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Combustibles

El precio de los carburantes dispara la venta de patinetes eléctricos

Cargar el monopatín cuesta unos 25 céntimos, mientras que el litro de la gasolina se acerca a los 2 euros

Un usuario de patinete, en un semáforo de València.

El fuerte incremento del precio de los carburantes ha provocado un aumento considerable de la venta de vehículos eléctricos en las últimas semanas, especialmente de patinetes. La gran alternativa para desplazarse por las ciudades en los últimos años es, hoy, sino la primera, una de las grandes preferencias para moverse por la ciudad. De momento, la demanda ha crecido consideramente. Lo dicen los comerciantes de patinetes eléctricos de València consultados por este periódico. "Nunca antes había habido tanta demanda en tan poco tiempo", coinciden.

No sólo ha crecido la venta de patinetes. También lo ha hecho la de bicicletas y motos eléctricas. Pero es el monopatín el más deseado en València por diferentes motivos: es cómodo, ligero, sortea atascos, no hay que aparcarlo, cuenta con una red segura y emergente gracias a la apuesta por los carriles bici y, sobre todo, es muy barato. "Vendemos por castigo. La gente ya sabía lo cómodo que es moverse con patinete, pero ahora la subida de la gasolina ha dado otro empujón. Fíjate que ahora ya hay mucha gente que vive fuera de la ciudad que viene en coche, aparca a las afueras, saca del maletero el patín y viene con él al centro», explica José, de la tienda Sabway, en la calle Cuba de València, franquicia especialista en patinetes de gama alta.

"Como hay carril bici en todas partes, resulta comodísimo. Yo tengo moto y coche y vengo en patín a trabajar. Pero lo mejor es que sale baratísimo. Por 350 euros se puede comprar un patinete de garantías, y a partir de ahí ya te vas hasta lo que quieras. Por no decirte lo que cuesta de cargar", explica José.

Conducir un coche de gasolina de gasto medio, unos 8 litros a los 100, durante 25 kilómetros cuesta alrededor de 4 euros

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Un patinete eléctrico estándar con una autonomía de 25 kilómetros tiene una batería de 6400 miliamperios de capacidad, 36 voltios de voltaje y suele cargarse por completo en unas 4 o 5 horas. Es decir, por menos de 25 céntimos podemos cargar por completo la batería del patinete cada día al precio actual de la luz. Mientras, conducir un coche de gasolina de gasto medio -unos 8 litros a los 100-durante 25 kilómetros cuesta alrededor de 4 euros. A eso hay que sumarle el gasto del aparcamiento si hay pagar la ORA o entrar en un parking, más los gastos propios del desgaste del vehículo.

"Desde hace 3 semanas, las ventas han subido mucho. El perfil del comprador es el de una persona joven de entre 20 y 35 años, pero cada vez se ven más mayores. Hay varios perfiles de comprador, desde el estudiante que lo utiliza para ir a la universidad, el camarero que lo quiere para ir a trabajar o el ejecutivo para lo mismo. De estos últimos hay cada vez más", explica Juan, de la tienda Voltyon, en la calle Marqués de Sotelo de València. "El personal de oficinas que compra un patinete está subiendo muchísimo. Un albañil o un electricista no puede, por el material que transporta, pero para el resto es el nuevo vehículo urbano", añade. 

Con el precio de la luz también disparado, el problema a medio plazo puede ser el de la recarga en el lugar de trabajo. "Al final, estás haciendo uso y disfrute de un enchufe de la empresa. Nadie te va a decir nada porque hasta ahora la electridad era económica, pero seguro que eso se tendrá que regular de alguna manera", razona Juan.

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