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Islas

Canarias descarta seguir la línea de Baleares y no habrá nueva moratoria turística

La consejera de Turismo asegura que la situación de ambos archipiélagos "no es comparable" y se debe hacer una reflexión "más profunda" para mejorar la sostenibilidad del sector

La consejera de Turismo, Yaiza Castilla. MARÍA PISACA

Canarias rechaza seguir los pasos de Baleares y descarta una nueva moratoria turística. Mientras que el otro archipiélago español aprobó recientemente una ley que prohíbe la creación de nuevas plazas turísticas durante los próximos cuatro años y apuesta por el decrecimiento de su planta hotelera, las Islas no consideran necesario emprender acciones en este sentido, como ya se ha hecho en el pasado. Así lo determinó ayer la consejera de Turismo, Industria y Comercio, Yaiza Castilla, quien aseguró que más allá de congelar el número de camas se debe hacer "una reflexión mucho más profunda" que permita mejorar la sostenibilidad de un sector vital para la economía isleña. 

Las leyes conocidas como moratorias turísticas tienen el objetivo de controlar el crecimiento de la actividad turística en un determinado territorio. No se trata de un instrumento nuevo en Canarias, donde en los últimos veinte años se han aprobado hasta tres moratorias diferentes. La última en 2013, con la Ley de Renovación Turística, que entre otros puntos, vetaba la construcción de cualquier hotel que no fuera de cinco estrellas. Una normativa que bebió de la que un año antes había aprobado Baleares, que solo permitía la nueva construcción de hoteles de cuatro o cinco estrellas pero no la creación de nuevas plazas, por lo que para que saliera adelante un proyecto era necesario que otro establecimiento se diera de baja para que le pudiera traspasar las suyas. Ahora 22 años después el Parlamento balear acaba de aprobar otra nueva moratoria por cuatro años en la que además se incentiva la reducción del número de camas.  

Sin embargo, en esta ocasión parece que Canarias no volverá a emular a Baleares. Castilla recalcó que la situación de ambas regiones "no es comparable". Mientras allí los millones de turistas que llegan lo hacen en su mayoría en apenas cuatro meses del año, en las Islas se reparten a lo largo de todo el ejercicio. De manera que, cada día casi 300.000 visitantes conviven con la población local. 

Pero a su vez estos 300.000 turistas diarios se reparten de manera desigual dentro del territorio canario y el impacto que provocan puede ser también diferente en cada una de las islas. Mientras que en Tenerife o Gran Canaria el porcentaje de visitantes respecto a la población local no es tan elevado, en otras islas del archipiélago como Lanzarote o Fuerteventura el ratio entre residentes y visitantes alcanza el 33%. Por lo que la huella de un turista "puede ser mayor en un territorio con poco impacto o residencial que en uno que ya esté machacado", detalló Castilla ante los micrófonos de la Cadena Ser.

La consejera también compareció ayer en el Parlamento regional, a petición del Grupo Nacionalista Canario, para a abordar la capacidad de carga turística del Archipiélago. En ella, puntualizó que el suelo turístico ocupa en Canarias el 4% del total del territorio. Además, "el 46% es rústico no urbanizable y el 40% está protegido", detalló. Porcentajes que consideró "objetivos" y que evidencian en qué nivel el sector está afectando al territorio. 

Castilla expuso que no se debe confundir la carga turística con el aforo del destino. "La carga no mide cuántos turistas caben en un lugar sino que depende de las condiciones en las que se produzcan esas visitas», insistió y se basa en parámetros culturales, urbanísticos o de infraestructuras, «no es un número mágico". Y, además, no se puede afrontar desde la generalidad porque cada isla posee particularidades propias. 

Por eso, recordó que las directrices de ordenación del turismo en Canarias recaen en los planes insulares de ordenación y que por lo tanto son los propios cabildos los que deben determinar el desarrollo de la actividad turística en cada municipio en función de como vaya variando la carga.

Sin embargo, recalcó que esto no significa que no se esté haciendo nada para mejorar la sostenibilidad de esta actividad. "Debe ser algo trasversal", apuntó. Muchas de las iniciativas vinculadas a los fondos Next Generation van en este sentido y anunció que Canarias se adherirá a la declaración de Glasgow, a través de la que se comprometerá a reducir un 50% las emisiones de carbono para 2030. 

"Necesitamos ser sostenibles para mantenernos económicamente", resaltó Castilla, ya que mejorar en este sentido no solo es vital para poder mantener en el Archipiélago las condiciones naturales que atraen a los turistas, sino que también es un aspecto que los visitantes valoran cada vez más en los destinos que visitan. "En este sentido somos punta de lanza", en la apuesta por un turismo sostenible, valoró.

El diputado nacionalista, David de la Hoz, puso en duda que Canarias pudiera ser punta de lanza sin una estrategia de sostenibilidad turística respaldada por indicadores concretos de capacidad de carga turística. "No debemos temer el abordar estos debates, que ya existen en otros territorios, como Baleares o Hawái, donde se plantea la congelación el número de plazas nuevas en los próximos años", concluyó.

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