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Los motivos por los que Danone cerrará su fábrica láctea de Salas, un motor del Suroccidente durante 41 años

La multinacional se compromete a llegar a un acuerdo con los 79 trabajadores y a mantener la recogida de leche a las 40 explotaciones que la abastecen a la planta

Instalaciones fabriles de Danone en Salas. | Miki López

La multinacional alimentaria francesa Danone planteó ayer el cierre de su fábrica de Salas, que da empleo a 79 personas y en la que fabrica los Danonino y otros productos lácteos elaborados con queso fresco. La empresa evitó utilizar la palabra “cierre”, que sí utilizó el Gobierno del Principado, y se refirió en todo momento a “una propuesta de intención de cese de actividad de la planta” que será negociada, dijo, con la representación laboral a partir de la semana próxima mediante “un proceso de diálogo”. La pretensión de la empresa es que la factoría, un motor para toda la castigada comarca del Suroccidente, cierre antes de fin de año, según fuentes laborales.

Danone se compromete a mantener la recogida de leche a las explotaciones ganaderas (unas 40) que son proveedores de la planta (fundamentalmente de Salas, Tineo y Las Regueras, así como aportes desde Galicia) y cuya materia prima abastecerá a las otras tres factorías del grupo en España. La empresa dijo que “tratará de llegar a un acuerdo” con la representación legal de los trabajadores “que satisfaga los intereses de todas las partes”. El comité de la planta está integrado por cinco delegados de la Corriente Sindical de Izquierdas (CSI) y uno de SOMA-FITAG-UGT.

La compañía justifica la parada de la planta por la evolución del mercado de los derivados de queso fresco, que es la especialidad de la fábrica de Salas. Creada en 1981 en origen como una planta de leche, la factoría se especializó en derivados, quesos y postres. Actualmente elabora los Danonino (su especialidad desde hace años), queso fresco, panacota (a partir de nata fría) y postres, entre ellos un flan de queso con receta asturiana que comenzó a elaborar en marzo de 2014 y que es el único producto de Danone en España que se identifica en su envase por su territorio de origen y de fabricación, con la estampación incluida de la bandera de Asturias en el empaquetado.

Este producto, la panacota y sobre todo el Danonino (el antiguo “Petit Suisse”) son los productos exclusivos que sólo fabrica Salas para Danone España. El Danonino es un producto complejo de elaboración y que se dirige al consumidor infantil. La caída de la natalidad y el avance de las marcas blancas en contextos de crisis han presionado a la baja sus ventas.

La empresa dijo, en referencia a la evolución de la demanda de la categoría de quesos frescos, que la decisión “se enmarca dentro de un proceso de racionalización, ante la necesidad de adaptarnos a las tendencias actuales y futuras del consumidor”. El sindicato CSI sostuvo ayer que en noviembre la empresa destinó a la planta de Madrid una inversión para fabricar queso fresco para deportistas con alto contenido en proteínas que hubiese encajado en la especialización y el catálogo de productos de Salas.

Otras fuentes también apuntan como causa de la decisión a un posible diferencial de costes y resultados operativos respecto a los otros centros de producción de Danone en España: las fábricas de Parets del Vallés (Barcelona), Tres Cantos (Madrid) y Aldaia (Valecia) y los manantiales y plantas de envasado de agua mineral de Lanjarón (Granada), Sigüenza (Guadalajara) y Sant Hilari, Sacalm y Amer, en Gerona. En una alusión implícita a este factor, la sociedad aludió ayer a la necesidad de atender a “la eficiencia de las operaciones industriales” para garantizar “la competitividad”.

Con una capacidad productiva de 32.000 toneladas anuales, la factoría de Salas es la más pequeña de las cuatro con que ahora cuenta la multinacional en España, lo que le dificulta alcanzar las mismas economías de escala que otros centros productivos.

La búsqueda de la máxima rentabilidad

La rebelión en 2021 de dos accionistas de Danone descontentos con los resultados de la multinacional y su cotización en Bolsa (el fondo de inversión británico Bluebell Capital Partners y el estadounidense Artisan Partners) abocó el 15 de marzo del año pasado a la destitución del hasta entonces presidente ejecutivo y consejero delegado de la compañía, Emmanuel Faber, a quien los inversores hostiles reprocharon una gestión que no maximizaba lo suficiente la rentabilidad potencial de la multinacional respecto a otros grupos mercantiles comparables. Se le atribuyó un planteamiento que se calificó de social y que trataba de aunar las aspiraciones de todas las partes interesadas sin anteponer como prioridad absoluta el objetivo de rentabilidad. La salida de Faber entronizó una dirección interina. Ya entonces, el 14 de abril de 2021, Danone anunció el recorte de 1.850 empleos (de ellos, 160 en España y Portugal) en sus sedes corporativas y servicios centrales. El plan de recorte para mejorar resultados y márgenes, y que no afectó a los centros productivos, se ejecutará durante dos años. El pasado mes de septiembre se produjo la incorporación de Antoine de Saint-Affrique como nuevo consejero delegado. Saint-Affrique procede del grupo procesador de cacao Barry Callebaut, al que llegó desde sus anteriores responsabilidades en la multinacional Unilever, que había ejercido fundamentalmente en su área de alimentación. Ahora se produce el cierre de Salas. El año pasado, Danone (fabricante de lácteos, alimentos infantiles y aguas envasadas) sufrió una caída de sus beneficios del 1,6%, (ganó 1.924 millones de euros) pese a que las ventas crecieron el 2,8%, hasta los 24.281 millones de euros.

Cuarto cierre en España

Si se materializa la clausura, como se da por casi seguro, sería la cuarta factoría de la que prescinda la multinacional en nuestro país en los últimos 26 años: en 1996 cerró la de Navarra, en 2013 clausuró la de Sevilla y en 2014 vendió la de Tenerife (al igual que otra en Portugal) a la estadounidense Schreiber, aunque la planta canaria siguió produciendo para Danone.

La CSI (sindicato mayoritario en la fábrica) señaló ayer que “no va a aceptar” la propuesta de cese de actividad: “Vamos a plantear la viabilidad de la factoría. La dirección lleva años sin invertir en la fábrica”. SOMA-FITAG-UGT no hizo valoraciones.

El Gobierno de Asturias expresó su “sorpresa” por la decisión, lamentó el “anuncio de cierre”, reclama a la empresa que “revierta su decisión” y las Consejerías de Industria y de Medio Rural han empezado a coordinarse para “tratar de mantener la actividad y el empleo”. El Principado solicitó ayer una “reunión urgente” con la dirección de Danone para la semana próxima.

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