El Consejo de Ministros ha aprobado este martes un real decreto con el que revaloriza las pensiones para 2022 con una subida del 2,5% en términos generales y del 3% para las pensiones mínimas y no contributivas.

En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, el ministro de Inclusión, José Luis Escrivá, ha explicado que asimismo han aprobado el abono a los pensionistas de una paga compensatoria por la menor subida de las pensiones en 2021 (0,9%) respecto a la inflación media anual (2,5%).

Escrivá ha explicado que, para una pensión media, la llamada "paguilla" (1,6%) ascenderá a 250 euros, que sumados a los 400 euros de la revalorización aplicada ya en enero, suponen unos 651 euros de incremento respecto a 2021.

El ministro ha confirmado una partida de 6.500 millones de euros para afrontar la subida de las pensiones en 2021, así como la paga compensatoria abonada, que será la última vez que se pague.

El nuevo mecanismo fijado en la reforma de pensiones establece que el 1 de enero de cada año se incrementarán las pensiones de acuerdo con la inflación media anual registrada en el ejercicio anterior, en tanto que se congelarán en caso de que se registre un índice de precios de consumo (IPC) negativo.

Para Escrivá, con la reforma de pensiones puesta en marcha, el país pasa de "un marco que ponía el énfasis en los recortes a otro que garantiza el poder adquisitivo", dando así "certidumbre absoluta a los 11,5 millones de pensionistas que saben que sus pensiones se revalorizarán con la media de la inflación en noviembre". 

Un déficit del 1% del PIB

Por otro lado, la Seguridad Social cerrará 2021 con un déficit del 1% del PIB, dos décimas por debajo de lo previsto, según ha adelantado este martes Escrivá.

Escrivá ha señalado que se mantiene "la senda descendente" en el saldo negativo del sistema, de forma que en 2022 éste seguirá reduciéndose hasta llegar al 0,5% del PIB.

El ministro ha explicado que esta mejora de las cuentas de la Seguridad Social se debe a los mayores ingresos por cotizaciones derivados del "extraordinario dinamismo del empleo" y a la asunción de gastos impropios de la Seguridad Social por parte del Estado.

En este sentido, ha subrayado que, gracias al crecimiento del empleo y el sostenimiento de las rentas salariales durante la pandemia, la Seguridad Social recaudó 132.000 millones de euros en 2021, un 10% más que en 2020 y un 6% por encima de lo que se ingresó en 2019, antes de la llegada del Covid.

Estos ingresos equivalen, en términos de PIB, al 11%, más de un punto por encima de 2008, el "mejor año" antes de la crisis financiera, y más de 1,5 puntos por encima del dato de 2017.

El segundo elemento que ha influido en la reducción del déficit de la Seguridad Social ha sido la asunción de gastos impropios por parte del Estado: 13.800 millones de euros en 2021 y 18.300 millones de euros en 2022.

De esta modo, el Estado absorberá este año el 80% de los gastos impropios del sistema, cifra que alcanzará el 100% en 2023.

Escrivá ha destacado que la culminación del proceso de separación de fuentes a final de legislatura contribuirá a que la Seguridad Social elimine su déficit y recupere el equilibrio presupuestario.