El Clúster TIC –paraguas bajo el que se cobijan las empresas tecnológicas asturianas– aplaudió ayer el denominado “kit digital”, un bono para que las pymes financien y compren servicios y soluciones digitales disponibles en el mercado, tales como páginas web o programas de tratamiento de datos. La TIC ven “con mucho interés” el plan del Gobierno central, que consideran como “muy necesario, oportuno y bien estructurado”. Aunque tienen dudas sobre la manera en la que se va a llevar a cabo. “Nos preocupa su eficacia, que dependerá mucho de cómo se ejecute”, asegura Enrique Jáimez, director general del clúster. El programa está dotado con 500 millones procedentes de los fondos europeos.

El plan está dividido en varias fases que abarcan el diagnóstico previo del estado de digitalización de la pyme, el acceso a aplicaciones estandarizadas para cada necesidad y su mantenimiento. “Consideramos que es muy importante que todas estas fases sean realizadas por empresas y consultoras que conozcan la idiosincrasia del territorio, del ecosistema en el que opera la pyme, o de otra forma, muchas de las aplicaciones que se instalen se infrautilizaran o directamente no llegarán a usarse”, asegura Jáimez. Y agrega: “Implantar tecnología de forma masiva y rápida en las pymes sin un buen acompañamiento puede tener hasta el efecto contrario, un rechazo por parte de los usuarios”. A lo que agrega que “ante un modelo de tormenta de lluvia torrencial que desborde los ríos, es mejor que orbaye, una beneficiosa lluvia fina que empape bien el suelo”.