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La cumbre de la OMC por los subsidios al gasóleo deja en alerta al sector pesquero

La industria anticipa que las desgravaciones fiscales al diésel, como las que se aplican en España, quedarán fuera de las prohibiciones, pero todavía se consideran ayudas ilegales

Un barco pesquero. CEPESCA - Archivo

Llegó el día. Tras continuos aplazamientos, principalmente debido a la pandemia, los 164 países que pertenecen a la Organización Mundial del Comercio (OMC) abordarán esta semana en Ginebra uno de los aspectos más determinantes para el futuro de la pesca a nivel global: los subsidios. Está marcado en rojo en la agenda de la XII Conferencia Ministerial de la OMC, y en un contexto más que virulento para una industria asfixiada por el precio de los carburantes, la electricidad, el transporte marítimo o los insumos. Precisamente, las ayudas a la compra de gasóleo es uno de los factores que, a ojos de esta entidad supranacional y de organizaciones medioambientalistas, más contribuyen a la sobrepesca. En todas las ponencias previas para este debate, en el que se han aportado infinidad de enmiendas, siempre han figurado este tipo de subsidios como una anomalía a prohibir. Pero, al menos de momento, llegan buenas noticias. Según fuentes de la patronal pesquera europea, Europêche, “parece que el tema de prohibir las exenciones al gasóleo quedarían fuera”. Pero el sector continúa en alerta: “Queda mucho partido por delante”.

La cuestión es doble: ¿el gasóleo bonificado que existe en la Unión Europea (y Canadá, Australia o Estados Unidos) propicia una sobreexplotación de los recursos? Y la segunda: ¿se puede considerar que la exención tributaria que se aplica en España, por ejemplo, es un subsidio? Para Europêche no, y es una línea roja que ha puesto Bruselas sobre la mesa. Es una cuestión que ha generado gran controversia, como consta en el acuerdo final que se someterá a escrutinio de los miembros de la OMC. “ Otra faceta del debate de los combustibles es que ha habido miembros que han sostenido que los programas de desgravación de impuestos sobre los combustibles deben excluirse por completo del alcance del acuerdo”, ha escrito, en su documento final, el presidente de la mesa negociadora, Santiago Willis.

Pero para otros estados “las subvenciones a los combustibles, incluidas en forma de programas de desgravación de impuestos, son algunas de las subvenciones más perjudiciales para la sostenibilidad de la pesca”. Las diferencias son tan grandes que, zanja el escrito, “se reconoció que tanto el contenido como el lugar de esa disposición requerirían más trabajo y reflexión de los miembros”. Con todo, la espada de Damocles que se cierne sobre la flota pesquera gallega continúa afilada, ya que el denominado Acuerdo sobre subvenciones a la pesca no se ha cambiado. “Ningún Miembro concederá ni mantendrá subvenciones a la pesca o las actividades relacionadas con la pesca que contribuyan a la sobrecapacidad o la sobrepesca”, dice textualmente. Y continúa así: “A los efectos del presente párrafo, las subvenciones que contribuyen a la sobrecapacidad o la sobrepesca incluyen [...] la compra del combustible, el hielo o los cebos”. En definitiva, el debate sobre su ilegalización se ha aparcado, aparentemente, pero la amenaza no ha desaparecido.

El último año en el que el Fisco ofreció datos desagregados de los suministros exentos a buques fue 2015. “En los tres últimos años ha continuado reduciéndose como consecuencia de la suavidad del clima y la caída registrada en la flota pesquera de la pesca de arrastre”, apuntó en su informe: eran 276 millones de litros los vendidos para uso pesquero, frente a los más de 1.000 que se destinaron a otras actividades bonificadas. Seis años antes se habían superado los 432 millones de litros; la flota no ha dejado de menguar.

La OMC equipara, en su propuesta, ayudas fiscales y subsidios directos. Y el caso chino, por ejemplo, es muy distinto. Lo ilustró el investigador Zhang Hongzhou en la conferencia China as a maritime power (China como potencia marítima) organizada por la americana CNA en 2015. “El importe del subsidio se basa en los caballos del barco, independientemente de la cantidad real de combustible consumido y dónde va a faenar. Cuanta más capacidad tenga, mayor será la ayuda”. Y las que utiliza Pekín son masivas. El estudio Broadening the global debate on harmful fisheries subsidies ha calculado los subsidios del continente asiático en más de 18.000 millones de dólares anuales.

EL ACUERDO

Las divergencias

"Otra faceta del debate de los combustibles es que ha habido Miembros que han sostenido que los programas de desgravación de impuestos sobre los combustibles deben excluirse por completo del alcance del Acuerdo. No obstante, otros se oponen firmemente a ello, incluidos los que quieren incluir todas las subvenciones a los combustibles, sean o no específicas, en el alcance del Acuerdo.

La posición sobre las desgravaciones

“En opinión de Miembros, las subvenciones a los combustibles, incluidas en forma de programas de desgravación de impuestos, de constatarse que constituyen subvenciones, son algunas de las subvenciones más perjudiciales para la sostenibilidad de la pesca, por lo que no hay ninguna justificación para excluir esos programas del Acuerdo, dado su interés en la sostenibilidad”.

El compromiso

“Cada Miembro notificará anualmente por escrito al Comité sus subvenciones a los combustibles concedidas o mantenidas por un Miembro para la pesca y las actividades relacionadas con la pesca”.

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