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María Calvo, presidenta de la FADE: "Hay que colocar la competitividad empresarial como prioridad de la region"

La presidenta de la patronal asturiana urge soluciones a la falta de personal, el "desacople" de la transición energética y el exceso de burocracia

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Así fue la asamblea general de FADE Fernando Rodríguez

La presidenta de FADE, María Calvo, reclamó en su primera asamblea como dirigente de la patronal asturiana que "se coloque la competitividad empresarial como prioridad política" de la región para despejar de esa forma los nubarrones, cada vez más oscuros debido a los costes energéticos y la inflación.

Calvo destacó los problemas estructurales que tiene la región, como el de caída de población o la falta de dinamismo, y los efectos provocados por la guerra en Ucrania, que están afectando al crecimiento y están erosionando los beneficios empresariales. Pese ello, Calvo afirmó: "No soy pesimista, se pueden cambiar las tornas. El éxito es perseverar cuando otros han renunciado". Y para lograrlo, Calvo demandó que se coloque a la empresa en el centro de las decisiones políticas.

La presidenta de FADE afirmó que la patronal ha conseguido, al menos, introducir en el debate público tres temas que considera claves. El primero de ellos la necesidad de formar para el empleo. "No es admisible que con las tasas de empleo que tenemos en muchos sectores haya problemas para encontrar trabajadores", afirmó Calvo, que demandó cambios en la formación, en la orientación, en el impulso de la cultura del esfuerzo y en la corrección de las medidas sociales que "desincentivan trabajar". Incluso Calvo plateo la necesidad de traer "de forma ordenada" emigrantes para cubrir los puestos que no se cubren.

En segundo aspecto en el que incidió Calvo fue en el de la transición energética, sobre la que afirmó que no debe hacerse restando competitividad a la industria asturiana, comprometida, dijo, con la descarbonizacion. "La Transición no puede hacerse desacoplada de la competitividad de la industria", señaló Calvo, que lamentó el cierre acelerado de las térmicas mientras que en otros países como Alemania o Austria se están reabriendo.

Y el tercer aspecto al que se refirió la presidenta de FADE fue la necesidad de eliminar carga burocrática en las administraciones. "La reforma de las administraciones es imprescindible", señaló.

A esos tres debates, Calvo añadió el fiscal. "Busquemos bases imponibles y no subidas de tipos", afirmó la presidenta de FADE, que reclamó un fiscalidad "que no perjudique nuestra competitividad".

La asamblea de FADE, celebrada en Gijón, fue clausurada por el presidente del Principado, Adrián Barbón, que destacó los compromisos obtenidos del Gobierno central en las reuniones que ha mantenido con ministros en Madrid. "Después del maratón ministerial, de comprobar todo lo que se puede hacer realidad en los próximos meses, mi convencimiento es pleno: un adelanto de las generales tendría más riesgos que beneficios para Asturias porque estamos en vísperas de un tiempo crucial para iniciar, desarrollar o culminar proyectos claves, señaló Barbón en referencia a la Variante de Pajares, El Centro nacional de Economía forestal de Tineo, la descarbonizacón de Arcelor en Gijón y Avilés, la puesta en marcha de la regasificadora de El Musel o el cierre de nuevos proyectos para las instalaciones de Alcoa.

Discurso íntegro de María Calvo, presidenta de FADE

Queridos empresarios y empresarias,

Muchas gracias por estar aquí, en la Asamblea de FADE, en el acto en el que FADE recibe a sus socios, a responsables políticos e institucionales y a toda la sociedad asturiana. 

Vernos las caras sin necesidad de mascarillas ni distancias de seguridad, después de dos años, es motivo de alegría y signo de que, en ese aspecto y afortunadamente, las cosas vuelven a la normalidad. Por tanto, ¡bienvenidos!

 Decía Goethe que “para conocer a la gente hay que ir a su casa”…. Y eso es lo que hacemos hoy los empresarios y empresarias: invitar a la sociedad asturiana a que “entre en nuestra casa”.

Y como esta es mi primera Asamblea como Presidenta de FADE, quiero comenzar diciendo que para mí,como asturiana, es un gran honor presidir esta Federación: porque estoy convencida que si nos va bien a las empresas asturianas le irá bien Asturias… 

Por eso, me duele tanto que se califique, en algunas ocasiones, a los empresarios -a los autónomos y a los emprendedores- de pesimistas, de egoístas, y de no aportar… Porque es justo lo contrario. 

No hay mayor optimista que el que arriesga sus ahorros, que -incluso-se endeuda, que contrata personal, paga impuestos, confiando en que con su esfuerzo y dedicación pueda obtener una rentabilidad adecuada. 

Las empresas asturianas, durante el pasado año, dieron empleo a 237.300 personas, pagaron 5.600 millones de euros en salarios, generando más de 1.200 millones de recaudación anual de impuestos y 2.000 millones de euros más por cuotas de la Seguridad Social.

Por eso, lo he dicho muchas veces, y lo repetiré cada vez que tenga ocasión: pienso que en nuestra región no se valora suficientemente la figura del empresario. Se trata al empresario, incluso con recelo, por parte de la sociedad.

Por tanto, debemos mejorar la imagen de quien arriesga, convertirlo en un mérito, algo a reconocer; incluso, aunque el proyecto no salga bien. Necesitamos más vocaciones empresariales para tener más y mejores empresas.

 Y, ¿cuál es la situación de las empresas asturianas? 

Las empresas asturianas estamos viviendo una situación muy delicada.

La pandemia nos afectó muy gravemente, en especial a los sectores que permanecieron cerrados por más tiempo. Y pensamos que con la apertura nos recuperaríamos con fuerza…

Pero, en seguida, empezamos a ver que problemas de suministros y subidas de precios iban a complicar nuestra recuperación.

Y en este contexto: llegó la invasión de Ucrania por Rusia… Que complicóaún más la situación, con subidas de precios de la energía y combustibles que llevan a un aumento descontrolado de la inflación, hasta niveles desconocidos en los últimos 30 años. Ya estamos en el 8,9%, y será muy difícil que descienda mientras dure la guerra.

 Y las empresas no hemos sido capaces de trasladar estos aumentos de costes a los precios:Menos del 50% de las empresas han podido hacerlo, con lo cual, lo hemos hecho a costa de nuestra rentabilidad. Las empresas españolas han tenido 100.000 millones menos de beneficios el pasado año. 

A esta situación se prolongará los próximos meses, incluso años…

Ya se ha rebajado la previsión de crecimiento para España al 4,1%, y no recuperaremos el nivel prepandemia hasta 2024 en el mejor de los casos.

Y es cierto que la guerra de Ucrania es una guerra global, que afecta incluso más gravemente a otros países, pero sus consecuencias son muy graves para España y, en concreto, para Asturias. 

 En primer lugar, los elevados costes de la energía afectan muy especialmente a nuestro tejido productivo, a nuestra industria, comprometiendo su competitividad. 

En segundo lugar, arrastramos problemas estructurales que no se han solucionado.

Lo más llamativo de nuestra economía es la diferencia entre el PIB per cápita y la renta per cápita. Mientras nuestro PIB per cápita es un 89% de la media nacional, nuestra renta per cápita es de un 104%. 

Es decir, recibimos más de lo que producimos, y eso se traduce en falta de dinamismo de nuestra economía. 

Nuestra industria está perdiendo un peso muy relevante frente al resto de España. La industria manufacturera ha perdido uno de cada cuatro empleos que generaba hace solo una década. 

Y esta realidad no es solo un problema económico, sino también social.

Tenemos un gravísimo problema demográfico; nuestra edad media es de 49 años, uno de cada tresasturianos tiene más de 60 años. 

Sin embargo, no soy pesimista, pues estoy convencida de que es posible cambiar las tornas.

Es más, coincido, con William Feather, cuando decía que «El éxito es una cuestión de perseverar cuando otros ya han renunciado».

Asturias tiene grandes posibilidades. Tenemos un entorno natural inigualable, recursos naturales a aprovechar y una tradición industrial que debemos saber convertir en una oportunidad. Y sobre todo tenemos talento, empresarios innovadores y autónomos que cada día os poneisal frente de sus negocios ofreciendo un mejor servicio. Solo falta que decidamos apostar firmemente por nuestras empresas, transformando nuestra economía en una economía sólida, sostenible y en crecimiento, es decir, colocando como prioridad social la competitividad empresarial.

Por supuesto no me voy a limitar a describir la situación. Creo en una FADE activa que no solo reivindique, sino que también proponga y que contribuya a mejorar Asturias.

Y quiero, en este momento,agradecer vuestro apoyo, colaboración y aportaciones duranteeste año que llevo al frente de FADE; porque gracias a ellas hemos realizado una labor que considerode vital importancia. 

En primer lugar, hemos conseguido introducir en el debate públicocuestiones que afectan directamente a las empresas asturianas. Cuestiones que no se abordaban, probablemente por ser incomodas o difíciles de solucionar, pero que son las que necesitaban, y aun necesitan nuestras empresas. Por eso seguiré insistiendo en ellas.

Permítanme que cite TRES: los problemas de nuestro mercado de trabajo, las consecuencias de la transición energética para nuestra industria y la necesidad de reducir la burocracia.

 Una prioridad absoluta de nuestro mandato es formar para el empleo. 

 Debemos colaborar a corregir la distorsión existente en nuestro mercado laboral. No es entendible ni admisible que, con una tasa de desempleo tan elevada, sobre todo entre los jóvenes, las empresas no encuentren trabajadores formados adecuadamente. Es un clamor en prácticamente todos los sectores, desde la construcción o las TIC hasta la hostelería o el transporte.El problema tiene causas sociológicas complejas, y no es de fácil solución, pero desde luego no se puede solventar de forma simplista afirmando que la solución es que paguemos más. Ningún empresario deja hoy que un buen trabajador se vaya por el salario. Y no nos negamos a un pacto, ni decimos que no haya que subir los salarios, sino que no debe vincularse esta subida a la inflación, porque solo generaría más inflación y más pobreza para todos.

Pero aclarado esto, lo cierto es que no podemos permitirnos esta tasa de desempleo juvenil, y que, a la vez, los jóvenes mejor formados se tengan que ir por no encontrar aquí oportunidades. Es frustrante para nuestros jóvenes, y un grave problema para las empresas, que no se pueden permitir renunciar al talento.

Es imprescindible ajustar la oferta formativa a las necesidades de las empresas, actuales y futuras. Paraello, desde FADE, estamos llevando a cabo un riguroso estudio de las necesidades formativas de las empresas, es el primer paso.

Es imprescindible mejorar la orientación desde los centros escolares, para fomentar vocaciones en aquellas profesiones con mejor empleabilidad. Y para fomentar e impulsar la cultura del esfuerzo, que los empresarios conocemos bien, nada se logra en esta vida sin perseverancia y trabajo duroAdemás, debemos trabajar por PRESTIGIAR LA FP, e IMPULSAR LA FP DUAL, para mejorar su conexión con el mundo de la empresa.

Y también de la Universidad, solo así mejorará la empleabilidad de nuestros jóvenes. 

Pero para que el sistema funcione, es necesario además que no se establezcan desincentivos a trabajar. Los mecanismos de protección social son imprescindibles en una sociedad avanzada, más en momentos como los actuales, pero en ningún caso pueden suponer un desincentivo para aceptar un trabajo. La prioridad debe ser siempre la inserción laboral.

Y hay que plantearse que seránecesario contratar en otros países cuando aquí no sea posible encontrar trabajadores suficientes. No planteamos, por supuesto, una inmigración descontrolada, pero será imposible cubrir todos los puestos que se demandan en algunos sectores si no se abre esta posibilidad. Además, contribuiría a aliviar, aunque sea en parte, nuestro problema demográfico.

Nos alegra saber que el ministro Escrivá recogiera el guante que lanzamos y que comprendiera la necesidad de avanzar en esta línea….

Presidente, Le propongo que salgamos hoy de aquí, usted y yo, con el compromiso claro de resolver estos problemas. 

En segundo lugar, el tema energético….

La transición energética no puede lastrar la competitividad de nuestraindustria. 

 Nuestras empresas están comprometidas con la transición energética, y tienen proyectos interesantísimos que pueden colocar a Asturias en una posición destacada en energías renovables, proyectos de Hidrógeno punteros o del sector eólico. Deben impulsarse estos proyectos y acelerarlos en lo posible, con la llegada de los fondos europeos. 

Pero debemos asegurar que nuestras industrias sigan siendo competitivas durante el proceso, yque por correr mucho no dejemos a ninguna de nuestras empresas por el camino. Por eso hemos dicho que el proceso de descarbonización no se puede hacer desacoplado de un plan industrial. Y que ha de hacerse en plazos razonables y con recursos suficientes.

Se han tomado decisiones de cierre de térmicas sin tener alternativas de suministro fiables y a un coste asequible. Y ahora nos damos cuenta de las consecuencias. Mientras, vemos que países como Alemania o Austria están reabriendo sus térmicas, y otros países prolongando la vida de sus nucleares. Debemos repensar nuestras decisiones, sobre todo en esta coyuntura. 

Hemos peleado por un calendario razonable de reducción de los derechos de emisión, y para que se fijen aranceles en frontera para que podamos competir en igualdad de condiciones con países con exigencias medioambientales mucho menores.

Y hemos propuesto reducir de forma drástica los impuestos que gravan la energía, tanto la electricidad como el gas y los carburantes. El Estado y comunidades autónomas están recaudando más por tener precios tan altos, se están beneficiando de estos precios, y esto no es justo.Valoramos positivamente que, aunque se haya tardado, finalmentese haya reducido el IVA de la electricidad al 5%, medida que también debería aplicarse al precio del gas.

Aquí quiero hacer una breve reflexión sobre el tema fiscal. Busquemos bases imponibles y no subidas de tipos. En un mundo global, las decisiones de localización de las empresas y personas se toman globalmente, por lo que los territorios con impuestos más altos perderán competitividad. Presidente, hagamos un análisis objetivo, técnico y sosegado para buscar una fiscalidad que, manteniendo la recaudación, no perjudique nuestra competitividad, aumentemos las bases imponibles y no los tipos. 

En tercer lugar, he insistido en la necesidad de reducir la burocracia y simplificar trámites administrativos.

A veces a las empresas se nos acusa de pedir privilegios, nada más lejos de la realidad.

Las empresas sólo pedimos que nos dejen trabajar… Las empresas pedimos seguridad y certidumbre,conocer las reglas del juego y los plazos a los que nos enfrentamos.La lentitud y la burocracia están frenando las inversiones, y no nos lo podemos permitir.

El pasado año se publicaron más de un millón de páginas en los boletines oficiales, 200.000 en el BOE y el resto en las comunidades autónomas

Esto, lejos de ser garantista, sólo genera inseguridad.

Pero es que, además, la simplificación administrativa llevaría aparejada un importante ahorro de costes para la Administracion, tan necesario con las restricciones presupuestarias existentes.

La reforma de la Administración es imprescindible. Sabemos que hay varias leyes en tramitación, como la de empleo público o la de proyectos estratégicos, que persiguen este objetivo. Las apoyamos, pero debemos ser más ambiciosos. 

Y, presidente, le agradezco sinceramente que comparta esta preocupación y que haya manifestado que emprenderá la guerra contra la burocracia. 

Necesitamos una Administracion eficaz, digital y moderna, que favorezca la actividad empresarial y que tenga un coste razonable. Le ofrecemos todo nuestro apoyo.

Hemos abordado todos estos debates de forma seria, responsable y siempre constructiva… Hemos estado al lado de las empresas y logrado compensaciones para los sectores afectados por la pandemia, como el ocio nocturno… Hemos gestionado cientos de peticiones en el paro del transporte... Y Hemos demandado actuar a Delegación de Gobierno para que la economía asturiana no se parara. 

Y, de afrontar un nuevo paro, que esperemos que no ocurra, lo volveremos a hacer: porque hay que hacer todo lo posible para que Asturias no sea siempre la comunidad autónoma donde más duran las reivindicaciones.Precisamente el representante del Transporte no ha podido estar con nosotros porque ha sido convocado a una reunion de urgencia en el Ministerio.

También hemos llegado a acuerdos, firmando la Concertación social en el Principado de Asturias y en la ciudad de Gijón. 

Y quiero detenerme aquí un momento….

Sé que algunos de vosotros pensáis que la concertación social no es útil para los empresarios.

Sin embargo, hemos conseguido que se incluyeran cuestiones importantes para las empresas asturianas, como priorizar la necesidad de formar para empleo, incluir la digitalización de Asturias como eje estratégico, o aumentar partidas para innovación e inversión en infraestructuras. 

Por supuesto que hubiéramos querido más, pero creemos que,especialmente en momentos de incertidumbre y dificultad máxima, FADE, como representante único de todos vosotros y de vuestras organizaciones empresariales, debía facilitar estabilidad y que el dialogo social y el consenso son claves para el progreso de nuestra región. Esto no significa dar un cheque en blanco, ni firmar a toda costa, sino hacer todos los esfuerzos para lograr la mejor situación posible para nuestras empresas, y acordar solo si el balance es positivo, como creo que ocurre en este caso.

Este es el balance de lo ocurrido este año. Para lograrlo cuento con un gran equipo, y no hemos parado de trabajar. 

Hemos visitado el territorio asturiano.

Nos hemos acercado a las grandes empresas y pymes. Y también a los más de 20.000 autónomos que representamos en CEAT, que tienen especiales dificultades.

Hemos impulsado el trabajo de nuestras mesas, sectoriales y transversales, que han tenido gran actividad. Desde la Mesa de Innovación hemos hecho propuestas a la Ley de la Agencia de Innovación que han sido atendidas; desde la Mesa de Turismo se han hecho aportaciones a la Ley de turismo y múltiples decretos; en la de Mesa de Comercio, hemos estudiado medidas para aliviar los altos costes de la electricidad, en la de fondos europeos hemos hecho seguimiento de los mismos, los hemos dado a conocer a las empresas y hemos elaborado una herramienta única que facilita su conocimiento, entre otras; o la nueva Mesa Sociosanitaria ha presentado interesantes iniciativas para poder afrontar el futuro de la atención a los mayores sin las actuales tiranteces.

Y, ¿cuáles son los retos para el próximo año?

FADE seguirá estando cerca de las empresas.

Es la cercanía a vuestras asociaciones y vuestras empresas la que me hará conocer mejor lo que os preocupa. Esto es lo que nos hará ganar peso y poder influir después en las administraciones y la opinión pública. 

En los próximos meses estaremos muy atentos a la evolución del precio de la energía y la inflación, a cómoafectan a nuestra competitividad y a los salarios. Seguiremos prestando especial atención a que las empresas puedan cubrir las necesidades de mano de obra y a los obstáculos burocráticos a los que os enfrentáis. Y a la vez propondremos medidas y estrategias para solucionarlos. Vigilaremos la ejecución del presupuesto y la contratación pública. Es necesario que las licitaciones recojan las subidas de costes que se han producido y que valoren otras cuestiones además del precio.

Colaboraremos para aprovechar al máximo las oportunidades que se producirán con la llegada del AVE. Estamos convencidos de que supondrá un gran revulsivo para Asturias.

Seremos impulsores de la verdadera revolución digital. La transformación digital de las empresas ya no es una opción, es una exigencia, que con la pandemia se ha hecho aún más palpable. Asturias tiene la capacidad de ser un referente, contar con un sector TIC y centros tecnológicos potentes serán clave para logra esta transformación.

Y para todo ello, debemos aprovechar al máximo la oportunidad que suponen los fondos europeos.

Las empresas asturianas tenemos proyectos diseñados para afrontar los retos de la transición energético-ecológica, la transición digital y la cohesión social y territorial. Pero ahora es el momento de la verdad. 

Debemos ser capaces de usarlos, y de usarlos bien, para los fines que fueron concebidos, para lograr que Asturias sea no solo un paraíso natural, sino también un paraíso digital, y un paraíso industrial respetuoso con el medio ambiente. 

Por tanto, es necesario que estos fondos lleguen efectivamente a las empresas. Y para ello, una vez más, es imprescindible que los conozcamos con mayor antelación y simplificar la burocracia que les rodea, y por otra parte, que las intensidades de las ayudas sean atractivas y que los fondos que lleguen a las grandes multinacionales se trasladen también a toda la cadena de valor favoreciendo a las pymes asturianas.

Hagamos, Presidente, que Asturias sea el ejemplo de toda España en la llegada de esos fondos a las empresas. En ese trabajo también nos tendrá a su lado.

Y por último, impulsaremos el crecimiento empresarial como clave para mejorar nuestra competitividad, y como receta para atraer y retener talento.Porque tenemos que preocuparnos de nuestros problemas a corto plazo, pero podemos abandonar retos estratégicos más a medio plazo. Y este es el reto económico más estratégico al que se enfrenta Asturias. 

Asturias tiene un grave problema respecto al tamaño de sus empresas, en relación con el resto de España y, mucho más, de Europa. 

Estimamos que para recuperar la brecha de empresas de mayor tamaño con respecto a España necesitaríamos que al menos 800 empresas crezcan, y se hagan más fuertes. 

Si Asturias logra este objetivo se podrían crear más de 5.000 millones de PIB y unos 90.000 empleos. 

Con este objetivo hemos propuesto al Gobierno de Asturias un plan para el crecimiento empresarial, basado en 3 ejes:

Creación de un Observatorio para la competitividad empresarial. Que permita analizar las tendencias sectoriales y tecnológicas, identificar oportunidades y remover obstáculos al crecimiento.

Impulsar la creación de un fondo de Inversión, denominado “Asturias Growth”, destinado exclusivamente a invertir en capital de empresas asturianas en fase de crecimiento. Y acompañándolo de un asesoramiento especializado para optimizar la estrategia financiera de estas empresas. 

Potenciar la transmisión de empresas y abordar el problema de relevo generacional, para que el cierre sea la última opción.

Para ello, crearemos en FADE una oficina para crecimiento empresarial, que impulse y coordine todo este plan.

Estos son los retos a los que se enfrenta Asturias en los próximos años. Y FADE estará ahí para ayudar a las empresas en estos retos.

Trabajamos juntamente con las otras regiones del Noroeste, porque tenemos problemas comunes y juntos somos más fuertes. 

Trabajamos para atraer inversiones y empresas a Asturias, pero también para dar a conocer y potenciar nuestras empresas, algunas de las cuales ejercen liderazgo mundial en muchos sectores, generando admiración en los 5 continentes. 

Estamos abiertos al mundo, defendemos la cultura de la libertad, pero no podemos dejar de cuidar a las empresas en nuestro territorio.

Quiero detenerme aquí un momentotambién..

Este año más que nunca hemos visto que la excesiva dependencia exterior puede traernos serios problemas.

Y no hablo de proteccionismos retrógrados, pues vivimos en un mundo globalizado -y eso es muy bueno-: pero la excesiva dependencia exterior no puede llevar a la destrucción de nuestras empresas, simplemente porque comprar en países con menores exigencias sociales o medioambientales, sea a corto plazo más barato. 

Estamos viendo los efectos que esto está teniendo en nuestra industria, y ahora también sobre nuestro campo. Si no pagamos un precio justo a nuestros ganaderos, o nuestros agricultores, nadie continuará sus negocios, y luego nos plantearemos como solucionar el despoblamiento rural. Debemos ser más activos en Europa, todos juntos, para que se actúe de forma decidida para la protección de nuestro sector agrario.

Termino ya:

Defiendo Una FADE independiente, dialogante y exigente, que colabora con las instituciones, siempre intentando llegar a acuerdos, sin renunciar nunca a la defensa de los intereses empresariales… , pero comprometida con el futuro de Asturias

Y Asturias necesita un proyecto común. 

Asturias necesita liderazgos sociales, empresariales y políticos fuertes, con visión compartida, que nos permitan canalizar políticas y pensar en la Asturias que queremos en 2030 y en 2050. 

 Desde FADE seguimos ofreciendo nuestro máximo compromiso y disposición. Y reitero, sólo lo lograremos poniendo también a la empresa en el centro de las decisiones políticas, teniendo en cuenta que empresa somos todos, empresarios, trabajadores y, en definitiva, toda la sociedad.

 ¡Muchas gracias!

Intervención completa del presidente del Principado, Adrián Barbón

La asamblea de la Federación Asturiana de Empresarios (FADE) siempre es una tribuna adecuada para reflexionar sobre la situación de nuestra comunidad autónoma, sobre nuestros problemas, carencias y fortalezas.

Empiezo con un recordatorio personal. El domingo se celebraron elecciones autonómicas en Andalucía. En el mismo instante en el que se cerraron las urnas se abrió la barra libre de las especulaciones políticas. Vaya por delante que yo también participé en un programa de televisión, invitado a exponer mis criterios. Estaba en Madrid y el lunes inicié una ronda de encuentros con cinco ministerios para reclamar explicaciones sobre la baja ejecución presupuestaria del año pasado y arrancar nuevos compromisos de futuro; en suma, para defender los intereses de Asturias.

Mientras tanto, seguían arreciando las interpretaciones. Proliferaban como setas en otoño quienes daban por consumida la legislatura estatal y apremiaban la convocatoria de elecciones. Yo, en cambio, emprendí el camino de vuelta hacia Asturias seguro de que no podemos distraer un solo minuto para continuar trabajando a favor de nuestra comunidad.

Después del maratón ministerial del lunes y el martes, de comprobar todo lo que se puede hacer realidad en los próximos meses, mi convencimiento es pleno: un adelanto de las generales tendría más riesgos que beneficios para Asturias, y la explicación es bien sencilla: estamos en vísperas de un tiempo crucial para iniciar, desarrollar o culminar proyectos básicos para el Principado. 

  • El Ministerio de Transportes se ha comprometido a poner en servicio la variante de Pajares en mayo de 2023 y a agilizar en la medida de lo posible las obras de la autovía del suroccidente y del tercer carril de la Y. 
  • El Ministerio de Transición Energética planea instalar en Tineo un centro nacional de economía forestal.
  • El Ministerio de Industria está echando el resto para impulsar el inicio de los proyectos de descarbonización de Arcelor en las instalaciones de Gijón y Avilés. 
  • A la inmediata autorización para el uso de la regasificadora de El Musel, seguirán las tareas de Enagás para su efectiva puesta en marcha. Después de una década de hibernación, que se dice pronto, por fin comenzará a funcionar.
  • La colaboración entre el Ministerio de Industria y el Gobierno de Asturias será decisiva para que puedan cerrarse nuevos proyectos que compensen el cierre de la planta de Alcoa.

Y habrá que robar tiempo al tiempo para aprovechar los fondos europeos, concurrir a los perte –como el del naval o el agroalimentario- y lanzar la Estrategia de Transición Justa, que asegurará una inversión de 263 millones en Asturias.

 No pongo más ejemplos. Creo que sobran para demostrar que tenemos que trabajar porque estamos en la antesala de unos meses cargados de buenas noticias para Asturias.

 Ustedes son empresarios. Saben que las oportunidades hay que aprovecharlas en el momento justo, cuando se presentan, sin dejarlas pasar de largo ni quedarse sentado con la esperanza de que vuelvan a llamar a la puerta. Y saben también, porque la realidad no se les escapa, que el aumento de la inflación y la previsible subida de los tipos de interés ralentizarán el crecimiento económico, así que hay que ganar tiempo al tiempo.

 Adelantar las elecciones es una competencia exclusiva del presidente del gobierno. Formalmente, es indiscutible. Pero a veces ocurre que hay grupos que deciden ponerse en modo campaña cuando aún falta casi un año para acercarnos a las urnas. Cada cual es libre de elegir su estrategia, pero todos sabemos que según se aproximan los comicios los precios de los acuerdos se encarecen, el diálogo se hace más áspero, cualquier distancia se agranda en una brecha insalvable y las negociaciones encallan en un mínimo banco de arena.

 

Ese es un lujo que no nos podemos permitir. Permitan que añada también algunos objetivos de nuestra agenda autonómica:

  • Continuar desarrollando el acuerdo de concertación.
  • La aprobación de leyes necesarias para podar ramaje burocrático, poner al día la Administración y favorecer la actividad empresarial, como las de Calidad Ambiental, Empleo Público y Proyectos Estratégicos.
  • Dentro de las aspiraciones legislativas incluyo la creación de la Agencia de Ciencia, Competitividad Empresarial e Innovación, que ayudará a la diversificación de nuestro tejido económico.
  • Mención especial merece la elaboración del proyecto de Ley de Reto Demográfico. Me detengo en este proyecto porque queremos trabar un auténtico pacto de Estado sobre esta cuestión, una de las más decisivas para el futuro de Asturias. Mi gobierno no va a abordar ese asunto con las anteojeras puestas. Vamos a buscar una alianza parlamentaria amplia que a ser posible implique a los ayuntamientos, el empresariado, los sindicatos y la Universidad. Necesitamos un acuerdo estable que garantice la continuidad de las políticas demográficas por encima de posibles cambios de gobierno.
  • Y, por no extenderme, sumo a este breve resumen la aprobación del próximo presupuesto, con medidas que avancen en la fiscalidad diferenciada para el medio rural y amplíen las deducciones por nacimiento y adopción. Soy muy consciente de que será difícil, muy difícil, aprobar el presupuesto por cuarto año consecutivo con una convocatoria electoral a la vuelta de la esquina, pero nuestro deber es intentarlo.

Ya no enumero más ambiciones. Como ven, queda muchísimo por hacer. Ese es el mensaje que estoy intentando transmitir con esta intervención: por el bien de Asturias, ahora no es el momento de enfundarnos el traje de campaña. Sería irresponsable aparcar o demorar por intereses partidistas uno solo de estos objetivos.

Conocen los datos de la situación laboral y económica. Sólo cuatro apuntes:

  • Durante los primeros 15 días de junio se contabilizó una media de 374.295 personas afiliadas a la Seguridad Social. Si continúa esta evolución, acabaremos junio con el mejor dato de afiliación desde septiembre de 2011. Es decir, recuperaremos un listón perdido hace más de una década.
  • El paro registrado se redujo en mayo a 62.424 personas. Continúa siendo una cantidad altísima, pero es la menor para ese mes desde 2008. En la industria, en concreto, es el menor número desde 1990.
  • En 2021, Asturias fue la segunda comunidad donde más crecieron las exportaciones, cuyo valor alcanzó un máximo histórico de 5.188 millones. Pues bien, en los cuatro primeros meses de este año acumulamos un aumento del 23,1% respecto al mismo período del ejercicio anterior.
  • Y, por último, continuamos atrayendo empresas. Asturias sumó el año pasado seis empresas más de las que se fueron. En el primer trimestre de 2022, el saldo sigue siendo positivo, con cinco compañías más.

Advierto que no estoy intentando describirles una realidad idílica. Sólo pretendo explicar que la coyuntura también nos espolea a seguir trabajando. Hay que hacer todo lo que esté en nuestra mano para consolidar la recuperación económica antes de que las tornas cambien. Ustedes mismos han elaborado un documento titulado Desafío crecimiento empresarial, cuyos objetivos comparte mi gobierno, que responde al mismo planteamiento de base: necesitamos impulsar cambios que nos permitan afrontar con éxito la metamorfosis económica que estamos viviendo.

 La valentía que reclaman no se demuestra ahora adelantando la campaña, sino impulsando con audacia medidas que bombeen oxígeno a nuestra economía.

 Antes les citaba el turismo. Imaginen el espaldarazo que supondrá la conexión a la alta velocidad ferroviaria para superar la estacionalidad, una de las peleas constantes del sector, y para multiplicar el potencial logístico del Principado. O pensemos en el aprovechamiento de los recursos europeos. O, por citar otra urgencia, calculemos el efecto arrastre que tendrá la descarbonización de Arcelor para facilitar el despliegue del hidrógeno verde. Necesitamos concentrar nuestras energías en esos auténticos retos.

 No sé si les habrán sorprendido estas palabras. Asumo que no he hecho una intervención al uso, pero es la que requiere este momento. Asturias necesita estabilidad para asegurar su recuperación, no una prolongada e innecesaria zozobra electoral que malbarate esfuerzos e impida acuerdos indispensables. Como he reiterado en otros discursos, el Gobierno de Asturias practicará una política permanente de puertas abiertas a la iniciativa empresarial. No perdamos ni una sola oportunidad para construir, con colaboración, diálogo y entendimiento, la mejor Asturias

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