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La Unión Europea propone ahora usar más carbón para reducir la dependencia del gas ruso

El plan de choque de Bruselas costará 210.000 millones de euros, con una fuerte inversión en hidrógeno y medidas para lograr un ahorro energético del 5%

Central térmica de EDP en Aboño ANGEL GONZALEZ

La Comisión Europea (CE) calcula que será necesario invertir 210.000 millones de euros hasta 2027 para acabar con la dependencia energética de los combustibles fósiles rusos. El proyecto “Repower EU”, el plan de choque de Bruselas para desvincularse de Rusia, conlleva un nuevo esfuerzo en materia de descarbonización y una corrección en los planes dibujados hasta ahora. Mientras terminan de desplegarse las energías renovables, el Ejecutivo comunitario planea reducir la participación de las centrales de ciclo combinado de gas en el mix y, a cambio, incrementar el peso de la energía producida a partir de las centrales nucleares y de carbón.

Las térmicas que queman mineral podrán aumentar su participación hasta los 100 teravatios por hora, un 5% más que en la actualidad. Esta, explican desde la Comisión, sería una medida temporal que no se prevé que se extienda más allá de 15 años y que se desvía de la senda de desacarbonización planteada hasta ahora por Bruselas. Europa se apoyará en el carbón como elemento de estabilidad en un momento en el que la mitad del parque térmico de Asturias (las centrales de Lada y Narcea) están en fase de desmantelamiento.

Los ajustes en el cálculo para independizarse de la Rusia de Putin se basan en diversificar el suministro, impulsar la llegada de las renovables y fomentar el ahorro. La Comisión pretende que los europeos rebajen su consumo un 5% este mismo año gracias a “cambios de comportamiento” en el corto plazo. El Ejecutivo anima a los Estados a aplicar medidas fiscales que fomenten el ahorro de energía y a los ciudadanos y empresas a reducir el uso de la calefacción, el aire acondicionado o el uso del coche. Además, incorporan al plan otras medidas como la voluntad de que los nuevos edificios públicos incorporen paneles solares.

La presidenta de la Comisión, Ursula Von der Leyen, detalló ayer que el nuevo plan movilizará hasta 300.000 millones de euros. El Ejecutivo comunitario abrió ayer la puerta a que buena parte de la financiación requerida para el proyecto se canalice a través del Plan de Recuperación. Además, la Comisión propone aumentar la dotación financiera con 20.000 millones de euros en forma de subvenciones procedentes de la venta de derechos de emisiones. El grueso de la inversión del plan se destinará a impulsar las renovables (113.000 millones de euros), solo en infraestructuras de hidrógeno se pretenden invertir hasta 27.000 millones. La Comisión suma ahora otro 5% en el peso de la energía limpia en el mix energético previsto 2030, pasando del 40% previsto al 45%.

Las amenazas y las sanciones entre la UE y Rusia han llevado al Ejecutivo europeo a dibujar un plan ante posibles riesgos de desabastecimiento por si, en algún momento, el gobierno de Putin decide cortar el suministro. Actualmente, Europa compra en el mercado ruso el 20% de su gas, la mitad que en 2021, pero una cantidad considerable. Así, desde Bruselas plantean incluso poner un tope al precio del gas; la medida que adoptarán España y Portugal en las próximas semanas. La CE considera como “esencial” la construcción de una nueva infraestructura gasista entre España y Francia para mejorar la interconexión de la península ibérica con el resto de la Unión. Sin embargo, la tubería deberá ser compatible con el hidrógeno verde, una de las grandes apuestas de Bruselas para desconectarse de Rusia.

La Comisión incluye la posibilidad de que los países de la UE limiten los precios del gas para los consumidores, “incluidos los hogares y la industria” o gravar las ganancias extraordinarias de las compañías eléctricas, los “beneficios caídos del cielo”.

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