Duro Felguera ha reforzado su carga de trabajo con un contrato valorado en 100 millones de euros para un cliente industrial de Países Bajos, lo que convierte esta adjudicación en una de las más importantes que consigue el grupo durante los últimos años, marcados por severas dificultades económicas y financieras.

Según la información remitida a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), la ingeniería asturiana se encargará de la rehabilitación y reparación de una planta industrial holandesa, perteneciente a una gran compañía cuya identidad no se ha comunicado debido a un compromiso de confidencialidad entre las partes. El plazo de ejecución de los trabajos es de un año y medio, y el proyecto “incluye la ingeniería de detalle, los suministros, el montaje mecánico, eléctrico y refractario”.

La dirección que encabeza Jaime Argüelles como consejero delegado subrayó que, con la adjudicación de esa obra, rubricada el 22 de diciembre pasado, “la compañía logra alcanzar el objetivo de contratación previsto en su plan de viabilidad” para 2021.

El anuncio sigue a los de otros contratos de menor cuantía conocidos recientemente y que han reforzado la cartera de “El Tallerón”, la planta de calderería pesada que Duro Felguera posee en Gijón. El más reciente de esos contratos supone la fabricación dos tanques de carga para gas natural licuado (GNL) de 6.000 metros cúbicos de capacidad cada uno por encargo de la ingeniería alemana THE Marine Gas Engineering. El acuerdo incluye la posibilidad de que las dos compañías colaboren en el futuro en más proyectos relacionados con el GNL. El pasado día 17 de diciembre se conoció también otro encargo para “El Tallerón”: la fabricación de una torre de lavado para un complejo petroquímico en Polonia, concertada con Hyundai Engineering, de Corea del Sur, y la española Técnicas Reunidas.

La mejora en la contratación está alineada con los objetivos que se ha marcado la cúpula de Duro para reflotar la empresa, tras haber obtenido un rescate público de 120 millones de euros, haber reestructurado la deuda con la banca acreedora y haber obtenido de esta última una línea de avales vital para acceder a adjudicaciones importantes.