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Un impulso real para el resurgir naval

El Rey Felipe VI inaugura la feria viguesa Navalia, con más de 400 expositores, entre los que los astilleros asturianos exhiben músculo tras la puja por Barreras

Don Felipe escucha las explicaciones del presidente de Baleària, Adolfo Utor, a la izquierda. Al lado del Rey, José Ramón Fernández, presidente de Armón; Abel Caballero, alcalde de Vigo; Laudelino Alperi, consejero delegado de Armón; Alfonso Rueda, presidente de la Xunta, y, tapado, Alberto Núñez Feijóo, presidente del PP.

Navalia, la Feria Internacional de la Industria Naval de Vigo, volvió tras cuatro años de ausencia y con mucho protagonismo de los astilleros asturianos. El sector, con algunos de sus principales activos dormidos o en fase de vuelta a la vida (como es el caso de Hijos de J. Barreras, que acaba de adquirir Armón) busca un nuevo resurgir ante las dificultades que pone encima de la mesa la guerra en Ucrania, con un gran impacto en los precios tanto de la energía como de suministros clave, empezando por el acero.

Para ello, contó con un aliado de excepción: el rey Felipe VI acudió por primera vez para inaugurar el certamen y recorrer sus pabellones, visitando una quincena de expositores e impulsando la industria en un momento clave.

El monarca acudió al recinto ferial tras inaugurar la nueva Ciudad de la Justicia de Vigo dos horas antes. Felipe VI llegó acompañado, entre otros, por la ministra de Justicia, Pilar Llop, y saludó a las autoridades que se encontraban en la puerta y ante una gran concentración de medios. Allí estaban el presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo o el presidente del Parlamento de Galicia, Miguel Ángel Santalices.

Laudelino Alperi, en Navalia, junto a una maqueta de un ferry. | M. G. Brea

Tras la foto oficial, el Rey y las autoridades entraron en el recinto y, tras desvelar una placa conmemorativa con el presidente de la feria, José García Costas, la comitiva realizó un recorrido por algunos de los principales expositores. Navantia, Metalships, o los de Armón y Gondán, los astilleros asturianos que compitieron por hacerse con las instalaciones de Barreras. Allí estaban sus máximos responsables, Laudelino Alperi por parte de Armón y Álvaro Platero en Gondán.

Tras una reunión con las víctimas del naufragio del pesquero gallego “Villa de Pitanxo” y tras celebrar, a puerta cerrada, un aperitivo con unos 150 invitados, el Rey se despidió y montó en su coche oficial destino a Peinador pasadas las 14.30 horas.

El revuelo generado por el monarca se sustituyó por las reuniones de negocios. La feria bianual, con casi 400 expositores y 900 marcas (los expositores internacionales crecen un 20% respecto a hace cuatro años), congregó a los astilleros de referencia de la ciudad y del país, así como a firmas expertas en diseño naval, financiación, barcos eléctricos, reparación, soldadura, suministros de todo tipo o innovación. Al mismo tiempo, el evento inició también las jornadas técnicas, divididas entre las aulas Puerto de Vigo y Cepsa, así como el auditorio del recinto, por primera vez.

Hoy continuarán con una jornada de la Armada sobre Modernización de Sistema Navales, con ocho ponencias, y otros dos centrados en la transformación digital en la vida operativa del buque y diversas innovaciones en el sector sobre sostenibilidad, nuevos procesos y optimización energética.

Álvaro Platero explica al Rey detalles de la maqueta de uno de los barcos construidos por Gondán en el pabellón del astillero asturiano. A la izquierda, el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, y el alcalde de Vigo, Abel Caballero.

Gondán sigue creciendo en Asturias y avanza en el pedido de 10 catamaranes 

Astilleros Gondán regresó a Navalia con su máximo responsable, Álvaro Platero, al frente. El asturiano valoró la situación del naval y, en concreto, la carga de trabajo de la que goza la firma y los problemas de espacio en Castropol que le llevó a puja por las instalaciones de Hijos de J. Barreras. El empresario hoy asistirá a la botadura del primero de los diez catamaranes eléctricos de pasaje que fabrican para Transtejo, con destino a Lisboa.

Platero reconoció que el naval se encuentra en un momento en el que la demanda de buques especializados en la eólica offshore será determinante y en el que el astillero asturiano ya tiene amplia experiencia y una buena cartera de pedidos. Sin embargo, esta abultada carga de trabajo choca con la falta de espacio de sus instalaciones, en las que ya están acometiendo ampliaciones para aumentar la producción. Este fue el motivo por el que realizaron una propuesta para hacerse con Barreras, aunque finalmente se la adjudicó Astilleros Armón. “El mismo día que se confirmó llamé a Laudelino –consejero delegado de Armón– para felicitarlo”, admitió Platero, que reconoció haber “perdido contratos por no tener espacio”.

Armón ultima la firma de un bacaladero y acelera con el ferry de Balearia

Navalia fue el estreno del grupo asturiano Astilleros Armón como nuevo dueño de las instalaciones de Hijos de J. Barreras. Aprovechando la inauguración de la feria y la visita del rey, el máximo responsable de la firma, Laudelino Alperi, acudió al evento vigués. El empresario se mostró contento por la resolución de la adjudicación. “Con Barreras vamos a ir poco a poco”, reconoció de forma prudente. Aunque todavía están “trabajando” en cómo acoplar la actividad de su astillero en la ciudad (desde 1999) con el recién adquirido (el plan pasa por derribar el edificio de Aucosa que se interpone), Alperi se muestra confiando en dotar de pedidos las instalaciones: “No vamos a tener problema de carga de trabajo”. De hecho, Armón continúa cerrando pedidos. El grupo está a punto de sumar un nuevo bacaladero de casi 60 metros de eslora para un armador español.

Por otro lado, el astillero que Armón ya posee en Vigo continúa con las construcciones en marcha y acelera la obra del ferri eléctrico de Balearia, que tiene hasta ochenta metros de eslora, con la intención de botarlo el próximo agosto.

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