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Encarecer las emisiones pone en peligro la acería verde de Gijón, alerta la siderurgia

La patronal del acero clama contra el recorte de emisiones gratuitas | “Lastra la competitividad de la economía asturiana”, asegura FADE

Instalaciones de ArcelorMittal en Gijón. | Juan Plaza

El encarecimiento de los derechos de emisión de CO2 de la industria planteado por el Parlamento Europeo pone en peligro inversiones de descarbonización como la anunciada por ArcelorMittal para la factoría de Gijón de 1.000 millones de euros e incluso la viabilidad del sector de la siderurgia, que da empleo directo a 5.000 trabajadores en Asturias. La alerta la lanzó ayer Eurofer, la patronal europea de la siderurgia, y a ella remitieron fuentes de ArcelorMittal al ser preguntadas por el efecto que tiene la medida del Europarlamento sobre los planes de la multinacional. La presidenta de la Federación Asturiana de Empresarios (FADE), María Calvo, la calificó de “mala noticia” para la industria asturiana porque “lastra su competitividad”.

La Comisión de Medio Ambiente del Parlamento Europeo aprobó el pasado martes –con 62 votos a favor, 20 en contra y 5 abstenciones– un informe sobre la revisión del régimen de comercio de derechos de emisión de la UE que mete más presión a la industria para que aborde su descarbonización al encarecer los permisos para verter a la atmósfera CO2. En concreto, plantea que las asignaciones gratuitas de derechos de emisión se eliminen gradualmente a partir de 2026 y desaparezcan 2030. Sin embargo, deja para esa última fecha la entrada en vigor del mecanismo de ajuste en frontera de carbono (CBAM), la herramienta para gravar las importaciones de acero que no cumplen los mismos requisitos medioambientales que la industria europea y que es reclamada insistentemente por la siderurgia y el Gobierno del Principado.

“La Comisión de Medio Ambiente perdió la oportunidad de desarrollar un marco ambicioso que permitiera reducciones profundas en las emisiones de CO2 y asegurara la producción y los puestos de trabajo de la siderurgia en Europa. En su forma actual, estas propuestas extremas aprobadas por una estrecha mayoría ponen en peligro todo esto sin ninguna ganancia adicional para el clima si las emisiones se filtran al exterior”, señaló Axel Eggert, director general de la Asociación Europea del Acero (Eurofer).

La patronal de la siderurgia considera inviable abordar en tres años una reducción del 40% de las asignaciones gratuitas. Señala que con el recorte “abrupto” se corre el riesgo de poner en peligro la viabilidad de la industria siderúrgica de la UE porque no se ofrece una solución para las exportaciones que compiten con la producción de terceros países que no tienen legislación climática tan estricta. Según Eurofer, la industria siderúrgica corre el riesgo de perder hasta 20 millones de toneladas de exportaciones por valor de 45 000 millones de euros y al menos 30.000 puestos de trabajo , sin considerar el daño causado al mercado interno del acero .

“Nuestra industria tiene planes muy ambiciosos para reducir las emisiones en más de un tercio para 2030. Sería una revolución industrial que requeriría una inversión de capital masiva de más de 30.000 millones de euros en descarbonización e hidrógeno verde. La legislación climática debe acompañar esta transición con medidas equilibradas y plazos realistas en lugar de imponer costos desproporcionados que sobrecarguen a las empresas antes de que puedan implementar sus planes de descarbonización”, subrayó Axel Eggert, que hizo mención a los 60 proyectos bajos en carbono que la industria siderúrgica tiene en preparación, entre los que se incluye el proyecto para sustituir uno de los hornos altos de ArcelorMittal en Gijón por una planta de reducción directa de mineral hierro (DRI) con hidrógeno y un horno de arco eléctrico para fabricar acero verde.

Eggert hizo un llamamiento a los miembros del Parlamento Europeo, que deberán ratificar decisión de la comisión de Medio Ambiente, “para que aprovechen la oportunidad de dar forma a un marco regulatorio que ayude a la industria a convertir los ambiciosos planes en realidad y convertir a la UE en el líder mundial del acero verde”.

Lastre para Asturias

La presidenta de la Federación Asturiana de Empresarios (FADE), María Calvo, calificó de “mala noticia que vemos con preocupación”, la decisión del Europarlamento. “La empresa asturiana está comprometida con el proceso de descarbonización, con el impulso de las renovables , pero es necesario que la industria llegue hasta ahí y que tenga un coste de la energía razonable y competitivo durante ese proceso. Estas medidas no van a ayudar y van a lastrar una vez más la competitividad de nuestra economía”, señaló Calvo.

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