Los bancos españoles ganaron 7.190 millones en el primer semestre de 2021, frente a las pérdidas de 11.531 millones del mismo periodo del año anterior, cuando dotaron provisiones para anticiparse a los posibles efectos de la crisis derivada de la pandemia. El margen bruto, que incluye todos los ingresos obtenidos, se redujo un 3,1% en tasa interanual, debido fundamentalmente a la disminución del margen de intereses, frente a la ligera mejora de los ingresos netos por comisiones y de los resultados por operaciones financieras netos de diferencias de cambio.