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La Nueva España

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Burocracia

La falta de personal condiciona los fondos europeos en siete de cada diez municipios de la Comunidad Valenciana

Mancomunar proyectos aparece como una opción para paliar los déficits

Titaguas es uno de los 388 municipios de la Comunitat Valenciana que tiene menos de 5.000 habitantes.

El maná europeo en forma de fondos millonarios son una gran oportunidad económica para las administraciones, como mastodóntico es también el reto para muchas instituciones de optar a ellos. El dinero no llega solo; hay que pedirlo y gestionarlo, una labor que supone una tarea burocrática enorme para los más pequeños: los ayuntamientos de menos de 5.000 habitantes, con limitaciones presupuestarias y de personal.

Estos municipios suponen siete de cada 10 en la Comunitat Valenciana, 388 de los 542, y notan la falta de personal técnico, como arquitectos, secretarios o administrativos, trabajadores que acaban siendo los que desarrollan estos planes que se presentan ante Bruselas. "Vamos saturados en el área técnica", admite Vicente Monzó, alcalde de Macastre, con 1.200 habitantes, que considera "esencial" la entrada de esta inyección económica a las arcas locales.

Hay ayuntamientos que han creado su propia oficina o que optan por contratar una empresa privada que canalice estas ayudas, algo que municipios pequeños como Macastre no pueden afrontar. "Con nuestro presupuesto, no nos lo podemos permitir", señala Monzó. El primer edil indica que existe "incertidumbre" en cómo afrontar estos procesos con "recursos limitados". "Nos falta que se nos señale el camino", añade.

Su alternativa para conseguir financiación de cara a la potenciación de sus salinas de interior y la construcción de un auditorio que den un empujón a la efervescencia cultural de la localidad está "en buscar sinergias con otras instituciones". El CSIC o la Federación de Sociedades Musicales son algunos de sus apoyos además de pedir amparo a la Generalitat, la Diputación de Valencia o la Federación Valenciana de Municipios y Provincias.

"El problema que nos encontramos con los ayuntamientos es la falta de personal que tienen", explica Gonzalo Albir, coordinador de ‘Pont a Europa’ de la FVMP, ya no solo para solicitarlos sino también para ejecutarlos correctamente. "Los recortes en la Administración Local se siguen notando mucho, sobre todo en los más pequeños", insiste Albir, que asegura que están en constantes reuniones con los consistorios.

"Nos hace falta apoyo técnico", apunta Ramiro Rivera, alcalde de Titaguas, de poco más de 450 habitantes, y diputado provincial. Destaca la "gran oportunidad" que suponen estos fondos, especialmente en reto demográfico, algo que afecta de manera directa a las localidades de interior, las más afectadas por la falta de población y, por ende, de recursos. "Tenemos que anticiparnos, nuestras limitaciones nos obligan a estar trabajando desde hace tiempo las convocatorias para cuando estén en 2022", dice.

Miedo a que el dinero no llegue

Calles tiene 350 habitantes y un arquitecto de la diputación cada 15 días, una secretaria una vez a la semana, un ingeniero agrónomo mancomunado, un administrativo y un ADL. "Nos lleva de cabeza gestionar las subvenciones habituales de la diputación y la Generalitat porque no tenemos medios, los fondos europeos es mucho trabajo, para pueblos pequeños como el nuestro es imposible", lamenta la alcaldesa de la localidad, María Consuelo García.

Tampoco es fácil para algunos un poco más grandes como Marines, de 2.000 habitantes. "Es muy difícil afrontar todos los expedientes con el personal del que disponemos, el miedo es acabar viendo pasar los fondos de largo", explica la alcaldesa de esta localidad, Lola Celda, quien detalla que en su consistorio hay un secretario interventor, un ADL para subvenciones, un administrativo destinado a la contabilidad, dos personas de información y un policía. "Esa es toda mi brigada para los fondos europeos", comenta con resignación.

No obstante, Celda recuerda que la unión hace la fuerza y que si individualmente afrontar los procesos es complicado, "otra cosa es ir con otros ayuntamientos que tengan intereses comunes". La munícipe de Marines es también presidenta de la Mancomunidad de Camp de Turia de la que dice se están preparando ya para 2022 buscar proyectos conjuntos. "Estamos aglutinando a la comarca para mejorar a través de estos fondos, es una gran oportunidad, pero tenemos que ir todos a una", sentencia.

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