y junio por la notable revalorización experimentada por las carteras de los planes tras el buen comportamiento de los mercados financieros.

El número total de cuentas de planes de pensiones en España era al cierre del pasado junio de 9.567.330 y el número de partícipes estimado se situaba cerca de los ocho millones al existir partícipes con más de un plan.

El límite de aportación de los 2.000 euros anuales se aplica de manera conjunta si se dispone de varios planes de pensiones individuales, pero si además de un plan individual se tiene un plan de empleo la aportación total puede alcanzan los 10.000 euros anuales.

El futuro fondo público

El Gobierno quiere fomentar el ahorro a través de los planes de pensiones de empleo, en el que por acuerdo las contribuciones las hace el empleador a favor de empleado. Sin embargo, este tipo de planes colectivos solo están implantados en grandes compañías y a ellos no tienen acceso trabajadores de pequeñas empresas y autónomos.

Para solventar esas dificultades, el Gobierno de Pedro Sánchez pretende poner en marcha un gran plan de pensiones de empleo de promoción pública. Fue anunciado por el ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá, dentro de las reformas del sistema español de pensiones. Será un instrumento masivo de ahorro para la jubilación que entrará a competir directamente con la oferta del sector privado y que el Gobierno aspira a introducir de forma generalizada en las empresas españolas, vía convenios colectivos, incluyendo tanto a grandes compañías como a pequeñas y medianas empresas (pymes).

El diseño del mecanismo se está abordando con las entidades del sector privado, puesto que serán bancos, mutualidades o sociedades gestoras las que gestionarán el nuevo fondo público. Un vez establecido el esquema, se presentará al diálogo social, donde acabará de definirse.

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