Suscríbete

La Nueva España

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Vivienda

El precio de la vivienda en Mallorca genera ‘pisos patera’ de trabajadores turísticos

Los sindicatos denuncian que hay empresas que exigen a los asalariados que renuncien a un día de descanso gratis a cambio de una residencia

Todos los sectores turísticos están teniendo problemas para completar sus plantillas.

El precio que los alquileres han alcanzado en Mallorca está provocando un doble problema a la hora de poner en marcha la temporada turística. Uno de ellos es que las empresas se están encontrando con serias dificultades para completar sus plantillas ante la resistencia de muchos trabajadores residentes en la península a trasladarse este año a la isla debido al coste que supone conseguir una vivienda. Y el segundo es que algunas están ofreciendo a estas personas una residencia, pero dando pie en ocasiones a abusos como hacinar a esos empleados en un inmueble, exigiéndoles a cambio de un techo que acepten trabajar al menos uno de los dos días de descanso a los que tienen derecho sin cobrar nada a cambio, según denuncian responsables de algunos de los sindicatos de Balears.

La aparición de ‘pisos patera’ destinados a trabajadores turísticos supone un "tema muy espinoso" incluso para las organizaciones sindicales, dado que estas condiciones son aceptadas por esos empleados para disponer así de un lugar donde dormir, y su denuncia puede suponer que éstos se vean en la calle, con casos en los que hay parejas con hijos menores de edad.

Uno de los responsables sindicales de Balears señala que durante las últimas semanas ha visitado inmuebles de este tipo tanto en el norte de Mallorca como en Eivissa, y critica duramente las condiciones de hacinamiento que ha podido detectar, incluida la presencia de menores en esas viviendas.

La crítica de las citadas organizaciones es doble en este apartado. Primero por haber detectado casos en los que se añaden literas para elevar la capacidad de esas viviendas superando con creces la cifra de residentes para las que se han diseñado. Pero también por exigir a los trabajadores una compensación que es ilegal y que vulnera claramente el convenio de hostelería, como es el tener que renunciar a uno de los días de descanso semanales y además sin compensación económica, a cambio de una habitación.

Como se ha indicado, los casos de ‘viviendas patera’ que se están detectando aparecen principalmente en Eivissa y, en el caso de Mallorca, en las zonas norte y del levante de la isla, por ser además las que tienen una mayor dependencia de los empleados que cada año llegan desde otras comunidades autónomas.

Sobrecargas de trabajo

Pero el temor de los sindicatos se amplía ante la reconocida dificultad de muchas empresas para encontrar a los trabajadores necesarios para tener las plantillas completas, lo que les lleva a pronosticar que este déficit se va a querer compensar aumentando las cargas de trabajo a los asalariados disponibles.

Este último punto no solo supone una merma en la calidad del servicio que se va a prestar, sino que además puede conllevar un riesgo para la salud de los trabajadores, precisamente en un momento en el que se está modificando la ley turística de las islas con el objetivo, entre otros, de mejorar las condiciones laborales de los asalariados de este sector.

En este sentido, se señala que la Inspección de Trabajo va a tener que jugar un papel clave durante el próximo verano para detectar esas cargas de trabajo excesivas y cualquier condición que se imponga a los asalariados vulnerando lo establecido en el convenio del sector, a lo que se sumarán las denuncias que estas organizaciones puedan presentar. Sobre este último punto, no se oculta el debate que va a tener que abrirse sobre la forma de actuar ante los ‘pisos patera’ que se vayan detectando.

En cualquier caso, nadie duda que el precio de los alquileres que existen en Mallorca está siendo un gravísimo obstáculo para conseguir trabajadores procedentes de la península, a lo que se suma que los dos años con actividad limitada debido a la pandemia han hecho que haya habido muchos asalariados que hayan optado por abandonar los sectores de la hostelería, de la restauración o del ocio nocturno para trasladarse al comercio o a la construcción, que han mantenido una mayor estabilidad a lo largo de la covid.

Falta de vivienda

La presidenta del Colegio de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria de Balears, Natalia Bueno, confirma que el problema existe. Porque además de haber alcanzado un elevado valor en los alquileres, durante la pandemia muchos propietarios han abandonado la comercialización de sus viviendas durante la temporada turística para buscar inquilinos estables durante todo el año, o se han decantado por el vacacional dirigido a extranjeros, más rentable y que conlleva menos riesgos al tratarse de estancias de una o dos semanas cada una.

Natalia Bueno admite que hay muy poca oferta residencial destinada a los trabajadores que llegan a las islas para hacer el verano, lo que explica que haya empresas hoteleras que estén alquilando inmuebles para sus trabajadores. Sin embargo, la presidenta de los API coincide con los sindicatos en que lo que no resulta tolerable es que pueda haber casos de hacinamiento de estos empleados.

LAS CLAVES

ALQUILERES: ‘Pisos patera’ para trabajadores turísticos

El problema de los alquileres está llevando a algunas empresas turísticas a ofrecer vivienda a sus trabajadores llegados de la península, pero con casos en los que se ha detectado hacinamiento en su interior y con compensaciones ilegales.

FALTA DE TRABAJADORES: Sobrecargas de trabajo en plantillas incompletas

Los sindicatos advierten de que las empresas están teniendo problemas para encontrar empleados suficientes para completar sus plantillas, y advierten del peligro de que ello provoque sobrecargas de trabajo entre los disponibles.

Compartir el artículo

stats