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Convertir Asturias en un “paraíso digital” como Estonia, propuesta de la FADE

La patronal lleva a la concertación social una estrategia para “transformar la región” mediante las nuevas tecnologías y la formación

Introducción de nuevas tecnologías en el aula. MIKI LOPEZ

Cuenta Guzmán Fernández que los ciudadanos de Estonia hace lustros que no necesitan pisar un ayuntamiento u otra dependencia pública para hacer gestiones. Salense de 29 años, afincado desde hace dos en Tallin, capital del pequeño estado báltico –1,3 millones de habitantes, 300.000 más que Asturias–, acaba de tener un ascenso laboral y de firmar un nuevo contrato de trabajo en el banco escandinavo para el que trabaja, y ha podido hacerlo desde su casa, conectándose a internet y usando su identidad electrónica. No hace mucho cerró una cuenta bancaria desde su ordenador chateando con un robot y sin pagar comisión: “Para hacer lo mismo en España tuve que ir a la embajada, enviarle un poder a mi madre...dar un montón de vueltas”.

La antigua república soviética, independiente desde 1991, está considerada como paradigma de las oportunidades que representa la digitalización, y es el modelo en el que se ha fijado la Federación Asturiana de Empresarios (FADE) para lanzar la idea de convertir a la región en un “paraíso digital”, en “la Estonia de España”, según se recoge en el planteamiento que la patronal ha presentado al Gobierno del Principado y a los sindicatos UGT y CC OO en el marco de la llamada concertación social.

“‘Asturias, paraíso digital’ es más que un eslogan: es un proyecto de región que implica un cambio cultural y de mentalidad”, expone María Calvo, presidenta de FADE. La aspiración es aprovechar las ayudas europeas –no exclusivamente los nuevos fondos– para transformar la comunidad en “la referencia digital de España”. En los siguientes puntos se exponen los rasgos principales de una propuesta que, según Alberto González, director general de la federación empresarial, está pensada como una estrategia a largo plazo cuyo punto de partida es la búsqueda, en marcha ya, de una consultora especializada para evaluar la situación de Asturias en materia digital, fijar los objetivos y diseñar los pasos para conseguirlos.

La perspectiva.

FADE plantea que la digitalización se aborde incidiendo en el apoyo a los usuarios (ciudadanos y empresas). La filosofía viene a ser la siguiente: si el proyecto digital de Asturias se vuelca en automatizar la Administración sin “centrarse en las personas”, se desaprovechará el potencial modernizador de la sociedad y las oportunidades de generación de riqueza asociadas al futuro digital. FADE habla de promover la formación de ciudadanos y empresas en el uso de las nuevas tecnologías (internet, inteligencia artificial, datos...), de apoyo económico a la adquisición de equipos y de impulsar “la industria TIC” (empresas de programación, desarrollo de aplicaciones, ciberseguridad...).

La Administración.

Estonia, el estado “más digital del mundo”, se construyó con mimbres TIC desde muy temprano. “Enseguida nos dimos cuenta de que la Administración pública y la burocracia gubernamental eran muy caras”, ha dicho Linnar Viik, ingeniero y economista con gran protagonismo en la apuesta tecnológica de Estonia. FADE mira hacia allí y aboga por una “digitalización total” del sector público que conllevaría “el rediseño de los procedimientos administrativos”. “Salvo casarse, divorciarse y comprar una casa, aquí todo se puede hacer online”, sintetiza Guzmán Fernández desde Tallin sobre el ejemplo estonio. Un carné digital (DNI) conectado a un móvil o a un ordenador permite constituir una empresa en veinte minutos, acceder de forma segura al historial médico propio, consultar la notas escolares de los hijos, pagar los impuestos, obtener una licencia urbanística...Y conocer en cualquier momento en qué punto está su tramitación y en qué “cuello de botella” está parada, si lo estuviere. “Mejorarían unas administraciones ahora caras e ineficientes”, sostiene la FADE.

La formación.

“Para lograrlo –que Asturias sea un “paraíso digital”– necesitamos capacitar a las personas. Por eso este proyecto enlaza con otro gran objetivo de FADE: reorientar nuestro modelo formativo”, afirma María Calvo. Un proceso de digitalización profunda como el planteado es “una fuente de generación de empleo de calidad”, por la expansión paralela de las empresas de base tecnológica, argumenta la patronal. La demanda de profesionales aparejada requerirá, concreta Alberto González, cambios de calado en el sistema de FP y en la Universidad, para dar mayor protagonismo a las cualificaciones que van a necesitar tanto el sector privado como el público. “La digitalización atraería talento de fuera”, pronostica también González.

Las “externalidades positivas”.

Junto a la creación de empleo y a la ganancia de productividad y eficiencia, la patronal vislumbra que su proyecto, de consumarse con la dimensión y las estrategias correctas, permitiría a Asturias “fijar y atraer población”; cohesionar el territorio a través de la extensión del acceso digital a cada rincón de la región, con tecnologías que ya existen en el mercado; “mejorar la competitividad de las empresas”; “dinamizar la sociedad asturiana” o “cambiar la imagen de Asturias en el exterior”. La FADE sintetiza así la relevancia de una idea que considera verdaderamente “transformadora”: “La digitalización es inevitable; cuanto antes la impulsemos, mejor”.

SOBRE EL TERRENO

Guzmán Fernández en la capital estonia.

Guzmán Fernández en la capital estonia.

Guzmán Fernández: “Los empleos tecnológicos están muy bien pagados aquí”

Los bajos impuestos y la escasa burocracia, claves del auge de las startups en Estonia 

Guzmán Fernández, licenciado en Derecho nacido en Salas hace 29 años, trabaja en Nordea Bank como especialista en “compliance” (“prevención del blanqueo de capitales y financiación del terrorismo”), y antes lo hizo para una empresa emergente (startup) dedicada a la concesión de microcréditos mediante una aplicación informática (app). “Las startups se han desarrollado mucho aquí, porque apenas hay burocracia y se pagan muy pocos impuestos”, explica el joven

El intenso proceso de digitalización explica la simplificación y agilidad administrativa, y tiene otras repercusiones económicas: “Este sistema es mucho más barato de mantener”, comenta Guzmán Fernández. Es esa parte del modelo la que FADE aspira a replicar en Asturias con su proyecto, que no entra en el terreno tributario: “Durante los primeros años las empresas sólo pagan por los dividendos”, explica el emigrante salense.

Estonia, añade, tiene una gran demanda de profesionales especializados en nuevas tecnologías que cubre en buena parte con ingenieros y otros titulados procedentes de Latinoamérica y de Asia. “Los demás sueldos son normales, pero esos empleos están muy bien pagados aquí”, afirma Guzmán Fernández. Y destaca la calidad del sistema educativo estonio, donde desde la escuela se enseñan habilidades TIC, robótica y otras disciplinas avanzadas.

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