Unicaja Banco matizó ayer su propuesta inicial en la negociación de despido y traslado colectivo que mantiene con los sindicatos tras la fusión con Liberbank, aunque las centrales insisten en que esta oferta sigue siendo inaceptable. La plantilla protagonizó ayer sus primeras movilizaciones, una de ellas en Oviedo.

Unicaja insiste en la salida de 1.513 empleados –1.005 en la red de oficinas y 508 en servicios centrales– bajo el criterio preferente de voluntariedad y rebaja 15 kilómetros el radio de movilidad geográfica por traslados que pretendía la entidad, hasta los 75. La entidad pretende reducir en realidad casi 2.700 empleos, dado que a los 1.513 despidos se suman unas 1.200 prejubilaciones (730 que estaban en excedencia en Liberbank y 437 de Unicaja ya pactadas). En Asturias, el ajuste supone 94 despidos y el cierre de 29 oficinas.

Respecto a las condiciones de salida, la oferta supone que los mayores de 63 años reciban 20 días por año de servicio con tope de 12 mensualidades; de 59-63 años, el 55 % del salario fijo bruto hasta los 63 años; de 57 a 58, el 52 % hasta los 63 y convenio especial con la Seguridad Social; los despedidos con entre 50 y 56 años recibirían el 50 % del salario bruto multiplicado por cuatro con un tope de 120.000 euros, y los menores de 50 años recibirían un máximo de 20 mensualidades.