Capsa, la filial industrial y comercial de Central Lechera Asturiana, aumentó su facturación ligeramente en 2021, hasta los 758 millones (8 millones más que en 2020), pese a lo cual redujo su beneficio neto desde los 25 millones declarados en el año de la pandemia a 19 millones en el último ejercicio, lo que se vincula con el aumento de los costes en un año (2021) marcado, sobre todo en su segunda mitad, por la inflación y la carestía de la energía, materias primas y productos intermedios.

El resultado bruto de explotación ("ebitda") se situó en 37,3 millones, frente a los 45,05 millones de 2020.

La compañía siguió ganando cuota de mercado en sus principales elaboraciones e incrementó la exportación, con presencia en diez países adicionales durante 2021,.