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Un colapso de la leche: la huelga del transporte lleva al límite a la industria láctea asturiana

Danone para la fábrica de Salas por el bloqueo del transporte mientras Reny Picot y CLAS almacenan producto para no suspender la recogida

Exterior de la fábrica de Danone en Salas. MIKI LÓPEZ

La industria láctea asturiana mantiene activas sus plantas para la transformación de la materia prima mientras lo permita su capacidad de almacenamiento de producto acabado ante la imposibilidad de distribuirlo en el resto de España. Pero esto se prolongará mientras haya capacidad de acopio en las áreas logísticas de las plantas fabriles. La multinacional francesa láctea Danone se convertirá hoy en la primera en parar sus fábricas españolas (entre ellas, la de Salas) ante la imposibilidad seguir soportando el estrangulamiento que entraña el paro de transportistas. La compañía supeditó la decisión final a que se pudiera llegar a un acuerdo “in extremis” en las horas previas. La medida afectará a sus fábricas lácteas de Salas, Parets del Vallès (Barcelona), Tres Cantos (Madrid) y Aldaia (Valencia), y a sus tres plantas de envasado de agua mineral natural. La de Salas elabora queso fresco, la gama de Danonino, postres como el flan de queso y “panna cotta”. La empresa expresó su “profundo malestar por esta situación” y por sus “graves consecuencias”, y lamentó en particular tener que “tomar la drástica decisión de interrumpir el proceso de recogida de leche y de producción en sus fábricas”.

La compañía dijo que afronta una “inminente ruptura de suministro en toda España, como consecuencia de los paros provocados por la huelga de transportes” y que “confía” en “alcanzar un acuerdo bilateral en el mínimo plazo de tiempo posible” para “retomar la actividad cuanto antes”.

La Guardia Civil vigila la salida de un camión de Clas. FERNANDO RODRÍGUEZ

Industrias Lácteas Asturianas (Ilas), fabricante de Reny Picot, mantendrá la producción en su factoría de Anleo (Navia) hasta el “límite de sus posibilidades” de almacenamiento para “priorizar por encima de todo la recogida de leche a los ganaderos hasta el último litro” y preservar la actividad de la planta. “Mantener la recogida es sagrado. Ya sólo les faltaba a los ganaderos que no les pudiésemos recoger al leche”, dijo a este diario el fundador de Ilas y presidente de su comité superior consultivo, Francisco Rodríguez. “Estamos capeando la situación aumentando el almacenamiento. Parar la fábrica es muy serio”, agregó.

Capsa, la filial industrial de la cooperativa de ganaderos Central Lechera Asturiana, mantiene también la actividad en su planta de Granda (Siero), la mayor del grupo, aunque empieza a encontrar dificultades por la saturación creciente de sus almacenes, que están al 95% de su capacidad tras haber liberado espacio en los últimos días con la expedición de varios cargamentos con escolta de la Guardia Civil para abastecer a varias cadenas de supermercados asturianas. La distribución nacional, al igual que explicó ayer Danone, está interrumpida.

Otras empresas lácteas de Asturias consultadas mantienen la misma estrategia para no cerrar.

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