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Asturias importó más de 57.000 toneladas de carbón ruso desde el inicio de la guerra

El Principado, segunda puerta de entrada de la hulla soviética a España, desembolsó más de 15 millones por el combustible en el mes de marzo

El barco “Pola Devora”, en El Musel, con un cargamento de carbón ruso. | Marcos León

El carbón ruso sigue llegando a Asturias a ritmo de crucero. El puerto de El Musel se ha convertido en la segunda puerta de entrada de la hulla soviética a España, solo por detrás de Cádiz, que ha asumido los tráficos de otras zonas costeras en los últimos meses. En marzo, ya con las tropas rusas en suelo ucraniano, en el puerto gijonés entraron más de 57.000 toneladas de hulla bituminosa de origen ruso por la que las empresas del Principado, además, pagaron un precio histórico: 15 millones de euros. Según se desprende de los datos de comercio exterior del Ministerio de Industria, Rusia continúa vendiendo combustibles a España y se lo está cobrando a precio de oro, triplicando sus precios respecto al pasado año. Las empresas que utilizan el puerto gijonés para importar carbón, ya están cancelando contratos para la recepción de cargamentos procedentes de Rusia, debido a que no podrán llegar a Asturias antes del 9 de agosto, fecha en la que vence la moratoria que autorizó la Unión Europea para la entrada de carbón ruso adquirido antes de que Bruselas decidiese prohibir estas importaciones.

Desde el estallido de la guerra llegaron varios barcos de origen ruso a las aguas gijonesas. Los primeros, a principios de marzo, fueron el “Pola Devora” y el “Ocean S”. En las últimas semanas han llegado otros tres. No todos los cargamentos de carbón que llegan a El Musel desde puertos rusos son originarios de ese país, sino que también ha llegado carbón de Kazajistán, que no está sujeto a embargo. Rusia, sin embargo, no es el principal importador de carbón de Asturias, que está comprando la mayor parte del combustible en Australia.

Las compañías que importan desde Asturias ya están buscando proveedores alternativos a las compañías rusas. Entre ellas, el gigante del acero ArcelorMittal, que ya comunicó a sus proveedores hace más meses que además de no adquirir carbón de las repúblicas ucranianas de Donetsk y Luhanks, tampoco aceptaría carbón embarcado en un puerto ruso próximo, por el que Rusia exporta el mineral expoliado en esas regiones ucranianas que constituyen la cuenca minera del Donetks, el Donbás.

Con Ucrania también se han hecho negocios en materia energética en este primer trimestre. Una de las mayores cargas que salieron de Asturias en febrero fue un cargamento del mismo tipo de hulla bituminosa que las empresas del Principado traen de Rusia, esta vez, con destino al país invadido. Según los datos provisionales de Industria, una empresa de la región facturó 7,39 millones de euros por la venta.

Antes del inicio de la guerra, en enero y febrero de 2022, Asturias y Rusia habían multiplicado sus cifras de negocio, en buena parte debido a la inflación y la subida de precios que el régimen de Putin está aplicando desde hace cosa de un año a sus carburantes. Desde que hay datos en el Ministerio, el Principado nunca había registrado cifras de negocio tan abultadas con Rusia en un primer trimestre. Asturias exportó mercancías por valor de 7,73 millones de euros y exportó hasta 80,22, ambas cuantías son las más elevadas de toda la serie histórica que comienza en el año 1995.

Bruselas ha ido incrementando paulatinamente las sanciones al régimen de Putin por la guerra. La decisión de vetar las importaciones de carbón la adoptó a principios de abril, tras conocerse las atrocidades cometidas por los soldados rusos en Bucha. El embargo fue inmediato para nuevos contratos, pero concedió una moratoria de 120 días para los contratos que se hubieran firmado antes del 10 de abril.

El pasado mes de febrero fue un mes especialmente bueno en las importaciones de carbón ruso, algo que algunas empresas explican señalando que, con la tensión bélica y el inicio de la invasión, se trataron de acelerar al máximo todos los contratos que ya estaban vigentes. Las empresas asturianas pagaron a las rusas en febrero hasta 28,6 millones por las importaciones de hulla.

El gran negocio

España pagó en marzo 483 millones de euros a Rusia por sus combustibles fósiles. Las empresas rusas siguieron haciendo el agosto con los combustibles con los países europeos. A pesar de la guerra, los estados de la UE, incluso los que dicen no tener ninguna dependencia energética del régimen de Putin, siguen acudiendo a sus mercados, especialmente para comprar carbón como el que importa Asturias y, sobre todo, gas natural. Las empresas de la Comunidad de Madrid son las que más combustibles adquirieron de Rusia durante marzo, el único mes completo de guerra del que hay datos en las herramientas de transparencia de comercio exterior.

Las compañías madrileñas ingresaron en las arcas rusas 285 millones de euros por importaciones de GNL (gas natural licuado). Asturias, muy por detrás de Madrid, sigue siendo una de las comunidades que más beneficios le reportó a Rusia con los 15 millones de euros pagados por los cargamentos de hullas. Andalucía se pone también por encima del Principado, habiendo desembolsado otros 49 millones por los cargamentos de hulla.

Ante el fin de las relaciones comerciales con otros puertos de España, Cádiz ha emergido como la principal puerta de entrada de los graneles rusos. Andalucía importa tres cuartas partes de todas las hullas que llegan a España, el resto le corresponde a El Musel.

Buena parte de las hullas que se adquieren de Rusia desde Asturias las importan empresas que se dedican a comerciar con ellas en el mercado internacional. EDP y ArcelorMittal son de las pocas empresas que todavía utilizan carbón en sus procesos fabriles en Asturias. La eléctrica, que quema hullas en su central térmica de Aboño, compra todo su carbón a través de un operador suizo que, en los últimos meses, estaba importando los graneles desde Sudáfrica, Kazajistán y Colombia.

En El Musel operan empresas que importan cargamentos de carbón para volver a distribuirlos a terceros tras aplicarles, por ejemplo, procesos de purificación. La compañía Natural Mining Resources 1926 (NMR), hoy en concurso de acreedores, fue el principal operador de carbones de El Musel.

El Principado empieza a hacer despegar sus cifras de comercio exterior tras la pandemia

El Principado de Asturias registró en el primer trimestre de 2022 sus mejores cifras de comercio exterior desde 2019, año de récord y previo a la llegada de la pandemia. Según declaraciones de esta misma semana del consejero de Industria, Enrique Fernández, la región va camino de batir sus cifras. La inflación, sin embargo, engorda las cifras de negocio. Asturias importó a lo largo de los tres primeros meses de este año, según los cálculos de Sadei, mercancías por más de mil quinientos millones de euros. En 2021, con el comercio todavía al ralentí a causa de la pandemia, el resultado del mismo periodo fue de quinientos millones menos. Las exportaciones también han despegado, elevándose hasta los 1.338 millones de euros, lo que arroja una balanza comercial negativa de 224 millones de euros. Durante los años de la pandemia Asturias había exportado más que importado. Los puertos siguen siendo la principal vía de entrada y salida de mercancías, aunque las carreteras transportan elementos de mayor valor añadido. Los productos que más beneficios han reportado a Asturias en el extranjero, como en los últimos años, siguen siendo el cinc y los derivados del acero. AZSA, de la multinacional Glencore, y ArcelorMittal siguen tirando del comercio exterior asturiano. Los cinco países a los que más están vendiendo las compañías de la región son Italia, Francia, Turquía, Portugal y Alemania. Las importaciones, en cambio, las lideran países de fuera de la Unión Europea: Australia, Colombia, EE UU, Canadá y Perú.

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