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Sara Aagesen Secretaria de Estado de Energía

“La industria es esencial, no puede tener más tensión con el CO2 de la que ya tiene”

“Volver al carbón no es el camino para España, este país tiene mucho más apetito y ganas de invertir en lo verde y en las renovables”

La secretaria de Estado de Energía, Sara Aagesen. | Irma Collín

Sara Aagesen (Madrid, 1976) es secretaria de Estado de Energía desde enero de 2020, aunque lleva en la Administración 20 años, trabajando la mayor parte de ellos en la Oficina de Cambio Climático. Ingeniera química, hace tándem con el lenense Hugo Morán, secretario de Estado de Medio Ambiente, bajo la batuta de la vicepresidenta Teresa Ribera en el Ministerio para la Transición Ecológica. Aagesen estuvo esta semana en Asturias con una intensa agenda que la llevó al campus de Mieres, a la inauguración de la sede de TotalEnergies en Oviedo y a participar en una jornada en la Federación Asturiana de Empresarios (FADE).

–¿Cuándo llegará la “excepción ibérica” que permitirá rebajar el precio de la luz?

–Notificamos la semana pasada, y esperamos que en los próximos días llegue el visto bueno de la Comisión Europea (CE). Una vez conseguido, los plazos que pusimos en el Real Decreto Ley nos llevarían a que el mecanismo entre en funcionamiento a principios del mes que viene.

–¿Cuánto bajará la factura?

–Eso depende de muchas cosas. Depende de qué factura tenga cada cliente. Hay algunos que están expuestos al mercado mayorista y otros que no. Depende del precio real del gas que es, como sabemos, especialmente volátil. Depende también de cómo se vayan adhiriendo nuevos contratos a este mecanismo que tiene que compensar. Es decir, depende de la época del año en la que te metas en este mecanismo ibérico. Espero que todos los consumidores y todos los clientes tengan un beneficio y, evidentemente, todas las industrias.

–¿Y cómo se va a compensar a las eléctricas?

–Lo que se compensa es la diferencia del precio tope del gas establecido en el mecanismo y el precio real que se esté experimentando en el mercado a través de toda esa demanda que se ve beneficiada de la aplicación del mecanismo. Cada mes esa demanda será mayor, porque se van incorporando nuevos contratos y actualizaciones. Esa es la forma de aplicación del mecanismo y la más justa. Es la forma que hablamos con la CE y nuestros colegas portugueses. La demanda irá cambiando. Al principio, toda esa demanda expuesta al mercado mayorista y gran parte de los consumidores industriales serán los que compensarán esa demanda y, poco a poco, todos los consumidores a lo largo de los doce meses de duración del mecanismo.

–¿Se van a tocar los beneficios caídos del cielo?

–Una de las principales conclusiones de este mecanismo es que atajamos parte de esos beneficios caídos del cielo. Básicamente fijamos un tope por el cual las energías inframarginales van a recibir un impulso en su modo de casar en el mercado. El principal beneficio, el primero, es que reducimos parte de los beneficios caídos del cielo. Como segundo punto a favor no destacaría la bajada de la factura, que también es importante, si no la existencia de un cortafuegos ante la subida de precios y las volatilidades. Circunstancias y tensiones como la guerra descompensan la oferta y la demanda, lo que lleva a no saber qué ocurre a una semana vista o un mes vista. Este mecanismo nos da una cláusula de salvaguarda.

–Un consumidor puede ver el tope al gas como beneficio, una empresa energética puede que no. ¿Esperan litigiosidad?

–La experiencia que tengo desde que soy secretaria de Estado es que cada cosa que sacamos tiene una alta litigiosidad. Sabemos que algunas empresas se opondrán. Lo que puedo decir es que llevamos más de un año diciendo desde el Ministerio que había unos beneficios caídos del cielo y ya no estamos solos. Ahora la propia Comisión Europea en sus informes o la Agencia Internacional de la Energía estiman en más de 200.000 millones los beneficios extraordinarios que están teniendo las empresas. Con este mecanismo se reducen los beneficios, pero siguen teniendo un negocio muy lucrativo.

–Si esperan recursos se habrán preparado para responder.

–Esperamos litigiosidad, pero contamos con el amparo de la Comisión Europea. Es una coyuntura distinta. Desde hace muchísimo tiempo llevamos tocando a la puerta de la UE para saber cómo podemos actuar en todos los componentes de una factura: la parte fiscal, la parte regulada... nos quedaba el mercado mayorista. De forma estructural llevamos pidiendo un cambio del diseño de mercado, pero de forma coyuntural ante esta situación estábamos diciendo que necesitábamos nuestra singularidad ibérica. Ahora la Comisión Europea está salvaguardando nuestras medidas de cara a cualquier litigio. Contamos con una decisión de la Comisión avalando el mecanismo.

–¿Se acelerá la mejora de la interconexión con Francia?

–Hemos conseguido un compromiso muy claro de la CE para que las interconexiones del golfo y las transpirenaicas se lleven a cabo de manera paralela para acelerar los tiempos.

–¿Se adoptarán medidas extraordinarias para las industrias electrointensivas?

–Se están aplicando. Siempre ha sido una prioridad trabajar en el acompañamiento de la industria. Hace poco aprobamos el estatuto de las electrointensivas. Hemos reducido los peajes, los cargos, eliminado gran parte de la fiscalidad, aumentado la compensación del CO2. Se han sacado distintas líneas de ayudas especiales para ayudar a distintos sectores electrointensivos. Tenemos que apostar por un mix energético renovable que sea más barato. De no ser por la guerra, España ya tendría unos precios más competitivos que Alemania y Francia.

–¿Prosperará el adelanto del fin de la gratuidad de las emisiones de CO2 a 2030?

–El Gobierno tiene claro que la transición tiene mucho significado. Transitar significa pasar de donde estamos a donde queremos estar y acompañando en el camino. La industria no puede tener más tensiones de las que ya tiene. Cualquier medida que apoyemos en el contexto europeo tiene que tener en cuenta que para nosotros el tejido productivo es esencial y que tenemos que conservarlo.

–¿El Gobierno de España se va a oponer a la propuesta de la Comisión de Medio Ambiente del Parlamento Europeo?

–España trabajará con la industria y con el Ministerio de Industria para ver cuáles son las mejores medidas que permitan que nuestras empresas tengan un desarrollo y una transformación adecuada.

–La industria critica que se plantee el adelanto del fin de la gratuidad de las emisiones, pero no se haga lo propio con el mecanismo de ajuste en frontera.

–Esto es algo que España pidió. Se mandaron cartas. Es esencial no perder la oportunidad de nuestra industria y que la transición ecológica no deje atrás a nadie. Para nosotros es importante el desarrollo económico, es esencial. Entendemos que las cosas tienen que ir en paralelo y seguir el curso que nos permita el desarrollo industrial.

–En el plan de respuesta de la CE a los efectos de la guerra en Ucrania se abre una nueva posibilidad para las centrales térmicas de carbón...

–Ese no es el caso de nuestro país, ni es el camino para España. Ni las empresas energéticas ni el Gobierno tienen intención de invertir en carbón. España tiene mucho más apetito por lo verde y las renovables. Aquí estuvo hace unas semanas la presidenta Von der Leyen y refirió el impulso español a las renovables. El RepowerEU abre una ventana para aquellos países más expuestos a los combustibles rusos. Las empresas en España decidieron de manera autónoma acabar con las centrales térmicas, tenemos fuentes de suministro muy variadas. Si tuviera que destacar algo de ese documento son las inversiones en clave verde. Ese es el mensaje para nuestro país.

–Pese a no ser dependientes del gas ruso las facturas han subido igualmente.

–Los mercados son globales y se contagian. Esto ya lo veníamos viendo desde el año pasado. En el momento en el que sube el precio del gas suben las facturas.

–El carbón, entonces, podría apaciguar esos precios.

–El carbón también ha subido. Todas las materias primas energéticas están subiendo. Hay que conseguir una independencia energética y tecnológica. El carbón no sería nacional y no solucionaría el problema. No es la vía para España que tiene tanto recurso renovable, tanto potencial y tantas empresas preparadas. En eso tiene mucho que decir Asturias.

–También se habla de ahorros. Poner un grado menos la calefacción, que decía Josep Borrell.

–Es fundamental buscar ahorros. También se lo aplica la administración. Hemos reducido un gradiente la temperatura de todos los edificios, en línea con lo que también aprobó Italia. También se cerrarán completamente los edificios cuando están vacíos. El ahorro y la eficiencia energética son pilares fundamentales, porque reducen la dependencia de forma directa.

–En materia de renovables parece que casi todo se fía al hidrógeno.

–El hidrógeno renovable es importante y ha tomado un papel crucial en los últimos tres años. Ha cambiado de forma radical su percepción. Hablamos de una certidumbre muy clara: necesitamos descarbonizar y alcanzar la neutralidad climática. No todos los usos finales tienen como solución la electricidad y el hidrógeno renovable es una gran solución. Si no somos pioneros, no innovamos y no nos subimos al tren nos podemos quedar fuera. En España tenemos un gran potencial renovable, que nos puede colocar en un puesto top a nivel europeo y mundial. Además, tenemos una cadena de valor y una industria muy preparada para participar de la ingeniería y la innovación que requiere el desarrollo del ecosistema del hidrógeno renovable.

–¿Qué opinión le merece el proyecto HyDeal?

–Estamos hablando de una siderurgia (ArcelorMittal) y una industria de fertilizantes (Fertiberia) que quieren acometer esta descarbonización. Tenemos la producción del hidrógeno barato y su utilización en la industria bien como combustible o como materia prima. Tiene todos los papeles para que esto sea un éxito en nuestro país. Queremos que el hidrógeno verde sea un proyecto-país. Hay muchos proyectos. Mencionaba HyDeal en Asturias, pero hay más de 70 empresas asturianas en la mesa del hidrógeno. La Consejería está haciendo un papel esencial en este campo y demostrando que quiere participar y que cuenta con proyectos muy solventes.

–¿Asturias tiene potencial?

–Es una gran oportunidad. Se puede generar un polo del hidrógeno renovable en Asturias y que la región se convierta en un ejemplo a seguir. El proyecto HyDeal sería el proyecto de mayor escala a nivel internacional y tiene muchas expectativas. El tejido empresarial asturiano seguro que aprovecha todas las oportunidades.

–¿Se facilitará la tramitación de estos proyectos?

–Ya estamos en ello. Había un problema para las canalizaciones de nuevos combustibles. Vía Real Decreto hemos habilitado estas canalizaciones, tanto para hidrógeno como para biogás. Con el Plan de Recuperación tenemos que hacer especial énfasis en proyectos estrella y agilizar todas las tramitaciones para que realmente veamos resultados ya en 2023, 2024 y 2025. Son proyectos escalables. Tenemos muchísimos sectores industriales con apetito y potencial y se han presentado muchísimos proyectos. Hemos lanzado un plan de 1.500 millones para hidrógeno renovable y hay muchas empresas que tienen interés en invertir aquí, tanto extranjeras como españolas.

–¿Alguno de esos proyectos generará empleo en Asturias?

–Hay proyectos. Asturias también es una comunidad que tiene muchísima fabricación de componentes esenciales para el despegue de las renovables y seguirá teniéndola. El hidrógeno generará puestos de trabajo en el Principado: en la parte de innovación, de cadena de valor, industrial... Estoy convencida de que la transición energética generará empleo. La industria asturiana está preparadísima. El momento es ahora y hay que aprovechar la oportunidad. No hablaría solo del hidrógeno, también del almacenamiento, de energía offshore... las minas tienen un potencial tremendo, la biomasa también.

–¿Cuándo se empezará a subastar el mar para la eólica offshore?

–Tenemos que cambiar totalmente el proceso. Estaba pensado para una situación distinta. Las nuevas concurrencias para las subastas offshore tienen que tener en cuenta los planes de ordenación del espacio marítimo, que están en consulta y a punto de salir. Nuestra voluntad es tener el marco regulatorio aprobado a finales de año para hacer las subastas a principios del año que viene.

–La Ministra Teresa Ribera había dicho que Asturias tenía potencial para una fábrica de baterías...

–Se ha anunciado hace unas semanas la fábrica de baterías en Sagunto. Esta transición traerá nuevas oportunidades: hay expectativas de plantas de reciclaje de baterías, de reciclaje de palas... va a haber oportunidades. Se está trabajando en algo muy importante para Asturias, un PERTE de descarbonización para la industria. Puede conllevar proyectos importantísimos para Asturias y sinérgicos. Este PERTE lo lidera el Ministerio de Industria, pero desarrollo industrial y transición ecológica tienen que ir de la mano. Esperamos que este PERTE se apruebe muy próximamente.

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